La Plataforma Ciudadana Defendamos Nuestro Horizonte, que se opone a la construcción del hotel rascacielos en el Dique de Levante, ha informado en una nota de que la caducidad del informe ambiental estratégico del edificio imposibilita que el próximo lunes, 18 de julio, en la Comisión de Urbanismo, se apruebe este proyecto, paso previo a la aprobación definitiva del pleno y al visto bueno del Consejo de Ministros.

El colectivo ciudadano señala que, según la Ley 7/2007 de 9 de julio de Gestión Integrada de Calidad Ambiental de la Comunidad Autónoma de Andalucía, si como es el caso han transcurrido cuatro años y no se ha aprobado el plan o programa, "el promotor deberá iniciar nuevamente el procedimiento de evaluación ambiental estratégica simplificada del plan o programa".

En el caso del hotel Torre del Puerto, la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Málaga publicó en el BOJA el 19 de diciembre de 2017 el Informe Ambiental Estratégico, en el que concluía que la construcción del rascacielos no tendría "efectos significativos sobre el medio ambiente". Se da la circunstancia, recuerda Defendamos Nuestro Horizonte, de que el propio informe recoge "de forma expresa el plazo de 4 años desde su publicación establecido por la Ley para la pérdida de vigencia del mismo y el cese de sus efectos".

Por este motivo, entiende el colectivo ciudadano que el plazo, que no cuenta con prórroga alguna, "se ha cumplido sobradamente" y por tanto, al haber perdido vigencia el informe, el promotor deberá iniciar de nuevo los trámites para una nueva evaluación ambiental.

El informe de la Junta de 2017 causó polémica y fue muy criticado por colectivos y organizaciones de Málaga porque solventaba la posible agresión paisajística con esta frase: "determinadas vistas o perspectivas de la misma (Bahía de Málaga) sí se verán afectadas por la existencia del hotel propuesto, y estas vista son fácilmente modificables en función de la ubicación del observador". Es decir que para la administración autonómica basta con que el observador cambie de sitio para no apreciar ya esa posible afectación del paisaje de Málaga.

El lunes se verá si este obstáculo jurídico imposibilita, por ahora, aprobar el polémico rascacielos que divide a la ciudad.