Tras las incidencias registradas durante el miércoles a causa de la crecida de los arroyos, durante la pasada noche, el servicio 112 Emergencias Andalucía gestionó otra decena de incidencia por lluvias en las vías de la provincia, que han provocado problemas en varias carreteras, especialmente en la Serranía de Ronda.

Así, se ha informado especialmente de desprendimientos, con piedras en la vía; caídas de cañas en las carreteras o balsas de agua. Ello afecta a municipios como Igualeja, Estepona, Casares, Ronda, Algatocín, Cañete La Real, Montecorto, Coín y Genalguacil, este último continúa con la carretera MA-8302 como punto negro, al estar cortada lo que ha provocado que más de la mitad del municipio esté aislado, según su alcalde, Miguel Ángel Herrera.

Desde la Diputación de Málaga, efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos y del Área de Fomento e Infraestructuras continúan trabajando en los puntos de la provincia donde se les va informando de problemas.

Así, en la comarca de la Axarquía no ha habido avisos durante la madrugada y hay dos equipos que han recorrido varias carreteras para la retirada de desprendimientos, piedras en la calzada en vías como la MA-3107 (Benamargosa-Riogordo), MA-3105, MA-3111, MA-3110 y MA-3202 (que une Comares y Totalán) y el otro equipo estará por la MA-4106 y MA-4105 (La Rahige y la vía que une Canillas de Aceituno y Vélez-Málaga).

En el Valle del Guadalhorce, la carretera MA-5401 (El Burgo-Casarabonela) sigue cortada entre los puntos kilométricos 6+000 y 8+500 y durante la madrugada el equipo de mantenimiento ha estado trabajando en la MA-5401 entre los puntos kilométricos 0+000 y 6+000 retirando desprendimientos en la calzada de la red provincial. Además, durante esta mañana dos equipos trabajan en la MA-5402 y MA-5403 (Ardales) retirando desprendimientos, piedras, ramas, etcétera.

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La provincia de Málaga mantiene activada desde las 22.42 horas del miércoles 23 de marzo la fase de preemergencia del Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones, debido a las fuertes lluvias. Esta fase se refiere a la existencia de informaciones hidrológicas y meteorológicas que, por su evolución desfavorable, pudiesen dar lugar a inundaciones.