El Convento de San Andrés fue construido en el siglo XVI sobre una ermita por la Orden de los Carmelitas Descalzos. En 1836, como tantos otros bienes de la Iglesia, fue desamortizado y los monjes que lo habitaban tuvieron que abandonarlo.

Después de aquello, el convento tuvo múltiples usos: un restaurante, un almacén de frutas y verduras e incluso un taller de coches, actividades que contribuyeron a deteriorar gravemente su estructura.

 A modo de ejemplo de las penalidades por las que pasó este enclave histórico en el corazón de El Perchel durante años, el director de las obras de rehabilitación, Juan Ramón Cruz del Campo, cuenta que durante los trabajos llegaron a encontrar un antiguo aljibe lleno de aceite de coche. De hecho, tras limpiar el revestimiento de las paredes, se toparon con pinturas murales del siglo XVIII, previas a la desamortización, que hoy están restauradas.

Han pasado seis años desde que se colocase la primera piedra de las obras para la primera fase de la rehabilitación del Convento de San Andrés, que finalizaron en 2018, y que recuperaron el Refectorium, que llegó a ser derribado parcialmente por un antiguo propietario.

La segunda fase comenzó en 2019, destinada a la restauración del patrimonio histórico que sobrevivió a los años de maltrato además de a la adaptación de este nuevo equipamiento a las normas de accesibilidad, seguridad y estabilidad requeridas para su uso.

Todos esos trabajos ya han culminado y el Convento de San Andrés luce, por fin, 100% restaurado, con 3.117 metros cuadrados de superficie recuperada tanto en el bajo como en sus dos plantas.

"Esto tiene un trabajo que ahora no se nota pero que está debajo de lo que pisamos. Cada espacio ha sido estudiado desde el punto de vista arqueológico e histórico", ha celebrado el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, durante la primera visita a las instalaciones. "Estuvo muy abandonado, muy maltratado y hoy está salvado, recuperado plenamente. Nos alegra que el Perchel y la ciudad tengan unos equipamientos de primer orden. Está hecha con una fidelidad y un valor grande.

Descubrimientos arqueológicos

El director de las obras explica que el proyecto partió de una investigación arqueológica y documental "desde el minuto uno" que se extendió durante todo el proceso de reconstrucción, provocando, de hecho, dos modificados del plan original para adaptar los trabajos a lo que iba apareciendo. El objetivo principal ha sido tratar de recuperar en la medida de lo posible la imagen original del convento el día que fue desamortizado en 1836.

Así, hay una sala con todo el suelo de cristal en el que se pueden apreciar restos arqueológicos del siglo XVI o un aljibe original incrustado en el suelo del patio, del que se presume que antaño fue una galería que no se ha podido reconstruir debido a la falta de referencias documentales.

"Hay salas que hemos visto que eran celdas [donde habitaban los monjes]. No quedan restos de esa construcción primitiva, serían tabiques muy débiles seguramente que se han hecho diafános pero se han respetado las ventanas. Se ha ido a buscar arqueológicamente cuál era la ventana original", señala Cruz del Campo.

Por tanto, si uno se encuentra en el patio del convento y mira hacia arriba podrá observar la disposición real de las ventanas. Por cierto que el edificio ha conservado una de las ventanas de madera originales del Convento de San Andrés.

Además, en el patio se ha instalado un pozo que el Ayuntamiento de Málaga tenía almacenado y que estuvo ubicado en calle Alcazabilla.

"Ese pozo lo tenía almacenado el ayuntamiento, estuvo en calle Alcazabilla, en los jardines de Ben Gabirol pero como aparece el escudo del Carmen se relaciona con el convento", añade José Ramón. Aunque no hay referencias documentales, todo apunta a que perteneció a este convento de los Carmelitas Descalzos.

Equipamientos

En él se instalará la biblioteca municipal Jorge Guillén, que será la biblioteca municipal más grande de la capital con 709,92 metros cuadrados con posibilidad de ampliarse con nuevos espacios.

 Asimismo, se cederá un espacio de 135 metros cuadrados en la planta baja y 134 metros cuadrados en la segunda para la Asociación Torrijos; la cofradía del Carmen tendrá 200,19 metros cuadrados en la planta baja, 196,74 metros cuadrados en la primera y 205,71 metros cuadrados en la segunda, un espacio que emplearán como salón de trono, sala administrativa y sala expositiva.

De igual modo, el edificio dispone de una sala de usos múltiples en la planta baja con 101,71 metros cuadrados y 212,06 metros cuadrados en la segunda; un salón de actos de 252,55 metros cuadrados en la segunda planta y 416,26 metros cuadrados de zonas comunes. Tanto el distrito como el Área de Cultura harán uso de estos espacios, por ejemplo, para futuras exposiciones, presentaciones o reuniones.

Inversión

 La inversión total de las dos etapas de estas obras de rehabilitación y restauración patrimonial ha ascendido a 5.696.792,89 euros, de los que el Ayuntamiento ha financiado 3.289.442 euros y el Estado 2.407.350 euros, con cargo al 1,5% cultural a través del Ministerio de Fomento en 2015 y el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana en 2019.