Los transportistas que están secundando el paro convocado por la denominada Plataforma en Defensa del Sector del Transporte Nacional e Internacional de Mercancía (un colectivo minoritario y al margen de las grandes asociaciones empresariales) afirman que no están dispuestos a dejar sus protestas hasta que el Gobierno les dé soluciones a sus problemas. En Málaga, una de las representantes de este movimiento es Marina Ramírez, una autónoma del camión que asegura que la situación de los profesionales viene siendo "crítica" desde hace meses, no sólo por el incremento del precio de los carburantes sino porque se está trabajando "a pérdidas", ya que el ingreso de los transportistas por realizar un porte se queda muy reducido debido a las comisiones que se llevan los distintos intermediarios que operan en el sector.

"Las fábricas pagan bien el transporte, pero éste es un sector muy mal organizado y hasta que ese dinero llega al camionero ha pasado antes por tres o cuatro intermediarios que dejan, al final, muy poco dinero para el transportista. Lo que no puede ser es que a mí me paguen por hacer un transporte de Málaga a Valencia 400 euros y sólo el gasoil me salga por 600", comenta a este periódico Ramírez, propietaria junto a su marido de un camión y a quien la actividad le viene de tradición familiar, ya que su abuelo también era de este gremio.

Ramírez, que durante los paros está siendo una de las gestoras de algunos de los grupos de whatsapp con los que se articulan en Málaga las movilizaciones, afirma que ni los autónomos ni las pymes que se han echado a las calles estos días se sienten representados por las grandes patronales del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), que es el interlocutor con el que se viene reuniendo el Gobierno y en el que no está integrada la plataforma que ha convocado los paros. "Necesitamos un nuevo modelo de organización en el sector, porque algunos de los que integran el CNTC son precisamente los intermediarios que se quedan con las comisiones que dejan a los camioneros con muy bajos ingresos", explica.

"Los que hemos comenzado estos paros lo hemos hecho porque ya no podemos más. Antes del día 14, cuando empezaron las movilizaciones, ya había gente que había dejado de trabajar porque así es imposible. Estamos pagando impuestos, hidrocarburos, seguros sociales, bancos. Y no nos queda nada. Para hacerse transportista hay que sacarse un título y montar una empresa, y se supone que es con ánimo de lucro, pero es que en la situación actual estamos perdiendo dinero", asegura esta autónoma. La semana antes de empezar los paros, ella y su marido facturaron 2.500 euros pero únicamente el carburante se llevó 2.800 en gastos, con lo que la pérdida para ellos fue de 300 euros.

Los convocantes del paro reclaman, entre otras medidas, que se establezcan y respeten los precios mínimos recomendados que marca el Observatorio de Costes del sector, una entidad de estudios perteneciente al Ministerio y advierte al Gobierno de que no pararán en sus protestas hasta que la ministra no los reciba y atienda a sus reivindicaciones. "Es más, aunque alguien dijera de dejar las protestas seguiríamos sin volver a trabajar porque, sencillamente, en estas condiciones, no podemos. Para eso es mejor quedarse en casa", asevera esta transportista, que también denuncia puntuales casos de impagos que han sufrido camioneros en los últimos meses (ella misma ha sufrido personalmente algún caso) tras haber realizado portes a algún cliente.

Ramírez, cuyo camión suele transportar material de construcción, maquinaria y todo tipo de mercancía paletizada, asegura que ellos, en sus protestas en Málaga, se están limitando únicamente a informar sin ejercer ningún tipo de violencia, y rechazan a quienes así estén actuando. "Por supuesto que estamos en contra de cualquier tipo de violencia. Nosotros nos estamos colocando en los puntos de ruta de los transportistas, con la Policía al lado, para informar a los camioneros de nuestros motivos e invitarlos a que se sumen al paro, y muchos lo hacen porque están cansados de tantos problemas que sufrimos", comenta. Más de 500 camiones, añade, están participando cada día en las movilizaciones.