Arranca la Selectividad en Andalucía. Desde hoy y hasta el miércoles 16 de junio, un total de 8.690 estudiantes malagueños se examinarán de las Pruebas Evaluación Bachillerato para Acceso a la Universidad (PEvAU). Unas pruebas marcadas por la ausencia de restricciones sanitarias, ya que la Selectividad vuelve a la normalidad en Málaga tras dos años de pandemia. 

Los alumnos ya no están obligados a llevar mascarillas -solo el que así lo desea-, pero aún se mantiene una pequeña distancia social: "Nos enfrentamos a un examen de condiciones normales, fuera del Covid. Aunque aún es un examen que tiene su estructura y forma como tal, esto es un proceso de transición", asegura José Ángel Narváez, rector de la Universidad de Málaga. 

Además este año la UMA está siendo la coordinadora para Selectividad de Andalucía, coincidiendo con el 50 aniversario de la institución. Y recalcan que no ha habido ningún tipo de incidencia durante la celebración de la PEvAU. 

"Estas pruebas llevan organizándose desde septiembre del año pasado", cuentan. De hecho se han impreso más de medio millón de exámenes, lo que se traduce en siete toneladas de papel. 

Narváez también ha querido agradecer a los alcaldes de los distintos municipios malagueños donde se celebran dichas pruebas. 

El rector de la UMA confía en que "los cerca de 8.700 estudiantes elijan las distintas universidades de Málaga, una buena universidad pública que es la que queremos ofrecer a nuestros nuevos estudiantes"

Un búnker de seguridad para los exámenes

El hermetismo y seguridad que rodea a los exámenes de selectividad es total. Durante semanas, la seguridad entorno al denominado "búnker", donde se guardan las pruebas, ha sido esencial para la celebración de una Selectividad en condiciones seguras. 

Más de una decena de personal de seguridad custodiaba los exámenes impresos y sobrados: "El espacio ha permanecido cerrado, se podía acceder con huellas digitales, había sensor de movimiento y tres anillos de seguridad humana", subrayan desde la Universidad de Málaga. 

Para ello, se ha necesitado toda la seguridad del campus de Teatinos, personal del centro y seguridad para ese espacio concreto.