La pandemia ha afectado al nivel de ocupación de los egresados formados por la Universidad de Málaga, según un estudio presentado este miércoles por la propia UMA donde se analiza la situación laboral de los universitarios de la promoción 2016-2017 a los tres años de finalizar sus estudios en comparación con la de promociones anteriores. Los datos, que fueron recogidos a fecha de 30 de septiembre de 2020 (es decir, en los momentos más duros de la crisis sanitaria), muestran un nivel de ocupación "ligeramente inferior" al informe de la promoción anterior (76,1% frente al 78,5%) y un porcentaje de desempleo dos puntos mayor (14,1%, frente al 12,1%). Desagregando por tipo de estudio, los más afectados son los egresados de grado, con un nivel de empleo del 72,1% (cinco puntos por debajo con respecto a la promoción anterior). Los egresados de máster, por su parte, mejoran su nivel de empleabilidad (de 77,9% a 82%) y los egresados doctores la mantienen.

La institución universitaria ha destacado que, a pesar de la delicada situación vivida y su impacto en el mercado laboral, "el empleo de los egresados no se ha resentido significativamente" y ha añadido que se constata que "a mayor nivel de estudio mayor empleabilidad"

El informe de inserción laboral analiza una población de estudio que comprende casi 7.000 egresados, de los cuales 5.025 son de Grado, 1.539 de Máster y 373 de Doctorado. Los resultados han sido presentados por el rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez, y el vicerrector de Innovación Social y Emprendimiento, Rafael Ventura, durante la inauguración de la séptima Feria de Empleo de la UMA, acompañados el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.

La distribución de la población por ramas de conocimiento muestra que el 49,6% de los egresados pertenecen a la rama de Ciencias Sociales y Jurídicas, el 18% a Arquitectura e Ingenierías, el 16,3% a Ciencias de la Salud, el 10,5% a Artes y Humanidades y por último a la rama de Ciencias el 5,6%. Por sexos, el 58% de la población egresada es mujer

El porcentaje más alto de ocupados se encuentra en la rama de Arquitectura e Ingenierías (85,9%), al igual que en la promoción anterior (88,5%), mientras que Arte y Humanidades alcanza el valor más bajo (55,3%), acusando además el mayor descenso de empleo en el presente estudio (70,4% en la promoción anterior). Para el resto de ramas las cifras son: Ciencias de la Salud (76,8%), Ciencias (71,2%) y Ciencias Sociales y Jurídicas (68,2%).

Por rama, la que presenta así los mejores datos de inserción, en cuanto a estabilidad laboral, sueldo y acceso al mercado de trabajo, es la de Arquitectura e Ingenierías. Sus graduados desarrollan funciones en categorías profesionales de mayor nivel respecto al resto de ramas, el 56,3% ocupan puestos de técnicos y profesionales científicos e intelectuales y el 7,4% cargos directivos. En ellos se detecta también la menor tasa de autoempleo, lo que significa que hay mucha demanda empresarial para incorporar a estos profesionales como asalariados.

El segundo lugar lo ocupa la rama de Ciencias de la Salud, que presenta el mejor ajuste en la relación empleo-titulación y empleo-nivel de estudios (8 de cada 10 egresados de este segmento tiene un empleo alineado con su carrera). Son los más emprendedores (8,2%), seguidos de los egresados en Ciencias Sociales y Jurídicas, y los que tienen más presencia en el sector público (33%). En cambio, registran la más alta temporalidad en la contratación seguido de los egresados de Ciencias.

En el extremo contrario, se sitúan los graduados de la rama de Arte y Humanidades con el menor nivel de ocupación (53,3%) y ajuste al empleo (45,6%), tardan más tiempo en acceder al mercado laboral y contemplan el mayor porcentaje de estudiantes a los tres años de egresar.

El autoempleo se mantiene en términos generales (6,7%), los egresados de máster emprenden un 5% más (8,3%) y baja un 4,6% para los egresados doctores (2,4%). Siete de cada diez doctores ocupado trabajan en el sector público. Son éstos los que presentan la mayor contratación temporal (49,2%). También los egresados doctores son los que han conseguido en un porcentaje más alto, un puesto de trabajo que responde a su nivel de estudios, el 62,7% ocupan puestos de técnicos y profesionales científicos e intelectuales y el 7,6% cargos directivos.

Perfil de la ocupación

El salario mensual medio sube cerca del 12% con respecto a la promoción anterior, algo vinculado también a la evolución de los sueldos. El más alto está entre los egresados doctores (2.145,4 euros). Por ramas de conocimiento, el más elevado lo presentan los graduados de Arquitectura e Ingeniería (1.744 euros) y el más bajo los de Ciencias Sociales y Jurídicas (1.225,1 euros), próximo al de los graduados de Arte y Humanidades.

El 71,8% de los empleos desarrollados está totalmente o bastante relacionado con la titulación cursada (frente al 68,2% que alcanzó la promoción anterior).

El 24,1% de los egresados afirma consigue el empleo a través de la red de conocidos, el 20,5% preparando oposiciones o concurso de méritos y el 19,9% respondiendo a anuncios.

Lo que sigue siendo una cuestión pendiente del mercado laboral es la brecha salarial entre hombres y mujeres (ellos cobran 1.727,3 euros de media frente a los 1.366,2 de las mujeres), con otros muchos indicadores que muestran las mayores dificultades del colectivo femenino en su entrada al mundo laboral. El nivel de empleo de ellas es, de entrada, inferior (73,7% frente al 79,8% de ellos) y también el acceso a los contratos indefinidos (46,4% y 54,6% respectivamente).

Los datos de la UMA revelan que sólo un 35% de mujeres egresadas ocupan cargos directivos y técnicos, dato que en el caso de los hombres llega al 53,6%. También tienen menos peso en la contratación a jornada completa (sólo el 60% en el caso de ellas mientras que ellos alcanzan el 75%). Otro dato revelador en este sentido es que tardan más en encontrar empleo (10 meses frente a 8). El informe corrobora que sigue habiendo un "sesgo de género" en la rama de Arquitectura e Ingenierías, precisamente la mejor pagada (y que tiene mayor presencia masculina), mientras que en Ciencias Sociales y Jurídicas sí hay más mujeres que hombres.