Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) referentes a la población reflejan que, de los 45 municipios de la provincia de Málaga en riesgo de despoblamiento, solo 20 han perdido población en el último año, siendo la Axarquía la comarca que más incremento de habitantes ha presentado.

No obstante, se han detectado seis municipios nuevos que pierden población, como Villanueva de la Concepción en la comarca de Antequera o Archidona en la comarca de Nororma. El municipio más pequeño ha pasado a ser Salares, en sustitución de Atajate, con tan solo 173 habitantes empadronados.

Así lo ha indicado la vicepresidenta segunda de la Diputación de Málaga, Natacha Rivas, quien ha destacado el trabajo hecho por Benarrabá contra la despoblación, un problema que aunque también afecta a la provincia malagueña es más grave en otros puntos de España. Pese a ello, la institución cuenta con el Área de Despoblación Territorial, que trabaja para que la provincia de Málaga no llegue a esas situaciones críticas de despoblamiento que sí hay en otras regiones de España.

En este sentido, se han organizado unas mesas transversales con la implicación de todas las delegaciones de la institución en la que se han expuesto estos últimos datos conocidos sobre población que, pese a ser "alentadores", según Rivas, animan a "no bajar la guardia y seguir apostando por orientar nuestras políticas para acabar con la brecha territorial entre la capital y los municipios del interior".

Rivas ha insistido en que hay que trabajar para hacer una provincia atractiva para vivir, disfrutar, trabajar y para invertir. En un informe realizado por la Diputación el pasado año, la peor situación de riesgo de despoblamiento en Málaga está en las comarcas de la Serranía de Ronda y la Axarquía.

¿Qué pueblos perdieron población?

Localidades como Alfarnatejo, Alfarnate, Canillas de Aceituno, Árchez, Alcaucín, Salares y Arenas, en la comarca de la Axarquía; y Benarrabá, Genalguacil, Jubrique, Alpandeire, Benalauría, Faraján, Igualeja, Serrato, Algatocín, Benadalid, Cortes de la Frontera y Jimera de Líbar, pero también Cañete La Real, en la comarca de Antequera, y Yunquera, en la del Guadalhorce, sufrieron importantes pérdidas de población en los últimos años, por encima del 20%.

Desde el Servicio de Atención al Despoblamiento se han determinado una serie de objetivos a cumplir para este 2022 para "atajar" el reto demográfico. El primero de ellos es la consolidación de la tendencia demográfica positiva, es decir, mantener la población nueva que se ha asentado en los municipios. También se pretende revalorizar las potencialidades de cada territorio para que el asentamiento sea efectivo.

"La provincia de Málaga tiene muchas oportunidades. No existe una solución mágica para acabar con el despoblamiento, por ello es imprescindible conocer los proyectos que se hacen desde cada departamento", ha concluido.

En el último pleno de la Diputación, y a tenor de una moción del PSOE para evitar la exclusión financiera en los pueblos, pese a la disparidad de opiniones, todos los grupos coincidieron en la necesidad de trabajar para evitar que se deje de lado sobre todo a las personas mayores y más vulnerables. Y es que, la pérdida de población también está conllevando, en muchas localidades, que se dejen de prestar servicios básicos para su ciudadanía, como contar con entidades financieras u oficinas de Correos.

Exclusión financiera

Actualmente, hay 20 localidades malagueñas que no cuentan con cobertura financiera: Alfarnatejo, Árchez, Arenas, Cútar, Macharaviaya, Moclinejo, Salares y Canillas de Albaida, en la comarca de la Axarquía; y Alpandeire, Atajate, Cartajima, Faraján, Júzcar, Parauta, Benarrabá, Benalauría, Benadalid, Algatocín, Jimera de Líbar y Serrato en la comarca de Ronda.

Esta situación perjudica a los habitantes de estas localidades, que ni siquiera pueden sacar dinero en un cajero porque no disponen de ellos. La Diputación viene trabajando con entidades bancarias y manteniendo reuniones, de hecho, este pasado viernes se anunció un acuerdo con Unicaja Banco para instalar cajeros en nueve pueblos que no disponen de este servicio: Algatocín, Júzcar, Benalauría, Jimera de Líbar y Serrato, en la Serranía de Ronda, y Arenas, Canillas de Albaida, Cútar y Macharaviaya, en la Axarquía, municipios que cuentan con una población total de más de 5.000 habitantes.

No obstante, Rivas ha incidido en que es el Gobierno central "el que tiene que hacer cumplir a los bancos los compromisos que en muchos casos adquirieron en las diversas fusiones que se han ido acometiendo: el no abandono de las zonas rurales".

"Es quien puede sentarse con los grandes bancos del IBEX y pedir soluciones", ha espetado la vicepresidenta segunda, quien ha esperado que se atienda la petición de Carlos Sanjuán, un mayor de 80 años que ha sacado un compromiso al Ejecutivo de España para evitar la exclusión de los mayores.

"Ellos son nuestra mayor preocupación y el Gobierno tiene que intervenir", ha dicho Rivas, quien ha apuntado que la Diputación continuará con la formación y talleres que ya lleva años realizando en diversos municipios donde no hay entidades financieras para que la tecnología "no sea un demonio sino una amiga".