Los Planes de Igualdad fueron definidos en la Ley Orgánica 3/2007. Sin embargo, el gobierno actualizó esta normativa con la puesta en vigor del Real Decreto-Ley 6/2019, el cual establece nuevas pautas a la hora de diseñar e implementar un Plan de Igualdad. Asimismo, estas normativas se complementan con el Real Decreto 901/2020, de 13 de octubre, que define los procesos para elaborar el Plan de Igualdad y establece la obligatoriedad de realizar un registro salarial para todas las empresas y una auditoría retributiva para aquellas organizaciones con más de 50 empleados.

¿Qué empresas están obligadas?

Con la entrada en vigor del Decreto-Ley 6/2019, el Plan de igualdad es obligatorio para las empresas con más de 50 trabajadores.

Para implementar el Plan de Igualdad es necesario seguir una serie de pasos y requisitos:

  • Establecer una comisión negociadora del plan de igualdad, encargada de negociar los objetivos del plan de igualdad y las metas que se pretenden alcanzar.
  • Elaborar un censo salarial de toda la plantilla de trabajadores. Será necesario agrupar los salarios del personal por sexo y grupos sociales, estableciendo la media y la mediana de cada categoría. En base a ese censo salarial, es perentorio elaborar una auditoría retributiva, en la cual se pongan de manifiesto las desigualdades a subsanar.
  • Elaborar el Plan de Igualdad, atendiendo a las pautas establecida por el Ministerio de Igualdad.
  • Desarrollar un protocolo de acoso laboral con carácter sexual o la discriminación por razón de sexo, fomentar la selección de personal sin sesgos de género, o conciliación de la vida laboral y familiar.
  • Formar a trabajadores y directivos en materia de igualdad para facilitar la implantación del plan y fomentar la cultura de la igualdad en la empresa.

Participantes

El Plan de Igualdad de oportunidades para las mujeres es una iniciativa en la que deben participar de forma activa numerosos agentes que intervienen en la empresa. Todos ellos se deben involucrar en la elaboración del Plan para conseguir una implantación exitosa:

  • Representantes de los trabajadores: han de estar informados en todo momento de los pasos que quiere dar la empresa. Sirve de enlace entre la dirección y los empleados.
  • Dirección de la empresa: los directivos de la empresa deben ser los principales impulsores de los cambios, en pos de ofrecer una imagen igualitaria y tolerante. Además, son los principales responsables de cumplir con la normativa.
  • Constitución de una comisión permanente de Igualdad: una comisión creada por varias figuras dentro de la empresa, que se encargará de debatir y negociar con la dirección de la misma los cambios a implementar.
  • Equipos técnicos de trabajo: son aquellos equipos específicos de trabajo a los que les puede afectar la imposición de nuevas medidas en materia de igualdad.
  • Expertos internos y externos: en la mayoría de ocasiones, para realizar el análisis de la empresa y elaborar el plan de igualdad, se necesitará la ayuda de profesionales expertos en materia laboral, ya sean a nivel interno, externo, o ambos.
  • Trabajadores de la empresa: han de estar informados de los cambios que se pretenden imponer, saber hacia dónde avanza la empresa y respetar las nuevas normas que se impongan en materia de igualdad. También pueden participar activamente en el análisis y elaboración del Plan a través de la Comisión de Igualdad. El Gobierno, las Comunidades Autónomas, sindicatos y patronales también son responsables de valorar los cambios realizados, ofrecer ayudas y revisar a las empresas afectadas por la normativa.

Ventajas de contar con el Plan

Son muchos los beneficios del plan de igualdad, tanto en la organización de la empresa como para sus empleadas y empleados.

  • Eliminan modelos de conducta anclados en el pasado que siguen presuponiendo la superioridad del hombre sobre la mujer.
  • Garantizan la igualdad entre mujeres y hombres y mejorar la convivencia dentro de la empresa.
  • Contribuyen a la conciliación de la vida laboral y familiar, para ambos sexos.
  • Ayudan a cumplir la normativa y evitar multas y sanciones.
  • Establecen medidas efectivas para luchar contra problemas de discriminación por género o de acoso sexual.
  • Influyen de forma positiva en el ambiente de trabajo, lo que también repercute en la competitividad y productividad de la empresa.
  • Facilita que la adaptación de las empresas y sus trabajadores a futuras modificaciones de la normativa sea menos traumática.
  • Proyecta una imagen de marca más responsable, justa, respetuosa y adaptada a los nuevos tiempos.

Sanciones si no se registra a tiempo

La cuantía de las sanciones dependerá de la gravedad de la infracción: Las infracciones leves y graves: tienen entre 750 y 7.500 euros de multa. Las muy graves: desde 7.501 hasta los 225.018 euros.

Y no solo se pueden imponer sanciones económicas, sino que el incumplimiento del Plan también puede tener otras consecuencias negativas para la empresa: pérdida de cualquier ayuda, subvención o bonificación relacionada con programas de creación de empleo o la prohibición de acceder a cualquiera de estas ayudas en un periodo mínimo de 6 meses.