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La Opinión de Málaga

Mirando atrás

Cruz del Humilladero: La Masía de la música malagueña

La Asociación Cultural-Musical Banda de Música Cruz del Humilladero lleva más de 20 años forjando la cantera musical de la ciudad, con una formación que empieza a los 3 años y que ya está extendiendo su exitoso modelo a otros distritos de Málaga.

Concierto al aire libre de la Banda de Música Cruz del Humilladero en plena pandemia, en 2020. Asociación Banda Cruz del Humilladero

En la misma sala en la que Natalia, de 3 años, acaba de construir, bajo la indicación de la profesora Paula, un instrumento musical, Joaquín Segura de 60 años, profesor recién jubilado, afina el saxo barítono minutos antes del ensayo oficial.

La reunión de tres generaciones en torno a la música es el milagro que todas las semanas hace posible la Asociación Cultural-Musical Banda de Música Cruz del Humilladero, un colectivo sin ánimo de lucro que es a la formación musical en Málaga lo que La Masía al fútbol en Cataluña.

«Aquí encontré mi vocación, yo empecé con 9 años y hoy tengo 27. Fui formándome poco a poco hasta que vi la oportunidad de entrar en el Conservatorio Manuel Carra, hice mis grados elemental y profesional y el superior ya lo estudié en Granada», detalla Sergio Martín, que hoy dirige una de las tres patas de este ambicioso proyecto musical: la Escuela de Música, en las instalaciones del Instituto Ben Gabirol.

La profesora Paula, con los niños de ‘Música en Movimiento’, las clases con las que los más pequeños se familiarizan con la música. La Opinión

Es la ‘pata intermedia’, porque para los más pequeños, como la mencionada Natalia de 3 años, la asociación ofrece muy cerca del Ben Gabirol, en un centro municipal, ‘Música en Movimiento’, rudimentos musicales para niños hasta los 8 o 9 años.

Además, el alumnado que pasa por la Escuela de Música, que desde 2019 cuenta con su propia banda, la banda escuela, para ir haciendo sus pinitos con actuaciones, si su nivel es bueno tiene la oportunidad de acceder a la ‘tercera pata’, la Banda de Música Cruz del Humilladero, la banda titular, donde toca Joaquín Segura, el músico más veterano y primer presidente de esta asociación, fundada a finales de 2000.

Sergio Martín, responsable de la Escuela de Música y su respectiva banda; el presidente de la asociación cultural musical, José Antonio Martín, ‘Pochi’ y Jesús Puyana, director de la Banda de Música Cruz del Humilladero. Álex Zea

«Esto tiene trabajo, contamos con más de 300 socios», cuenta José Antonio Martín, ‘Pochi’, actual presidente de la Asociación Cultural-Musical Banda de Música Cruz del Humilladero. Pochi Martín, que habla en una sala donde se guardan los instrumentos musicales más variados -incluido un enorme campanólogo que recuerda a las famosas ‘campanas tubulares’ de Mike Oldfield- explica que el proyecto musical está en plena expansión, por eso ya está funcionando una escuela de música en La Malagueta «y estamos pendientes de dos distritos más; la idea es crear filiales de la asociación». El presidente aprovecha para resaltar el apoyo constante del Instituto Ben Gabirol y del Distrito 6 y su concejala Teresa Porras.

La fórmula funciona tan bien, que como explica Sergio Martín, que es hijo de Pochi, «hay muchos profesores de conservatorio que aconsejan al alumnado que se apunten a una banda y tenemos la suerte de que aconsejan la nuestra».

Una clase de percusión en la Escuela de Música, en el Instituto Ben Gabirol. Álex Zea

Escuela de Música

La Opinión recorre, en una tarde de viernes previa a la Semana Santa, la Escuela de Música: «Es una especie de academia, aquí se imparten las especialidades de una banda de música. Intentamos concentrar al máximo de alumnado para trabajar una obra por partes, para que cuando llegue el sábado, poder ensayar la pieza» detalla Sergio, que como el resto de profesores trabaja de forma voluntaria.

Entre los alumnos está Juanjo Zarzana, de 15 años, que toca el bombardino: «Me va bastante bien, hay que pillarle el truco», reconoce, al tiempo que recalca que su objetivo «es llegar a la banda grande y luego dedicarme profesionalmente a la música».

Juan Antonio Redondo y su hija Claudia, en la Escuela de Música. Álex Zea

Algo muy especial de esta escuela musical es que, en ocasiones, los padres que apuntan a sus hijos terminan formándose y tocando con ellos. «Aunque mi hija empezó antes, me apunté para estar con ella, para hacer una actividad juntos», cuenta Juan Antonio Redondo, de 44 años, que toca el saxo tenor. A su lado está su hija Claudia, de 13 años, que toca el clarinete, un instrumento del que cuenta que «es difícil al principio, pero cuando le coges el punto, ya no».

Banda de Música

Formación desde pequeños, Escuela de Música y hasta dos bandas, las dos con sus respectivas temporadas de conciertos… «Una banda juvenil y otra titular, las dos con su propia programación es normal en el Levante, que tiene una larga tradición musical. Cuando me llamaron hace 12 años, una de las cosas que me hicieron dar el paso es un proyecto de formación de músicos que es difícil de verlo», admite Jesús Puyana, miembro de una conocida saga de músicos malagueños y director de la banda titular, el último eslabón de la formación, la Banda de Música Cruz del Humilladero, con unos 70 músicos, aparte de la banda de cornetas y tambores, que también forma parte de ella.

Profesor en el Conservatorio Superior Martín Tenllado de Málaga, como el resto de docentes saca horas de su tiempo libre para dirigir la banda aunque reconoce: «esto gusta, no molesta».

La llegada de la Semana Santa ha permitido a las dos formaciones tener sus conciertos de Cuaresma, pero como recuerda Jesús Puyana, las actuaciones se desarrollan durante todo el año. 

Ensayo de la banda titular un viernes por la tarde. A.V.

Además, la asociación cuenta con su particular ‘joya de la corona’, la organización del Certamen Nacional de Bandas, que el próximo 30 de julio, en Tabacalera, celebrará la novena edición, con la participación de bandas de Bea de Segura (Jaén), Noblejas (Toledo) y la banda titular de la asociación. «En Andalucía no hay un certamen de carácter nacional como el nuestro», apunta Pochi Martín.

«Esto te engancha», confiesa Javi Campos, trombonista de 52 años de la Banda de Música Cruz del Humilladero, un profesor de música que lleva tocando «toda la vida». Mientras sostiene un precioso trombón de vara explica que se incorporó a la banda porque su hijo estudiaba percusión. «Venía a traer al niño y me enganchó. Él se quitó pero yo me he quedado».

De pronto, se hace el silencio, la banda titular, el sueño de todo el que empieza en esta ‘Masía musical malagueña’, va a ensayar. Jesús Puyana levanta la batuta y al unísono, la música empieza a adueñarse de las instalaciones. Es el milagro de todas las semanas en la Cruz del Humilladero gracias al trabajo y la ilusión.

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