El escritor Luis Sepúlveda resaltaba "la importancia de conocer el pasado para comprender el presente e imaginar el futuro". Málaga es una ciudad con un largo pasado repleto de acontecimientos que nos han conducido hasta el momento en el que nos encontramos. Y para contextualizar este presente, la Universidad de Málaga, con el apoyo del Ayuntamiento y la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, ha seguido con las investigaciones para poder trasladar a los malagueños a miles de año atrás cuando la ciudad era construida por navegantes del Mediterráneo y comerciantes que producían conservas de pescado y productos agrícolas.

El Cerro del Villar es uno de los sitos fenicios mejor conservados del extremo occidente del Mediterráneo, con un estado "excepcional", según muestran los trabajos realizados esta primavera por la UMA en el yacimiento. El profesor del Departamento de Ciencias Históricas José Suarez, que ha dirigido las excavaciones, ha afirmado, asimismo, que estos trabajos han permitido delimitar con precisión el yacimiento ubicado en el Paraje Natural de la desembocadura del río Guadalhorce e identificar su potencial para el conocimiento de la naturaleza del proyecto en expansión de la ciudad de Tiro entre los siglos VIII- VII a.C.

"Los trabajos también han permitido conocer en detalle el profundo cambio medioambiental que se empieza a producir en la bahía de Málaga tras la presencia fenicia", ha señalado el investigador durante la presentación que, además, ha reconocido que la destrucción de este asentamiento podría haber sido realizado por dos eventos claros: "Uno muy potente a finales del siglo VIII y principio del siglo VII que se interpreta como un elemento fluvial, a partir precisamente de esa dinámica de deforestación; y otro que no queda tan claro y que se vincula con un episodio de destrucción de origen marino, no se sabe si un temporal o un tsunami, hay que estudiarlo. Esta destrucción se produce a finales del siglo VII y principios del siglo VI".

Definir la naturaleza económica que se llevaron a cabo en este lugar, a partir del estudio de materiales arqueológicos procedentes de las excavaciones que ya se habían desarrollado, ha sido otro de los objetivos del proyecto, donde se destaca que, principalmente, fueron la construcción para el envasado y comercialización de productos agrícolas, uva y vino, y de conservas de pescado capturado en la propia bahía de Málaga.

"Se conservan restos de escamas del pescado que se capturaba en la propia bahía y los contenedores que servían para distribuir la comercialización de esos productos. De hecho, en la salida de Ronda, han aparecido contenedores fabricado en Cerro de Villar conteniendo restos de salsa de pescados que indican que este asentamiento comercializaba los productos agrícolas que se producían en su entorno al resto de los asentamientos que había en la zona costera del Mediterráneo".

El acto de presentación de estos resultados se ha celebrado en la Sala de Juntas de Rectorado y ha contado también con la presencia del rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez; el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre; la concejala de Cultura, Noelia Losada; y el arqueólogo del proyecto, José Suárez.

El rector ha mostrado su satisfacción por que la UMA ocupe el "lugar que merece" en este proyecto, que es un ejemplo "de cultura, conocimiento y desarrollo". En este sentido, ha destacado el valor de las Humanidades para el avance de la sociedad, "porque sin ellas el futuro tecnológico no tiene sentido".

Actividades arqueológicas

El trabajo de investigación desarrollado por la UMA ha contado con distintas actividades arqueológicas, desarrolladas a lo largo del primer semestre de 2022. Por un lado, con la colaboración del SCAI de la universidad, se ha revisado materiales arqueológicos procedentes de excavaciones previas, que están depositados en el Museo de Málaga, y por otro, se ha llevado a cabo una primera fase de trabajos de campo, en los que se ha procedido al acondicionamiento del yacimiento, levantamiento topográfico y prospección arqueológicas.

"Gracias a estas actuaciones de campo el aspecto de yacimiento ha cambiado de forma radical, permitiéndose la visualización desde el exterior. Además, se han podido desarrollar las prospecciones geoarqueológicas y geofísicas con totales garantías", ha explicado José Suarez.

El experto en Prehistoria de la UMA apunta a que estos análisis iniciales, que hasta ahora no se habían llevado a cabo, ya muestran el denso entramado urbano que pudo darse en el Cerro del Villar, con presencia, incluso, de edificios públicos.

Siguiente objetivo: La zona portuaria

El director del proyecto ha afirmado que la información obtenida de estas primeras prospecciones será una herramienta de gran utilidad para diseñar las futuras excavaciones arqueológicas, interrumpidas desde hace veinte años, y que se pretenden retomar el mes de septiembre, lideradas por la Universidad de Málaga, que estará al frente de un amplio equipo de carácter internacional de máximo prestigio.

De hecho, uno de los objetivos que se abordarán la próxima campaña es encontrar la zona portuaria. "Hay un sector en el asentamiento que generan un cambio en la curva de nivel que podría identificar la presencia de esa posible zona portuaria que ya apuntó en su día la profesora María Eugenia y que nos gustaría contractar con los resultados que se han obtenido de esta campaña mediante la protección geomagnética", ha recalcado Suárez.