El joven malagueño que lleva cerca de diez años sin salir de su habitación, jugando con videojuegos y viendo series será diagnosticado de nuevo por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, ha informado a este diario el delegado de Salud Carlos Bautista, que ha precisado que se hará "una puesta al día de su valoración".

Como informó La Opinión el pasado miércoles, el joven, de nombre ficticio Antonio, tiene 31 años y a raíz de que sacara malas notas en la Universidad de Málaga, donde estudiaba Administración de Empresas, y de una posterior lesión deportiva que le tuvo un mes de reposo, cortó amarras con el mundo y sólo sale de su habitación para comer con su madre y para ducharse.

Sin embargo, en dos ocasiones pasadas en que la madre acudió a la Justicia para pedir un diagnóstico, los psiquiatras concluyeron que estaba en la habitación por voluntad propia y que no se apreciaba trastorno alguno. Por este motivo, la madre reclama un nuevo diagnóstico al estar convencida de que su hijo, que cuando escucha un móvil vuelve a encerrarse en su habitación, padece agorafobia.

"Es verdad que el que una persona joven lleve diez años metido en su habitación no es normal y por eso haremos esa puesta al día de su valoración", declaró Carlos Bautista, que señaló que una vez el joven reciba valoración "psiquiátrica o psicológica", si finalmente se comprobara que tiene algún problema, "tendríamos que pedirle que iniciara un tratamiento, y si necesita medicación o psicoterapia, tendría que querer ayudarnos porque el psicólogo no va a ir a casa". En la misma línea se refirió al hecho de que no se haya vacunado de la Covid por no querer salir de su cuarto: El joven debe dar el paso para vacunarse.

El delegado apuntó también la posibilidad de que un juez le retirara la patria potestad para poder diagnosticarlo, "pero puede encontrarse en una situación no aguda y el diagnóstico no ser muy concluyente", apuntó.

Carlos Bautista subrayó que se trata de un asunto "muy complejo, está en manos de nuestro equipo y vamos a ver si podemos echarle una mano". El delegado de Salud remarcó por último que aunque la situación del joven es motivo de preocupación, "casi me preocupa más la cuidadora, su madre, que indudablemente lo está pasando muy mal".