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Carme Artigas Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial

«Málaga ha creado un ecosistema tecnológico y las empresas se instalan allí donde está el talento»

Artigas afirma que la gran batalla actual es la atracción de talento, una cuestión en la que España, por clima y calidad de vida, parece contar con cierta ventaja. Hay, sin embargo, retos pendientes como la mejora de competencias digitales en la población, la formación de profesionales para el sector tecnológico, la digitalización de las pymes o la nueva Ley de Startups que se tramita en el Parlamento

Carme Artigas, durante su visita este pasado jueves al Málaga Tech Park (PTA).

La secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Carme Artigas, ha visitado esta semana las provincias de Granada y Málaga para mantener encuentros con representantes del sector tecnológico y comprobar el despliegue de iniciativas como el Kit Digital, que en el caso de la provincia malagueña ya ha sido solicitado por más de 1.600 pymes. Artigas ha visitado varias empresas del Málaga Tech Park (PTA) y se ha reunido con el comité ejecutivo de la Fundación Instituto Ricardo Valle de Innovación, participando también en el acto celebrado por el Ayuntamiento de Málaga para la presentación de la escuela digital ISDI. La secretaria de Estado analiza en una entrevista con este periódico su visión en torno a la Málaga tecnológica y los retos en los que trabaja su departamento en torno a la digitalización.

Málaga vive estos años una etapa de eclosión tecnológica con la llegada de multinacionales (Vodafone, Dekra o la propia Google son algunos ejemplos), un floreciente tejido de startups locales y la realidad del PTA, que tiene ya más de 600 empresas y 20.000 trabajadores ¿Cómo valora este despegue?

Málaga es un gran ejemplo de lo que está ocurriendo en diversas partes del territorio español. Es un exponente de cómo la transformación digital llega a cualquier ciudad, independientemente de que esté cerca o lejos de las grandes capitales, si es capaz de crear un ecosistema atractivo juntando calidad de vida, talento, atracción de emprendedores y capital de inversión. Eso es lo que está ocurriendo en Málaga: se ha constituido un polo de tracción tecnológica alrededor de campos como la ciberseguridad o la inteligencia artificial y al final el talento llama al talento. Sería más difícil si únicamente hubiera piezas aisladas; lo bueno de Málaga es que se ha creado un ecosistema. 

¿Qué elementos son a su juicio los necesarios para hacer emerger enclaves de este tipo? 

Tres. Primero, una conectividad que está llegando a través del despliegue del 5G y que está propiciando que no haya zonas rica y pobres en este apartado. Luego está la infraestructura del talento y la innovación: la pandemia ha demostrado ya que las personas no vamos a ir a trabajar a donde estén las empresas sino que son las empresas las que se instalarán donde esté el talento. Y si sabes crear un ecosistema atractivo, como ha hecho Málaga uniendo a su calidad de vida la posibilidad de trabajar en este tipo de empleos tecnológicos altamente competitivos, vas a atraer a personas de todo el mundo. Es una gran opción, no sólo a nivel de España sino también en clave internacional. Ya no son solamente Madrid, Barcelona o Bilbao los lugares que atraen la inversión sino Málaga, Granada o Valencia. Y eso permite una mayor vertebración, un desarrollo más sostenible e igualdad de oportunidades en todo el territorio. Cada región se podrá luego ir especializando porque detrás de todo esto hay también un cambio de modelo productivo. Hace 10 años se miraba a Málaga como un referente en turismo y comercio, y poco más, y ahora lo vemos como un ámbito tecnológico. 

Entiendo que esta nueva era de digitalización es una oportunidad para ciudades que normalmente estaban a la sombra de las grandes capitales.

La tecnología no tiene fronteras. Tú puedes trabajar con Málaga desde una empresa de Silicon Valley o tener un profesional extranjero aquí que opera para su empresa en Alemania. La clave es que en España tengamos infraestructuras tecnológicas, que no dejemos a nadie atrás y que en todos los sitios haya oportunidades. En eso estamos trabajando, en impulsar la creación de empresas y el emprendimiento con iniciativas como la Ley de Startups. Estamos poniendo a España en el mapa mundial del talento y la inversión, con grandes inversiones internacionales anunciadas en el último año en ciudades como Málaga, Granada, Valencia, Barcelona o Bilbao en ámbitos como la inteligencia artificial, el metaverso, los centros de datos o el procesamiento de datos en la nube. También estamos apoyando además el desarrollo de las habilidades digitales y la digitalización de las pymes, porque no son sólo las grandes empresas las que crean puestos de trabajo. En realidad, quien crea empleo en España son sobre todo las pequeñas y medianas compañías.

