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La promotora de Pinares de San Antón asegura que las obras se atienen a la legalidad

El manager general de Arbfaa Capital, Juanma Padilla, responde a las críticas vecinales y a la petición de paralizar la promoción de seis viviendas en la avenida de San Antón, 54 y remarca que «no se pone un ladrillo» sin el visto bueno de la Gerencia Municipal de Urbanismo.

Estado de las obras en la avenida de San Antón, 54, a finales de febrero.

La promotora Arbfaa Capital S.L., que construye seis viviendas en la avenida de San Antón, 54 y cuyas obras la actual comunidad de propietarios de Pinares de San Antón pidió el pasado noviembre al Ayuntamiento que las paralizara, ha señalado que actúa dentro de la estricta legalidad y ha negado cualquier irregularidad.

«En esta ciudad nadie mueve ni pone un ladrillo si no tiene todos los permisos pertinentes y esta promoción se atiene a las normas urbanísticas y a la legalidad de la forma más absoluta», declaró a este diario Juanma Padilla, manager general de Arbfaa Capital, que calculó que las obras estarán listas para este verano.

El responsable de la promotora explicó que la parcela donde actualmente se levantan las viviendas fue comprada en 2017 a la Sareb y que, en un primer momento presentaron el proyecto de construir 8 viviendas a la comunidad de propietarios, cifra que bajó a 7, después de que la propia comunidad le rectificara la cantidad al no estar permitida, «porque es cierto que nuestra licencia contenía un error», indicó el manager general.

De este modo, detalló, con el visto bueno de la comunidad de propietarios y el de la Gerencia Municipal de Urbanismo se construyen seis viviendas y queda una séptima por construir en una parcela segregada de la anterior.

Juanma Padilla explicó que se trata de una promotora de origen checo que opera en España y dijo entender «el miedo de los vecinos», por fallidas operaciones urbanísticas anteriores en Pinares como el centro ruso. «Por eso queremos demostrar quiénes somos, sin ocultarnos. Tenemos técnicos de esta ciudad que saben lo que tienen que hacer y cómo construir», subrayó.

La polémica con esta parcela, en la que cuatro promociones anteriores no han salido adelante, arranca hace más de 30 años con un primer intento de construcción de ocho viviendas, que los vecinos llevaron a juicio. En 1993 el Tribunal Supremo dio la razón a la urbanización, dado que el planeamiento no se atenía a los estatutos de la comunidad, que autorizaba parcelas mínimas de 800 m2 con un máximo de 240 m2 por vivienda.

Sin embargo, ni el PGOU de 1997 ni el de 2011 tuvieron en cuenta esta sentencia del Supremo ni se atuvieron a los estatutos de la comunidad, así que la parcela continuó siendo una excepción urbanística en Pinares de San Antón, al permitir construir más en menos terreno.

El portavoz de la promotora, en este sentido, señaló que desconocía la historia de la parcela y que se limitaron a respetar lo establecido por el PGOU actual, además de presentar, como deferencia, el proyecto a la junta de propietarios y conseguir su respaldo.

Vecinos delante de la parcela, en julio del año pasado. | A.V.

La tala de árboles

De la primera denuncia vecinal se hizo eco este diario en noviembre del año pasado, cuando un grupo de vecinos de la urbanización criticó la tala de cerca de un centenar de árboles. Al día siguiente, la concejala de Sostenibilidad, Gemma del Corral, negó la cifra y precisó que de 91 árboles que se contabilizaron en el solar se autorizaron a talar 14 pinos carrascos, que Parques y Jardines tasó en 34.233 euros, una cantidad que la promotora está obligada a invertir en la parcela, en concepto de reposición de ejemplares.

A este respecto, Juanma Padilla señaló que Arbfaa Capital depositó en Parques y Jardines, antes de las obras, una fianza «de más de 70.000 euros» y que una vez finalice la promoción, los técnicos municipales deberán estudiar el estado y el número de los árboles de la parcela y si devuelve parte de la fianza o no.

En cualquier caso, también informó de que ha encargado un estudio paisajístico a una empresa de Málaga para, una vez terminadas las obras, «integrar las villas donde estamos».

Petición de parar las obras

Juanma Padilla también quiso contestar a la petición a la Gerencia Municipal de Urbanismo, por parte de la actual comunidad de propietarios, de paralizar las obras «por poder perpetrarse una infracción urbanística grave o muy grave», rezaba el escrito, del que se hizo eco La Opinión.

En el documento se señalaban «posibles incumplimientos de la ordenanza que posibilita la licencia de obra concedida, al no haber exigido la aplicación íntegra de la ordenanza en ladera» y se indicaba que «en terreno de pendiente ascendiente, sólo se permitirá el uso de garaje o instalaciones complementarias, con una ocupación máxima del 15% de la superficie de la parcela».

Juanma Padilla contestó que la obra cumple todos los parámetros y señaló que «no podemos dar un paso en falso porque sabemos que estamos en Pinares y la presión que hay».

Con respecto a la denuncia a comienzos de enero de este año por un derrumbe en las obras, denuncia de la que también se hizo eco este diario, explicó que se debió a unas lluvias torrenciales, que se habló con el propietario que linda con esta zona. «Empezamos a trabajar» y se aprovechó para reforzar el muro del vecino, informó. «El problema está en vías de solución y el vecino es conocedor de todo», remarcó.

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