Baldomero Bellido, presidente de ASAJA Málaga, pasa revista a la actual situación del colectivo que dirige. Un colectivo que fue considerado «esencial» durante la pandemia pero que en la actualidad sufre los rigores de la crisis y el aumento generalizado de los costes por la crisis derivada del conflicto en Ucrania.

¿Cuál es la situación actual del sector agrario en la provincia de Málaga?

Los agricultores y ganaderos se encuentran en su día a día con una serie de normas y presiones que dificultan la continuidad de sus explotaciones. Se está burocratizando nuestra actividad y no vemos una clara apuesta por el desarrollo y futuro. Antes de la pandemia pedíamos precios juntos, que se viese realzada nuestra figura frente a tanto ataque. Fuimos reconocidos como actividad esencial, pero ahora seguimos igual, con falta de respuesta a nuestros problemas y sumando otros. A partir de mitad de año, sufrimos gran incremento en nuestros costes, energéticos, fertilizantes y piensos, sin poner freno ni solución a esta situación, con lo cual nuestra pequeña subida en facturación no se ha visto reconocida en rentabilidad.

Estas medidas las recoge la Ley de la Cadena Alimentaria recientemente aprobada.

Sí, realmente esa petición que hacíamos de precios justos fue recogida por la administración con una Ley de la Cadena que, si bien, tiene buenas intenciones, (que no vendamos por debajo de los costes de producción), estamos viendo su inefectividad en sectores con problemas como la leche de vaca, o los cítricos. Además, entran productos de fuera con precios por debajo de nuestros costes de producción, dado que no tienen nuestras mismas reglas de juego (ni laborales, energéticas…), siendo más atractivos para la distribución que les compra preferentemente a ellos, dejando los nuestros colgados. ¿Cuándo funciona la ley de la Cadena? En los momentos en que el sector no lo necesita, y hay un precio aceptable para el productor.

Las manifestaciones han continuado, recientemente se han manifestado en Antequera y también en Madrid, ¿cuál es el problema?

Hemos tenido que volver salir a la calle. Nos manifestamos por las cuestiones aparejadas a la reforma de la PAC, que es nefasta para nuestra provincia y no contempla ninguna medida de mercado que tanto necesitamos que revisen. Hemos recibido, de nuevo, ataques a nuestra actividad ganadera, a nuestra actividad con respecto al medio ambiente, en actividades como la caza atacando a la vida del mundo rural desde fuera. Por eso hemos salido y seguiremos saliendo mientras sea necesario. Por desgracia, después de la gran manifestación del 20M no hubo ninguna respuesta en muchos días, y cuando nos han sentado no han ido encaminadas a negociar soluciones, sino a informar de las escasas gestiones. ASAJA se quedó sola. El resto de organizaciones, sorprendentemente, y sin tener ninguna solución, contundente sobre la mesa, han aplaudido las pocas medidas que, para nosotros, son totalmente insuficientes.

Hay una reclamación de ASAJA que es la reforma laboral, que ha afectado a los empresarios y también a los trabajadores del mundo agrario.

Llevamos prácticamente año y medio intentando que esta reforma laboral recogiera las particularidades de nuestro sector. Se veía que iba a salir adelante, porque era un objetivo dentro del calendario del Gobierno. La reforma se basa en la ruptura de la temporalidad, por lo que planteamos determinados tipos de contratos que podrían ser asumidos por las explotaciones agrarias, pero nos han metido en el mismo saco que meterían a una relojería o a una fábrica de coches. Aquí existe temporalidad, porque trabajamos con plantas que tienen ciclos. Ciclos con épocas que no requieren de la realización de labores en ellas, y otras épocas que necesitan mucha mano de otra, sobre todo en recolección. La Reforma Laboral no da solución ni a la formación de nuestro tejido laboral e, incluso, puede llegar a romper la paz social que actualmente vivimos en el sector agrario de nuestra provincia, saliendo incluso muchos trabajadores afectados.

Otra de las grandes peticiones de ASAJA, que parece ser que últimamente han dado algo de respuesta, es la de las infraestructuras hidráulicas.

Venimos poniendo de manifiesto, hace años, la falta de infraestructuras de mejora y abastecimiento hídrico. La sequía nos pilló de nuevo sin los deberes hechos y sin la asignatura del abastecimiento del regadío resuelta. Estamos inmersos en la preparación de un nuevo ciclo de planificación hidrológica que esperamos que recoja nuestras peticiones en cuanto a la mejora e incremento de los recursos disponibles. Necesitamos agua y una apuesta más decidida y ambiciosa para llevar a cabo las infraestructuras necesarias para garantizar el futuro y desarrollo de nuestra actividad. De no ser así, todo nuestro esfuerzo en modernizar y desarrollar nuestra actividad sería en vano y desalentaría la incorporación de nuevas generaciones a la actividad agraria.

Además de toda esta función reivindicativa, ASAJA Málaga ofrece un amplio abanico de servicios a los socios.

La principal función de ASAJA es la reivindicativa pero, además, estamos trabajando en dar servicios a todos los socios. Nuestra intención es facilitar la carga burocrática al agricultor. Por ello estamos reforzando los departamentos fiscal, laboral, jurídico, técnico… La cuestión es asesorar a los agricultores y ganaderos en todo lo que puedan necesitar.

Y vuelve la celebración de San Isidro de forma presencial.

Vemos con alegría poder volver a la Asamblea de forma presencial, puesto que la forma telemática es más impersonal y no notamos el pulso y las necesidades de nuestros socios que nos lo transmiten de forma más directa. Hemos hecho un enorme esfuerzo para poder atender al mayor número de asistentes posibles y contaremos con la presencia del presidente de la Junta de Andalucía, quien podrá ver de primera mano cual es la realidad del sector agrario en la provincia.