Las empresas del sector tecnológico están encontrando muchas dificultades para encontrar todos los perfiles que necesitan ¿Falta todavía dotar de competencias digitales y de la formación adecuada a buena parte de la sociedad y, sobre todo, a los jóvenes, que son los llamados principalmente a ocupar esos empleos?

Esta semana justamente ha entrado en vigor la nueva ley de Formación Profesional, que va a suponer un cambio muy importante para adaptarla y aproximarla a las necesidades que tienen las empresas hoy, sobre todo en lo que se refiere a la formación dual, que es la que permite formarte mientras ya trabajas. Hemos de cubrir todos los frentes, desde las personas a las que todavía les faltan ciertas habilidades digitales para desenvolverse de forma eficiente en el mundo que nos rodea (porque no queremos generar más brechas socioeconómicas, de edad, de género o territoriales) a la inversión en los puestos de trabajo del futuro. La mano de obra va ser mucho más cualificada y eso va a requerir de estos conocimientos. Tenemos un Plan de Competencias Digitales con 3.500 millones de inversión para formación donde una parte la gestiona el Ministerio de Educación con las comunidades autónomas y el SEPE. Hay que invertir también en las pymes y en la concienciación ciudadana. Durante la pandemia, la gente se ha dado cuenta de que el manejo de la tecnología no es tan difícil, que sirve para conectarte con los tuyos o para leer el menú de un bar a través de un código QR.

¿Corremos el riesgo de perder oportunidades de empleo si no atendemos con prontitud esa demanda de profesionales que tiene el sector tecnológico? 

Lo que nos toca es hacer reformas y ver su impacto lo más pronto posible. Estamos invirtiendo en la reforma educativa, pero a la vez hacemos planes de choque para ir alimentando a las empresas de los perfiles que necesitan. Hay una parte muy importante que llamamos de upskilling (formación de un profesional en nuevas habilidades para crecer en su rol actual) y reskilling (reciclaje profesional para otro puesto). Las personas que han estado en ERTE durante la pandemia han vuelto a un puesto de trabajo más digitalizado. Tenemos que seguir formando a estas personas para que sigan siendo empleables y competitivas. Esa es una ocupación muy clara de este Gobierno

El Gobierno ha puesto en marcha el Kit Digital para subvencionar a las pymes la implantación de soluciones digitales y conseguir un avance madurez digital ¿qué respuesta están encontrando?

En Málaga ya hemos recibido más de 1.600 solicitudes en las primeras cuatro semanas de puesta en marcha del programa en su primera convocatoria (y más de 50.000 en toda España). La iniciativa tiene una inversión de 3.000 millones de euros y pretende alcanzar un nivel de capilaridad muy alto, dado que la intención es llegar a entre 700.000 y un millón de pymes en el país. Ya se han repartido los primeros 2.000 bonos de este Kit Digital y la idea es ingresar unos 7.000 por semana. El ritmo es exponencial y eso demuestra que, cuando la Administración hace las cosas fáciles, la gente responde.

Carme Artigas es secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial. Álex Zea

Evidentemente, falta digitalización en las pymes.

Antes de la pandemia, solamente un 12% de las pymes españolas tenían un plan de transformación digital. El aumento del comercio electrónico ha sido del 50% en este tiempo y la realidad es que sólo un 10% de pymes ha podido beneficiarse. Queremos revertir esta situación, es una prioridad absoluta del Gobierno. El objetivo es que las pymes tengan un 25% de presencia mínima en el mercado del comercio electrónico en España. Que estén en la nube, que usen los datos para tomar decisiones, que tengan procesos eficientes y personal cualificado... de ahí la importancia del Kit Digital y de los planes de formación digital para pymes que pondremos en marcha en la segunda mitad del año.

