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La Opinión de Málaga

Homenaje

El «privilegio» de trabajar sirviendo a la ciudadanía

Trabajadores jubilados de la Diputación de Málaga coinciden al expresar la utilidad y la implicación de una institución «muy creativa, que propone y resuelve problemas», como la describe Antonio Fernández

Antonio Fernández, Pilar Ramos y Carmen Ruiz, trabajadores jubilados de la Diputación.

Hace dos semanas, la Diputación de Málaga celebró un acto de homenaje al personal que se jubiló durante el pasado año 2021, un total de 59 trabajadores. Fue un acto para reconocer la trayectoria profesional de estos empleados dedicados al servicio público durante una media de 35 años de vida profesional y, como resaltó el diputado de Recursos Humanos, Juande Villena, con este homenaje se quiso destacar también especialmente al colectivo de Auxiliares de Clínica, 13 empleadas jubiladas, «por la gran labor social desempeñada en la atención a las personas dependientes gravemente afectadas, que son atendidas en el Centro Virgen de la Esperanza y a los mayores de la Residencia La Vega de Antequera», y que en estos dos últimos años además han tenido que afrontar la pandemia. Asimismo, se reconoció la labor desempeñada por el jefe de servicio de Medio Ambiente, José Luis Rico, recientemente fallecido.

A todos estos trabajadores les ha tocado vivir numerosos cambios y aprender constantemente a lo largo de su carrera. «Yo empecé en la Diputación en 1966 y las condiciones de trabajo eran malas. Con la llegada de la democracia se crearon los sindicatos y conseguimos derechos sociales y económicos», desvela Carmen Ruiz, extrabajadora en el departamento de Recursos Humanos. Pilar Ramos, trabajadora en Protocolo, cuenta que cuando comenzó (en la que ahora es la Delegación de Economía, Hacienda y Administración Electrónica), «el programa de contabilidad estaba obsoleto», lo que dice que supuso un «gran avance» para sus conocimientos.

Un momento del acto de homenaje a los empleados de la Diputación que se retiraron en 2021. | ÁLEX ZEA

Antonio Fernández, que comenzó trabajando en Arquitectura y Fomento, al que se ha dedicado hasta su jubilación, narra el crecimiento de esta parte del organismo: «Comenzamos siendo 40 personas en 1980 y en la actualidad se sigue trabajando en un departamento que tal vez sea uno de los más importantes de España».

Pilar llegó a la institución en 1991 a través de un programa de parados de larga duración, mientras que Antonio entró en 1979 y obtuvo su plaza en 1984, y Carmen comenzó a trabajar en 1966, en tiempos del régimen franquista. Pero todos coinciden al expresar la utilidad y la implicación de una Diputación, como la describe Antonio, «muy creativa, que propone y resuelve problemas».

Los ya jubilados funcionarios están de acuerdo en que su dedicación al servicio público ha sido una buena experiencia para ellos. Antonio destaca la profesionalidad de todos sus compañeros y Carmen recuerda todas las amistades que ha cosechado durante su carrera y que todavía mantiene con muchos de sus colegas, además de expresar el «privilegio» que ha supuesto para ella trabajar sirviendo a la ciudadanía. Pilar, por ejemplo, recalca que su motivación para trabajar a lo largo de los años ha sido «ser una buena funcionaria para que los impuestos de los ciudadanos estuviesen bien empleados».

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