El reloj marcaba las 5.40 horas de la madrugada y el servicio transcurría con normalidad. Hasta que todo cambió. Los tres pasajeros del taxi, que acaban de llegar a su destino, el barrio de Los Asperones, propinaron una brutal paliza al conductor para robarle la recaudación del día. Los agresores bajaron del coche y asestaron varios puñetazos al taxista. Después intentaron sacar las llaves del contacto del vehículo. Pero no lo lograron. Los hechos ocurrieron durante la noche del jueves al viernes.

La Asociación Unificada Malagueña de Autónomos del Taxi (AUMAT) da voz a al taxista agredido, que prefiere mantenerse en el anonimato y aún se encuentra convaleciente e ingresado en el hospital, a la espera de ser operado. La asociación, además de “condenar enérgicamente” lo ocurrido, comunica que se reunirán “con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. Asimismo, afirman estar en contacto con las distintas Administraciones Públicas con el fin de “implantar un sistema de seguridad eficiente”. 

AUMAT espera que el caso sirva de trampolín para evitar sucesos como este en el futuro, que, según explican, “se incrementan en la nocturnidad”. “Trabajamos en la calle, estamos expuestos a que nos pueda pasar cualquier cosa”, concluyen.