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La Opinión de Málaga

Mirando atrás

Bobastro: la mayor joya mozárabe

El doctor en Historia Medieval y especialista en al-Ándalus, Virgilio Martínez Enamorado, publica la primera guía sobre Bobastro, la ciudad de Omar Ibn Hafsún que resistió 40 años a los Omeyas, con su iglesia rupestre mozárabe como modelo para las del Norte de España.

Virgilio Martínez Enamorado, esta semana en la sede de La Opinión con su guía sobre Bobastro.

Una guía puede ofrecer lugares comunes e información forzosamente superficial o bien, a modo de un ‘Aleph a pequeña escala’, contener todo lo imprescindible, una ambiciosa visión global gracias a un especialista de primer nivel. A esta segunda categoría pertenece ‘La iglesia rupestre de Bobastro y la ciudad de Ibn Hafsún’, de la colección de Ardales Tur Ediciones dirigida por Pedro Cantalejo.

Se trata de la primera guía que se publica sobre Bobastro (Ardales) y ha sido realizada por el gran especialista malagueño en al-Ándalus, el doctor en Historia Medieval y arqueólogo medievalista y arabista Virgilio Martínez Enamorado (Casabermeja, 1965).

El profesor, que en 2001 realizó la excavación de la segunda iglesia mozárabe de Bobastro, la que fue arrasada por Abderramán III y de la que no quedó piedra sobre piedra, se muestra rotundo sobre el valor de todo este complejo arqueológico: «Es un territorio fascinante, plagado de elementos y que en Málaga no se conoce bien. Esto es una historia de Hollywood», remarca.

Virgilio Martínez Enamorado, al fondo, en las excavaciones que en 2001 realizó de la segunda iglesia mozárabe de Bobastro, destruida por Abderramán III.

Virgilio Martínez Enamorado, al fondo, en las excavaciones que en 2001 realizó de la segunda iglesia mozárabe de Bobastro, destruida por Abderramán III. Pedro Cantalejo

Una historia ‘de película’ cuyo responsable fue Omar ibn (o ben) Hafsún (Torrecilla, Parauta, c.846-Bobastro, 918) un personaje tan decisivo que «sobre él pivota toda la política del Occidente musulmán durante 30 ó 40 años», destaca el experto, que calcula que el estado Omeya «invirtió posiblemente el 40 o 50 por ciento de su presupuesto anual» en la guerra contra el rebelde. 

Omar ibn Hafsún llegó a controlar de forma directa o indirecta un tercio de la actual Andalucía, en su oposición a la dinastía Omeya, con el propósito de sustituirla. De hecho, como recuerda Virgilio Martínez Enamorado, «en el 893 se le retiene en Aguilar de la Frontera, cuando está a punto de tomar Córdoba». El poderío del rebelde también se puede constatar en la muerte, durante uno de los asedios, de un emir de Córdoba, cuenta el exministro Manuel Pimentel, que prologa la obra.

En ese tercio de Andalucía bajo el control de Ibn Hafsún se encontraba casi toda la actual provincia de Málaga, salvo Cártama y Málaga, fieles a los Omeyas. «Son dos zonas muy islamizadas, de árabes yemeníes y no participan en la revuelta».

La iglesia rupestre de Bobastro, en 2001. Gregorio Torres

En la guía, el profesor aprovecha para desmentir el mito de Omar ibn Hafsún como caudillo cristiano contra los invasores árabes: «Nació musulmán, se convirtió al cristianismo porque le convenía por la población mayoritariamente cristiana que rodea Bobastro y quiere aparecer como un personaje mesiánico que viene a liberar a la gente y finalmente se hizo chií. Su manera de hacer política es totalmente musulmana. Él lo que quiere es llegar al poder».

Algo que aporta el profesor de crónicas árabes y que no se sabía es que Ibn Hafsún era manco o cuando menos, tullido: tenía un brazo inutilizado en algún combate.

Otro punto interesante de la guía es que localiza todos los elementos de Bobastro, que son mucho más que su famosa iglesia rupestre. De hecho, en una doble página del volumen se muestra la red de fortalezas que defendía la ciudad, que a su vez era una gran fortaleza natural en las Mesas de Villaverde pero también se detallan las ciudades asedio levantadas a su alrededor por los Omeyas. Entre ellas, la Mezquita de Lamaya, en el llamado Cortijo de la Mezquita, en realidad la mezquita mayor de una entidad urbana que no se llegó a desarrollar, construida frente a Bobastro y que fue un proyecto del propio Abderramán III contra la ciudad rebelde, según la tesis de Virgilio Martínez Enamorado.

Y en la propia Bobastro, concebida como una verdadera ciudad dinástica, aparte de la iglesia rupestre se encuentran elementos como una alcazaba, una segunda iglesia (la descubierta y excavada en 2001), puestos defensivos y varias áreas residenciales.

El complejo monástico de Bobastre, con la famosa iglesia rupestre mozárabe. Pedro Cantalejo

La iglesia rupestre

Excavada en la roca, para el doctor en Historia Medieval la iglesia rupestre de Bobastro es sin duda «lo más destacado del arte mozárabe en Andalucía».

Con su planta basilical y sus respectivos ábsides (los dos laterales cuadrangulares y el central con forma de herradura) estaba pensada para ser contemplada en la lejanía y sus constructores evidenciaron que «conocen de la Mezquita de Córdoba, saben de los arcos y cómo sostenerlos y todo eso lo ejecutan a través de Bobastro».

Como destaca el experto, las inscripciones fundacionales de las iglesias mozárabes del Norte de España demuestran que, al contrario de lo que se creía, el modelo de la iglesia de Bobastro es el que influye y se adopta, evolucionado, en las iglesias norteñas y no al revés.

Recreación del complejo monástico de Bobastro por el recordado arqueólogo Rafael Puertas Tricas, en los 80.

Recreación del complejo monástico de Bobastro por el recordado arqueólogo Rafael Puertas Tricas, en los 80. Rafael Puertas

«Omar ibn Hafsún se convierte al cristianismo en el año 899 y en el 903 ya aparecen noticias sobre las fastuosas iglesias de Bobastro, así que en esos años se ha construido esta», detalla Virgilio Martínez, mientras muestra como ejemplo el paralelismo entre la iglesia de Bobastro y la de San Miguel de la Escalada, en León, que es del 913.

Como curiosidad, la iglesia malagueña no se terminó por un posible fallo estructural: «Una grieta pudo ser lo que implicó el abandono».

El profesor, por cierto, apunta que el término ‘mozárabe’, empleado para los cristianos que vivían en la España musulmana, no es correcto para este momento de la Historia, «porque el término aparece en documentación leonesa del siglo XI». Muerto Ibn Hafsún, sus hijos continuaron la guerra. Cuando el último de ellos se rinde, Abderramán III se presentará en Bobastro y sólo entonces, al constatar que han desaparecido sus enemigos, se autoelevará a la condición de califa.

Casas barranco en la Puerta del Sol, en Bobastro. Pedro Cantalejo

Para Virgilio Martínez Enamorado, Bobastro es uno de los enclaves más importantes de toda la Edad Media hispana que necesita «un gran proyecto de investigación, recuperación y preservación patrimonial».

Además, puede aportar mucho a la candidatura a Patrimonio Mundial de la Unesco del vecino Caminito del Rey.

Ahora, una guía desvela este ingente tesoro histórico y artístico.

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