La Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo ha abierto el plazo para que microempresas y pymes puedan solicitar ayudas con una horquilla entre los 1.200 y los 15.000 euros para la realización de proyectos e inversiones en materia de prevención de riesgos laborales.

Así lo ha detallado la delegada territorial de esta Consejería, Carmen Sánchez Sierra, durante una jornada técnica de 'Prevención de Riesgos Laborales en Talleres de Reparación de Vehículos, organizada por el Centro de Prevención de Riesgos Laborales en colaboración con el Colegio Oficial de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales, la EMT y Safamotor Activacar, y a la que han acudido más de un centenar de participantes en modalidad presencial y online.

Con esta convocatoria, según ha detallado la delegada, la Junta destina 796.337 euros para esta provincia, lo cual permitirá beneficiar, entre otros, a los talleres de reparación de vehículos, que deben adaptarse a las nuevas formas de trabajo, ya que con la llegada del coche eléctrico se introducen cambios tanto a nivel estructural como en la protección de las personas habituadas a los motores térmicos o vehículos de combustión interna.

Sánchez Sierra ha hecho hincapié en que es el "mejor momento para solicitar estas ayudas" que la Junta pone en marcha para que empresas como estos talleres "puedan ponerse al día con las medidas preventivas adecuadas a los nuevos vehículos eléctricos, sufragando gran parte de la maquinaria y los equipos de seguridad y protección que necesitan". Con este incentivo, según ha precisado "se podrán cubrir hasta el 75% de las inversiones que realicen en las dos líneas que se subvencionan".

Por un lado, ha detallado, se establecen ayudas de entre 1.500 y hasta 15.000 euros para financiar actividades y proyectos que contemplen inversiones dirigidas a la incorporación en las empresas de medidas de mejora preventiva, como la sustitución de maquinaria antigua existente en los centros de trabajo; la incorporación de instalaciones específicas para el control de contaminantes de naturaleza química, física o biológica; las adaptaciones de seguridad de equipos de trabajo y maquinaria; o la adquisición de sistemas inteligentes para el control activo de la protección de las personas trabajadoras, entre otras. Esta línea de ayudas es la que cuenta con mayor presupuesto, con una partida de 4,26 millones.

Por otro lado, se establece una segunda ayuda de entre 1.200 y hasta 12.000 euros para las iniciativas y proyectos de mejora de la integración de la prevención en las empresas, que faciliten el cumplimiento de la normativa, así como la realización de proyectos innovadores y buenas prácticas preventivas. Se incluyen en este apartado planes de formación, estudios ergonómicos y psicosociales, proyectos de I+D+i dirigidos a la mejora de las condiciones de trabajo, diagnósticos preventivos sobre riesgos emergentes y primeras implantaciones de sistemas de gestión de seguridad y salud laboral. Para esta segunda línea, el presupuesto asciende a 468.000 euros.

Sánchez Sierra ha hablado del plazo de ejecución de la primera línea que será de seis meses, mientras que el de la segunda línea será de un año. Los solicitantes pueden escoger, a la hora de rellenar los formularios para pedir la ayuda, si desean que estos plazos empiecen a contar a partir de la fecha de registro de la solicitud o partir de la fecha de publicación de la resolución de concesión.

Una vez concedida la ayuda, se abonará el pago de un 50% del importe total de la subvención, mientras que el 50% restante se librará una vez finalizada la actividad o el proyecto y previa justificación del gasto.

Estas ayudas, que podrán solicitarse hasta el 20 de julio, deberán registrarse necesariamente de manera telemática, a través de la Oficina Virtual de la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo disponible en https://lajunta.es/3qorr

Proyectos prioritarios

Para esta convocatoria, serán prioritarios para su concesión los proyectos o iniciativas destinadas a la implantación de medidas colectivas para la protección del riesgo de caídas en altura para trabajos en superficies frágiles, incluidos invernaderos permanentes; y proyectos de implantación de medidas de protección del riesgo de exposición a sílice y otros agentes carcinógenos, mutágenos y teratógenos.

También para proyectos para la implementación de medidas para la eliminación y/o reducción de riesgos vinculados al asma profesional; o para la implantación de medidas para la eliminación o reducción del riesgo por exposición a ruido en actividades de carpintería metálica y fabricación de estructuras metálicas.

También se encuentran entre los prioritarios aquellos que están centrados en la incorporación de dispositivos o estructuras de prevención del vuelco de maquinaria; los de implementación de mejoras ergonómicas en servicios de alojamiento y actividades socio sanitarias; y los dirigidos a la implantación o mejora de los sistemas de movilidad segura y planes de seguridad vial laboral.

Pueden solicitar estas ayudas las micropyme y pyme que además de cumplir los requisitos fijados en las bases reguladoras, estén incluidas en 51 CNAE seleccionados en relación con las actividades que presentan mayores necesidades de medidas de prevención de riesgos.

Los sectores son tan diversos como agricultura, silvicultura y pesca; la industria manufacturera; el suministro de agua, las actividades de saneamiento, gestión de residuos y descontaminación; construcción; comercio; reparación e vehículos de motor y motocicletas; transporte y almacenamiento; hostelería; información y comunicaciones; actividades administrativas y servicios auxiliares o actividades sanitarias y servicios sociales, entre otros.