También está preparando la nueva Ley de Startups para el impulso al emprendimiento innovador ¿cuáles son sus claves?

La Ley de Startups va a marcar un antes y un después. Normalmente, cuando la gente habla de los fondos de recuperación, de las inversiones, y se olvida de las reformas. Meter dinero sin cambiar nada no tiene el mismo impacto que si aprovechamos esta oportunidad de inversión para reformar el sistema educativo, la FP o, en este caso, la legislación de las startups. La nueva ley va a situar a España entre los países de Europa más atractivos para invertir. Vamos a superar las ventajas competitivas a nivel de incentivos fiscales para los business angels y los emprendedores en esas primeras etapas y también se van a reducir las cargas burocráticas en trámites como visados rápidos para extranjeros o nómadas digitales que quieran venir a España a trabajar con su familia. Estamos creando ventajas competitivas. Si el año pasado surgieron 10.000 startups en España con la dificultad burocrática que había, ahora podrán ser muchas más. Estamos ya en el trámite parlamentario y la idea es que acabemos el año con la ley ya aprobada.

¿El modelo de teletrabajo, que ha sido probado con la pandemia, debe mantenerse?  

El teletrabajo tiene dos dimensiones. Tenemos en mente lo que ha pasado en la pandemia, que es estar trabajando en casa con un ordenador, pero el teletrabajo también es coger un móvil y trabajar, por ejemplo, desde una playa para cualquier parte del mundo. Estamos viendo los dos fenómenos a la vez. Las empresas nos dicen que el modelo híbrido ha llegado para quedarse. La gente podrá estar dos días en la oficina y tres en la casa porque habrá una flexibilidad laboral, y se ha demostrado que eso no significa pérdida de competitividad sino ganancia. Luego está la mano de obra que trabaja desde cualquier parte del mundo. Hoy día, existe una batalla por el talento global, y lo importante es que las personas elijan trabajar en un país como el nuestro, con gran calidad de vida, buen clima y servicios públicos que ofrecen conectividad y una buena red sanitaria. Todo eso será lo que haga que determinados países se posicionen por encima de otros. España ya es un destino preferente para los nómadas digitales: durante la pandemia ha sido el cuarto más elegido para instalarse como lugar de teletrabajo, lo cual nos dice que tenemos muchos activos para captar a estos profesionales.

En corto

  • ¿Qué peso debe tener la economía digital? Hace un año estábamos en el 19% del PIB y ahora estamos en el 22%. La dinámica a nivel europeo dice que en cinco años se llegará al 40%, y ése es el objetivo también de España. Está ocurriendo ya de facto. La digitalización afecta a todos los sectores: a la logística, a la banca, a las infraestructuras... hay que ser conscientes de ello para poder acompañar en este proceso de cambio económico.
  • Su departamento se ocupa también de la Inteligencia Artificial (IA). Tenemos un plan de tecnologías del lenguaje y vamos crear soluciones de IA en lengua española, porque todo se está haciendo en inglés, y queremos ser dominantes y líderes en este campo. También hemos convocado ayudas de 105 millones para integrar la IA en las cadenas de valor de sectores tradicionales. Más de 1.700 empresas las han solicitado ya, y el 70% de ellas son pymes, lo que revela que el nivel de madurez para adoptar esta tecnología es más elevado del que pensábamos. Está demostrado que la IA puede mejorar entre un 15% y un 40% la competitividad de una pyme.

Son tiempos de nuevas amenazas de ciberseguridad, ¿qué hay planeado en esta materia?

Es una prioridad absoluta. Soy la presidenta del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) y dentro de nuestro plan estratégico hay 500 millones de euros para desarrollar un industria potente en España en torno a esta materia. La Administración General del Estado está invirtiendo además muchísimo en garantizar la seguridad de todos sus sistemas públicos. De hecho, España aparece en los ranking como el cuarto país mas ciberseguro en administración digital. Tenemos que llevar esta conciencia también a las pymes, que son el eslabón más débil en este apartado. En el Kit Digital hay una categoría de gasto para ciberseguridad. Sin duda, el parámetro de riesgo ha aumentado, y el Gobierno tiene que ayudar a formar a profesionales en este ámbito y a crear nuevas startups.  

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