"Os doy las gracias, me habéis conseguido una segunda oportunidad de vida. Soy el resultado de vuestro trabajo". Pepe López está hoy de celebración. Este malagueño es uno de los más de 1.170 pacientes trasplantados de hígado por los profesionales del Hospital Regional de Málaga. Desde el año 1997, en este centro hospitalario se han realizado un total de 1.173 injertos hepáticos, mejorando así la calidad de vida de los receptores.

El Regional celebra hoy el 25 aniversario de su primer trasplante de hígado y los profesionales que estuvieron en él lo recuerdan como si fuera ayer. "El primer trasplante fue muy esperado y exigente a su vez, duró nueve horas y requirió un alto consumo de hemoderivados. El resultado fue muy bueno, acabamos muy felices" rememora Julio Santoyo. El director de la Unidad de Cirugía General y Digestiva y responsable del Programa de Trasplante Hepático en Málaga confiesa que este hito supuso para él "la culminación de un sueño que se venía gestando desde que era residente. Poder cumplirlo en Málaga y en mi hospital fue un hecho maravilloso".

Desde entonces, en el proceso ha habido muchos cambios, explica el coordinador del Sector Málaga de Trasplantes, Domingo Daga: "Ha habido muchas modificaciones, como la reducción de los tiempos quirúrgicos, que se ha reducido a casi la mitad. Además, en estos 25 años hemos pasado de tener un donante con una edad media de 50 años a uno más envejecido, en torno a los 65 años. Esto hace que el procedimiento sea enormemente más complejo".

El otro motor del cambio ha sido la incorporación al mundo de la donación en asistolia, señala Daga. "Nuestro porcentaje de donación en asistolia es superior a la media nacional. Estos nuevos modelos, la donación en asistolia controlada y los cuidados intensivos orientados a la donación, han significado un reto organizativo, logístico y formativo para los profesionales relacionados con los programas de donación y trasplantes, que ha proporcionado una nueva vía de obtención de hígados válidos para el trasplante".

Durante un trasplante hepático se moviliza una maquinaria de profesionales en la que participan más de 50 personas, desde los coordinadores -que comienzan el proceso de donación en las UCI o Urgencias, donde ya intervienen también los médicos y enfermeras de esos servicios- hasta digestivos, cirujanos, anestesistas, intensivistas, hematólogos, enfermería, técnicos de laboratorio, celadores y conductores de servicios de transporte. En este sentido, el director de la Unidad de Aparato Digestivo, Miguel Jiménez, resalta que "el trasplante hepático es un proceso complejo y prolongado en el tiempo, que requiere la participación de múltiples profesionales".

No obstante, indica Jiménez, el éxito final del trasplante depende, en gran medida, de una correcta educación del paciente y de la familia: "Después del acto quirúrgico viene el seguimiento post trasplante, y aquí es fundamental la implicación de los pacientes y su entorno. No basta con el tratamiento farmacológico, tiene que haber unos hábitos de vida saludable que garanticen la viabilidad del hígado".

La historia y la evolución de este tipo de trasplantes han sido conmemoradas en las jornadas que se han celebrado hoy en el Hospital Materno Infantil con motivo de su 25 aniversario. María del Mar Vázquez, la directora gerente del complejo hospitalario ha querido aprovechar la ocasión para trasladar su orgullo por este logro: "No solo llevamos más de 1.170 trasplantes, sino que se demuestra el trabajo en equipo, el altruismo y la conciencia social de los donantes. Tenemos un equipo puntero en todas las técnicas y una coordinación muy activa porque Málaga es una ciudad muy solidaria en las donaciones".

Al acto también ha asistido el delegado de Salud y Familias en Málaga, Carlos Bautista, que ha añadido que "a pesar de los tiempos tan agrios que vivimos, hay que estar muy orgullos de la sanidad pública malagueña. Es un lujo tener en Málaga equipos tan completos y engrasados, que nos representan a nivel internacional".

Asociación de pacientes

Pepe López, paciente trasplantado en el Regional, es el presidente de la Asociación de Pacientes Trasplantados de Hígado de Málaga (ATHEMA). "Soy el portavoz de las 1.173 personas trasplantadas de hígado. Esto es el resultado del trabajo en equipo y la solidaridad del pueblo malagueño, que hace que tengamos una de las tasas de donación más alta del mundo", traslada López.

Desde su asociación, acompañan al paciente durante todo el proceso: "Es un hecho bastante traumático. Tratamos de darles un trato humano, que en esos momentos es lo que los pacientes necesitan". Además, desde ATHEMA no cesan en la divulgación de la donación de órganos, con el objetivo de concienciar a una mayor parte de la población.

En esta misma línea, desde la Unidad de Trasplante Hepático también ofrecen un programa educativo, llevado a cabo por enfermería y diseñado según las necesidades de cada paciente. Este contempla el asesoramiento, apoyo y enseñanza, para aumentar los conocimientos del paciente sobre el proceso; ayudar a disminuir la ansiedad o el miedo y aumentar la seguridad y la confianza en el equipo.