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La Opinión de Málaga

Banca

Medel elude hablar de su fecha de salida de la Fundación Unicaja

El patronato ha aprobado las cuentas de 2021 y el presidente ha evitado referirse a su anunciada renuncia - El informe sobre su idoneidad, aún pendiente

El presidente de la Fundación Bancaria Unica, Braulio Medel, a su llegada el pasado 31 de marzo a la reunión extraordinaria convocada en Antequera. EFE

La Fundación Unicaja, accionista principal de Unicaja Banco con el 30,2% de sus títulos, ha celebrado este jueves una reunión de su patronato en la que se han aprobado cuestiones como las cuentas e informes de la institución correspondientes al año 2021 pero en cuyo orden del día no figuraba ningún punto relativo a la anunciada marcha de su presidente, Braulio Medel, que el pasado Jueves Santo comunicó que dejaría el cargo en "un corto espacio de tiempo". Fuentes del sector han comentado a este periódico que durante la reunión Medel no ha aclarado nada a este respecto, incluso cuando ha sido directamente sobre su renuncia por alguno de los patronos presentes.

El todavía presidente de la Fundación ha dicho, según apuntaron estas fuentes, que no iba a responder a esa pregunta y que se remitía a lo que expuso en el comunicado que hizo público hace unas semanas. Cabe recordar que en ese escrito, Medel aseguraba que la formalización de su renuncia se produciría antes de que esté listo el informe sobre su idoneidad que ha reclamado el Protectorado de Fundaciones Bancarias del Ministerio de Economía y con independencia del contenido del mismo. Dado que el Protectorado dio el 24 de marzo dos meses de plazo para que se elaborara el informe, la fecha tope de salida tendría que ser el 24 de mayo.

En relación a esto, es de reseñar que el informe aún no ha sido ni siquiera encargado al despacho que debe elaborarlo. En un anterior patronato celebrado la semana pasada se decidió que los despachos de abogados Deloitte Legal, como primera opción, y Uría Menéndez, como segunda, serían los seleccionados. Pero Deloitte ya ha comunicado su negativa a realizarlo y de Uría Menéndez aún no se tiene respuesta. Y es que pese a que para seleccionar a estos despachos se optó por aquellos que hasta ahora no habían trabajado con la Fundación para garantizar su total independencia, las fuentes consultadas por este periódico creen que pueden existir reservas para aceptar un encargo que, además de poder derivar en un posible conflicto de intereses, tiene el delicado factor de tener que responder a unas dudas sobre la idoneidad de Medel expuestas por el propio Gobierno. Algunos patronos están preocupados por los plazos para elaborar el informe, por lo que incluso se estaría barajando la posibilidad de pedir una prórroga.

En todo caso, y al margen de esta cuestión, algunos piensan que Medel está demorando su renuncia para tratar de influir, si no en la elaboración del informe, sí en la designación de la persona que lo suceda y asegurar así la continuidad de sus estrategias. Una vez se vaya, el candidato que se proponga en el seno de la Fundación sólo necesitaría una mayoría simple del patronato para ser nombrado presidente. En el caso de no ser un patrono, habría que celebrar una primera reunión para designarlo como tal y luego otra para hacerlo presidente, algo que llevaría más tiempo.

El trasfondo de todo este asunto apuntaría también, en sus ramificaciones, al propio banco, ya que la Fundación cuenta con cuatro representantes en el consejo de administración que fueron propuestos para su renovación por Medel en un polémico patronato celebrado la pasada Navidad, y a los que se acusa de alinearse con las tesis del consejero delegado, Manuel Menéndez, que procede de la antigua Liberbank. Los patronos críticos quieren que a la marcha de Medel se una la revocación de estos cuatro consejeros, algo cuando menos complejo ya que requeriría de una junta extraordinaria de accionistas del banco en la que se lograra una mayoría para este asunto.

Este deseo, además, chocaría con los presuntos planes del denominado bloque asturiano y del binomio Medel-Menéndez, que según informaba esta semana El Confidencial, estarían estudiando un supuesto movimiento encaminado a forzar la salida del presidente del banco, Manuel Azuaga, aprovechando la petición del Banco Central Europeo (BCE) de que la entidad malagueña reponga antes del próximo 30 de junio un puesto de consejero independiente para cumplir con la cuota mínima del 40% que se comprometió a tener. El banco decidió en su momento no renovar a uno de sus independientes para dejar sitio al representante dominical al que tenían derecho los dueños de Mayoral, que tiene un 7,9% de las acciones, lo que provocó tres dimisiones en poco más de un mes.

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