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La Opinión de Málaga

Protección

La declaración de La Farola como BIC podría retrasarse hasta verano de 2023

El Ministerio de Cultura está analizando las alegaciones del expediente, que tiene un plazo de hasta 20 meses para resolverse desde su inicio. El Ayuntamiento espera una respuesta de Bellas Artes para determinar si el proyecto de la Torre del Puerto afectaría al BIC

La Farola, desde el dique de Levante. Gregorio Marrero

La declaración de La Farola como Bien de Interés Cultural (BIC) podría retrasarse hasta verano del próximo año. Así lo señalan fuentes del Ministerio de Cultura a este periódico, que explican que la resolución del expediente por el que se tramita esta figura de protección en el bicentenario faro del puerto de Málaga tiene un plazo de 20 meses a contar desde su incoación.

Por tanto, la confirmación de que La Farola se declara como BIC podría no llegar hasta agosto de 2023 si se tiene en cuenta la fecha de la resolución de la Dirección General de Bellas Artes -17 de diciembre de 2021- o incluso hasta septiembre si se empieza a contar desde la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) -4 de enero de 2022-.

En cuanto a la propia tramitación de este expediente de declaración como BIC, desde Cultura explican que se están evaluando las alegaciones recibidas, un proceso que no cuenta con un plazo determinado.

Hay que recordar que la declaración de La Farola como BIC recibió tres alegaciones principales. La primera, por parte de Puertos del Estado, que alegaba que la protección del faro generaría un problema de operatividad en el recinto portuario, afectando incluso al propio mantenimiento del monumento.

En el caso de la Junta de Andalucía, aludía a criterios paisajísticos «difusos» en la redacción del expediente, en la línea del criterio del Ayuntamiento de Málaga, que también presentó una alegación.

A la espera de Bellas Artes

No obstante, mientras se resuelve la declaración de La Farola como Bien de Interés Cultural, a efectos legales la mera incoación del expediente ya supone una protección efectiva de este monumento situado en el puerto.

Precisamente esa protección es, según explica el concejal de Urbanismo, Raúl López, lo que mantiene paralizada la modificación de elementos del Plan Especial del Puerto para dar uso hotelero a la zona del Dique de Levante donde se pretende levantar la Torre del Puerto.

Así, el Ayuntamiento de Málaga está ahora a la espera de la respuesta de la Dirección General de Bellas Artes, dependiente del Ministerio de Cultura, a una consulta del Consistorio sobre si el proyecto hotelero supondría una afección al monumento BIC.

«Estamos esperando que nos contesten si la modificación del Plan Especial del Puerto tiene afección o no al BIC de La Farola», añade López, que destaca que Bellas Artes tiene un plazo de tres meses para contestar.

Se trata de la misma consulta que la Gerencia de Urbanismo realizó en su momento para desbloquear la licencia de obras a la antigua Casa de Botes, un permiso que el ente municipal había paralizado de forma cautelar por si la protección de La Farola podía chocar con las actuaciones que iba a acometer Grupo Trocadero para abrir un restaurante.

Finalmente, la Subdirección General de Gestión y Coordinación de los Bienes Culturales del Ministerio de Cultura resolvió que la Casa de Botes no estaba en el entorno de protección de La Farola y que, por tanto, no requería autorización para ejecutar las obras.

Por tanto, la Gerencia seguirá el mismo procedimiento con la modificación del Plan Especial. En caso de que se determine que el proyecto de la Torre del Puerto tampoco implica una afección al monumento, agrega el edil de Urbanismo, se continuará con su aprobación definitiva en el Ayuntamiento de Málaga, pasando por comisión y pleno, para elevarse, en última instancia, al Consejo de Ministros.

De esta manera, quedaría desbloqueado el último gran trámite para la construcción del hotel rascacielos en el dique de Levante, una vez que el Ministerio de Cultura archivó el expediente de expolio de la Torre del Puerto por «falta de evidencia probadas».

El entorno de protección, en el centro del debate

Según la Dirección General de Bellas Artes, el entorno de protección «literal» es la «parcela circular en la que el monumento queda enmarcado». Sin embargo, hace referencia a la Ley de Patrimonio de Andalucía y puntualiza: «Los bienes inscritos como de interés cultural estará formado por aquellos inmuebles y espacios cuya alteración pudiera afectar a los valores propios del bien de que se trate, a su contemplación, apreciación o estudio, pudiendo estar constituido tanto por los inmuebles colindantes inmediatos, como por los no colindantes o alejados». Por tanto, esa delimitación debe entenderse desde un punto de vista «conceptual».

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