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La Opinión de Málaga

Penal

Un malagueño, considerado uno de los presos más peligrosos de España

Sebastián S. H., de 37 años, se encuentra actualmente ingresado en la cárcel murciana de Campos de Río - En ocasiones se ha atrincherado con cristales, sillas y pinchos

El preso Sebastián S. H. está ahora ingresado en la cárcel murciana de Campos del Río.

Ha pasado por muchas cárceles de España y en todas ha dejado un oscuro recuerdo de agresividad, violencia y agresiones. Su nuevo destino es Murcia, el penal de Campos del Río, a donde ha recalado a un módulo de máxima seguridad. Ya no se fían de él. Su nombre es Sebastián S. H., de 37 años. Es de Málaga, natural de Coín, y está considerado uno de los presos más peligrosos de España, porque más de una vez ha agredido con mucha violencia a trabajadores del penal donde cumplía su condena. Mide 1,84 y pesa 90 kilos de puro músculo, que lo convierten en un peligro para los funcionarios de prisiones, a los que demuestra una especial inquina. La primera vez que lo metieron en prisión fue hace más de tres lustros, por robar, pero desde entonces ha ido encadenando una condena con otra: le metían más años por su agresividad con los funcionarios.

Lo han cambiado de prisión muchas veces, lo cual no ha mermado su agresividad, de momento. En ocasiones se ha atrincherado con cristales, sillas y pinchos. Escribió un libro, 'Camino hacia la libertad', en el cual, según la sinopsis, «muestra de su puño y letra, desde el módulo de aislamiento donde está recluido, todo lo que lo ha llevado a pasar por esta situación, a las vejaciones e humillaciones a las que es sometido y a desgranar sus más preciados sentimientos hacia sus seres queridos».

Este preso está desde el martes en el penal de Campos del Río, indican fuentes penitenciarias. En concreto, ha ingresado en el módulo número 19, considerado el más restrictivo, donde se ubican los internos que han protagonizado graves incidentes, motines y similares.

Entre 2019 y 2020 protagonizó hasta tres agresiones encadenadas a los funcionarios de prisiones. Primero en la prisión Puerto III, en Cádiz, donde agredió a dos funcionarios tras un vis a vis, siendo atendidos varios de estos trabajadores en la Enfermería. Tras este hecho, fue trasladado a la prisión de Albocèsser, en Castellón, y durante el traslado agredió a otro funcionario, al que rompió la nariz. La tercer agresión ocurrió durante un nuevo traslado, de vuelta a Puerto III para declarar por la primera agresión. Cuatro guardias civiles resultaron heridos con contusiones tras abalanzarse contra ellos cuando le iban a cachear, por lo que tuvieron que reducirlo y atarlo a una cama de sujeción mecánica, habilitada para estos casos de agresividad. Un traslado que, al final, no sirvió para avanzar en su periplo judicial al renunciar el malagueño a la abogada que le habían asignado. Fue el tercer intento fallido de celebrar este juicio.

Atrincherado

Sebastián S. H. ha demostrado su agresividad en muchos casos. Sacarlo de su celda puede convertirse en una pesadilla que obliga a los funcionarios a recurrir a los GEO o a unidades antidisturbios. Ha llegado a atrincherarse con cristales, sillas mantas, colchones... Entrar allí para sacarlo puede ser una pesadilla, ya que incluso el suelo lo rocía de todo tipo de líquidos que hacen que sea más difícil entrar: agua, lejía, yogures, aceite...

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