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Vuelve a Málaga el timo del tabaco de contrabando relleno de corcho

La Opinión detecta un caso en el barrio de La Luz, donde una pareja colocó a un hombre dos cartones falsos por 50 euros - La negativa de las víctimas a denunciar dificulta la lucha contra este tipo de estafa

Conjunto de cajetillas con corcho vendidas en La Luz. J.T.

Mañana del viernes 27 de mayo. Un grupo de amigos que desayuna en una cafetería del barrio malagueño de La Luz es abordado por una pareja joven con mucha labia y tatuajes que ofrece tabaco de contrabando. Antonio (nombre ficticio), fumador de toda la vida y con la costumbre de tener una buena reserva de cigarrillos en casa, se siente tentado y termina aceptando la oferta de dos cartones a 25 euros cada uno. Uno es de la marca Ducal Red y el otro de American Legend, cuyos precios en el estanco son de 41 y 40 euros, respectivamente. Treinta y un euros de ahorro.

Nada más pagarle al vendedor, el instinto lleva a Antonio a comprobar la mercancía, pero justo en ese momento pasan dos agentes de la Policía Local a caballo y quita los cartones de en medio mientras los vendedores, españoles, se esfuman con sus bolsas. Minutos después llega la sorpresa. El paquete de American Legend contiene un bloque uniforme de corcho al que han insertado un trocito de mármol para añadirle peso. El de Ducal Red está más trabajado. El poliespán se reparte en cada una de las diez cajetillas que, con sus respectivos embalajes y advertencias sanitarias, forman el cartón. Los dos estaban plastificados.

Uno de los cartones contenía un trozo de mármol en el corcho para añadirle peso. J.T.

Antonio ha explicado a La Opinión que el disgusto le duró todo el día. Y que descartó denunciar por el apuro que supone reconocer que quiso comprar tabaco de contrabando, algo que le habría salido carísimo en el caso de que el tabaco fuera real y los agentes le hubieran sorprendido adquiriéndolo. Según fuentes de la Agencia Tributaria, si los paquetes hubieran contenido tabaco de contrabando, este ciudadano habría sido sancionado con 2.000 euros de multa. Sin embargo, fue víctima de una estafa que no es nueva, pero sí poco común. Fuentes de la Policía Nacional explican que esa vergüenza a denunciar reduce las posibilidades de perseguir ese fraude a no ser que los timadores sean sorprendidos in fraganti, cosa que no se ha producido recientemente en ningún distrito de la capital. La misma versión ofrecen en la Policía Local de Málaga, cuyas fuentes también recuerdan esta modalidad delictiva años atrás.

Si la víctima hubiera sido sorprendida comprando tabaco de contrabando real, podría haber sido multada con 2.000 euros

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La hemeroteca lo confirma. En 2013, la Policía Nacional detuvo en Málaga a cuatro varones tras una reyerta que se produjo en una gasolinera de un polígono de la capital. La investigación reveló que uno de ellos había quedado allí con otro de los implicados después de que darse cuenta de que le había vendido 15 cartones de tabaco rellenos de corcho y clavos para aparentar un peso real. El vendedor se presentó con dos acompañantes y la reunión acabó en reyerta. Los cuatro fueron arrestados por riña tumultuaria, mientras que a vendedor y comprador les añadieron los delitos de estafa y amenazas, respectivamente.

Penas de prisión

Más allá de la picaresca, este tipo de acciones se pagan caras. En 2015, la Audiencia de Málaga condenó a dos hombres que intentaron estafar a un quiosquero de Málaga y otro de Pizarra ofreciéndoles 26 cartones de tabaco de contrabando rellenos de corcho y clavos a un precio de entre dos y 2,20 euros la cajetilla. A uno se le impuso la pena de tres meses de prisión y al otro la de cuatro meses y 15 días de cárcel por ser reincidente. También en 2015, tres hermanos de Málaga fueron detenidos en Morón de la Frontera (Sevilla) cuando intentaban vender 50 cartones de tabaco rellenos de corchos y clavos. La Policía Local les atribuyó los delitos de estafa y contra la propiedad industrial.

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