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Astilleros Nereo: tres años de espera para lograr la protección

En junio de 2019 el TSJA dio diez días a la Consejería de Cultura de la Junta para que cumpliera la sentencia firme por la que debía incoar el expediente de protección de los Astilleros Nereo de Pedregalejo. Tres años más tarde, la sentencia sigue sin cumplirse. El Ministerio de Cultura ya contestó a Costas en 2017 que los astilleros no debían moverse de sitio, en contra de lo que prevé el plan de los Baños del Carmen. Mientras se dilucida el futuro, los astilleros siguen recibiendo encargos y ahora también, turoperadores

Alfonso Sánchez-Guitard, delante de Astilleros Nereo, hace unos días. A.V.

El 4 de junio de 2019, el TSJA daba diez días a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, para cumplir una sentencia firme  por la que debía iniciar la incoación del procedimiento para revisar y actualizar la figura de protección que, desde el año 2008, ampara la carpintería de ribera de Pedregalejo con la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

La protección no incluía específicamente los astilleros, el único sitio de Pedregalejo donde se llevaba a cabo esta actividad, algo que contrastó con lo que Junta había hecho en Coria del Río, Sevilla, en 2003, cuando delimitó el espacio de los astilleros sevillanos al proteger con idéntica figura la carpintería de ribera de esa zona.

«Han pasado tres años, la sentencia tendría que haberse cumplido cuando se dijo, entre otras cosas para que Costas y el Ayuntamiento supieran a qué atenerse», declara a La Opinión Alfonso Sánchez-Guitard, responsable de los Astilleros Nereo de Pedregalejo.

A este respecto, en mayo de 2021 la delegada de Cultura, Carmen Casero, respondió a este diario que los técnicos estaban ya manos a la obra para presentar un trabajo «meticuloso y amparado por los servicios públicos», al tiempo que informaba de que pronto estaría «y lo haremos público». Este diario intentó recabar a lo largo de la semana pasada una respuesta de la Consejería de Cultura, sin resultado.

Se da la circunstancia de que el proyecto básico de actualización del proyecto de ejecución del parque marítimo Baños del Carmen, de marzo de 2021, sigue contemplando la demolición de los astilleros, para retranquearlos al norte, en un emplazamiento más alejado de la playa, en el equipamiento previsto en el PGOU junto al eucaliptal del Balneario.

Ministerio de Cultura: Nereo, en la playa

Con respecto a este posible retranqueo, recuerda Alfonso Sánchez-Guitard que en 2016 el Ministerio de Cultura incluyó los Astilleros Nereo en el Plan Nacional de Patrimonio Industrial junto con Intelhorce y la Real Fábrica de Hojalata de Júzcar -los tres únicos elementos de la provincia de Málaga-.

Por este motivo, un año más tarde y en contestación a una consulta de la Demarcación de Costas, el Ministerio de Cultura consideró que trasladar un bien patrimonial «es siempre conflictivo y lleva un riesgo asociado» y por tanto respondió que mover Nereo de sitio era «incompatible con la protección de los valores culturales atribuidos a los astilleros».

El Ministerio de Cultura precisó además que «sería necesario, además de la permanencia en la playa de Pedregalejo, que no se perdiera su estrecha vinculación con el mar», lo que implica que «los talleres deberían conservar la salida directa al mar, sin obstáculos, para permitir la botadura de navíos en el sitio».

Rafael Calderón, padre e hijo, realizando un bote de remos en Nereo hace unos días. A.V.

Cultura también consideró necesaria «la reparación de pequeñas embarcaciones en la misma arena de la playa».

Precisamente, la salida directa al mar desde los astilleros fue bloqueada hace años por el Ayuntamiento a causa de una tubería de Emasa que tuvo que ser protegida además con una escollera, una instalación municipal que Nereo considera totalmente ilegal porque ha cegado la salida de los barcos.

Para Alfonso Sánchez-Guitard, que subraya que Astilleros Nereo cuenta con una doble protección por la actividad que realiza y por formar parte del Patrimonio Industrial, la conexión del paseo marítimo de Pedregalejo con los Baños del Carmen podría pasar justo por el camino de la tubería, donde en su día ya transcurría un tramo del paseo marítimo, con lo que no haría falta de demoler los astilleros para reubicarlos lejos de la ribera del mar.

La concesión

Por otra parte, el asunto de la caducidad de la concesión o su rescate es algo que Alfonso Sánchez-Guitard conoce desde niño: «Mi padre estaba con el rescate de la concesión desde el 78 y con 10 años recuerdo que ya asistí a una reunión con él. Llevamos 44 años de acoso y derribo», lamenta.

En relación con esto, en 2021 la Audiencia Nacional, que rechazó un contencioso contra el Estado presentado por Astilleros Nereo, consideró que la concesión había vencido, dado que se otorgó inicialmente a favor de Juan Crossa en 1963, para ocupar una parcela de 1.175 m2 en la playa del Carmen de Pedregalejo, concesión que fue transferida en 1970 a Juan Antonio Sánchez-Guitard, padre de Alfonso. Con un plazo máximo de 30 años, la concesión se extinguió «de forma automática, por el mero transcurso del tiempo», señaló la Audiencia.

Réplica del banco fenicio localizado en Mazagón. A.V.

Para Alfonso Sánchez-Guitard, por contra, la concesión sigue vigente, porque no se otorgó por la Ley de Costas, «sino que es una concesión portuaria, amparada por la Ley de Puertos, como dice el título concesional».

Además, Astilleros Nereo solicitó una prórroga de 75 años de la concesión a contar desde 2014, cuando presentó un escrito ante la Demarcación de Costas. «Si a todo el barrio de Pedregalejo le van a dar 75 años sin canon, ¿cómo a Nereo, que es legal y que ha pagado su canon siempre, si se termina la concesión no le das el mismo régimen jurídico?», se pregunta.

Encargos y turoperadores

Por suerte, destaca, pese a tantos obstáculos «gracias a Dios hay trabajo, ahora mismo tenemos siete encargos». Uno de ellos, comenta, de la propia Junta de Andalucía. Alfonso Sánchez-Guitard aprovecha para resaltar que los turoperadores visitan los astilleros, lo que luego redunda en los negocios del entorno: «Un BIC totalmente consolidado como este es bueno para la zona. También acuden colegios, aunque Nereo no esté incluido en la oferta educativa del Ayuntamiento», lamenta.

Los astilleros de Pedregalejo siguen a la espera de su futuro, también para que la administración autonómica cumpla una sentencia firme emitida hace ya tres años.

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