La sequía mantiene a estas alturas del mes de febrero los embalses de la provincia con menos de 200 hectómetros cúbicos almacenados. La Junta de Andalucía reconocía ayer que, sin un marzo lluvioso como el de algunos de los últimos ejercicios, Málaga afrontará la primavera con la mitad de recursos hídricos que hace un año, de forma que no tendrá garantizado el suministro más allá de la Semana Santa de 2023.

Los números son claros. Con el litoral abarrotado de turistas, Málaga ha llegado a consumir de 60 a 90 hectómetros cúbicos en verano. Este dato está matizado porque más de un año sin escasez de lluvias hubo que desembalsar agua al mar durante la primavera. Y la realidad en este momento arroja al principal pantano de la provincia, el de La Viñuela, apenas al 14,96% de su capacidad.

La presa axárquica que abastece al principal territorio productor de subtropicales de toda Europa almacenaba ayer menos de 25 hectómetros cúbicos, frente a los 53,5 de hace justo un año. Ni siquiera serán solución a medio plazo, aunque las conexiones estarán listas para este año (como ya avanzó la propia Junta a este periódico), los pozos del río Chíllar que unirán Nerja con la red de abastecimiento de numerosas urbanizaciones del litoral costasoleño más oriental.

Sobre la mesa, tanto el Gobierno central como la propia administración autonómica tienen la intención de respaldar la iniciativa de construir una desaladora en esta parte de la provincia. Esta medida sería complementaria al aprovechamiento de alrededor de 10 hectómetros cúbicos anuales de aguas recicladas que por ahora van directamente al mar, así como el suministro que la capital pueda aportar a La Viñuela, a través de la «autovía del agua» que incluso tiene previsto conectar La Concepción, en Marbella, con el embalse axárquico.

La Junta recordó en este sentido que en noviembre pasado se pusieron en marcha obras que beneficiarán a la propia presa axárquica, dentro del Decreto de Sequía aprobado el pasado año, por importe de cerca de 600.000 euros. Con un plazo de seis meses, estos trabajos permitirán que el agua discurra tanto en el sentido actual (Axarquía-Estación de Tratamiento de Agua Potable Atabal) como inverso (ETAP Atabal-Axarquía). Actualmente se incorporan al sistema de trasvase «conducciones y válvulas que van a permitir el funcionamiento en ambos sentidos, manteniendo la disposición actual de las bombas».

¿Y qué opinan los hoteleros, cuyos alojamientos han pasado la mayor parte de la pandemia con cuotas de ocupación casi mínimas? Abogan por «nuevas estrategias para la concienciación, que no se limiten al uso razonable del agua por parte de los visitantes». Al respecto, portavoces comarcales de la patronal del sector turístico recuerdan que cada vez son más los turistas que eligen destinos «medioambientalmente sostenibles». Y en este sentido, el visitante se preocupa de «ese creciente perfil ecológico» de los alojamientos, «incluyendo medidas para evitar ya en destino el despilfarro del agua».