La construcción de todos los rascacielos proyectados en Málaga supondría la emisión de alrededor de un millón de toneladas de C02 a la atmósfera, ha advertido Verdes Equo Málaga en una nota de prensa.

Los ecologistas advierten que, de llevarse a cabo todos estos «megaproyectos», harían imposible cumplir los objetivos de reducción de la Ley de Cambio Climático así como el del Plan del Clima Alicia y ha puesto los ejemplos del Puerto, la Térmica y los antiguos terrenos de Repsol.

Para la formación política, ante el escenario de «emergencia climática y ecosocial», el gobierno municipal debería plantearse proyectos que persigan la disminución de las emisiones de CO2 «un mínimo del 7% anual»y no aumentarlas de forma sustancial «con la construcción de rascacielos».

Para Verdes Equo, sería la única forma de cumplir con la Declaración de Emergencia Climática del propio Ayuntamiento así como con las leyes antes mencionadas.

Además, recuerdan que, según la profesora de Arquitectura de la Universidad de Málaga, María José Márquez, «el sector de la construcción es uno de los que debe sufrir «reducciones sustanciales y sostenidas en sus emisiones» si atendemos al Panel Internacional de Cambio Climático o IPCC, como responsable del 38% del CO2 emitido.

Recreación del hotel rascacielos Torre del Puerto. L.O.

Repsol: 135.000 toneladas de CO2

En este sentido, aportan un estudio de la Universidad de Sevilla, que concluye que cada metro cuadrado edificado según las técnicas actuales genera de media 694 kilos de ese gas de efecto invernadero, por lo que haciendo una estimación sobre la base de 65.000 metros cuadrados aproximados de cada uno de los 3 rascacielos de Repsol, el proceso constructivo produciría 135.330 toneladas de CO2.

Para la arquitecta malagueña, ese es «un cálculo que no contempla el ciclo de vida, la puesta en uso de los edificios ni las fuentes indirectas como la movilidad. Si lo extrapolamos al total de metros cuadrados de los proyectos urbanísticos que se han ido poniendo sobre la mesa desde el consistorio los últimos dos años, no es disparatado estimar que la cifra se incrementaría notablemente».

Los cálculos contrastan con los del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que sostiene que el ahorro de coches al PTA que supondría trabajar en las oficinas de las torres de Repsol, superaría con creces el ahorro de CO2 de un bosque en la misma superficie, aunque no toma en consideración las toneladas de CO2 que produciría la construcción de los edificios.

A este respecto, el coportavoz de Verdes Equo, Ángel Rodríguez, ha precisado que «la suma de metros cuadrados edificables de los megaproyectos urbanísticos con los que amenaza nuestro alcalde supera con creces las recomendaciones de la comunidad científica para reducir las emisiones de efecto invernadero y para adaptar nuestra ciudad al más que preocupante escenario climático que ya empezamos a sufrir».

El coportavoz indicó que, a los citados rascacielos de Repsol «se suman los 45.000m2 del edificio del Puerto o los 150.000 de la city financiera en Muelle Heredia, sin contar las promociones de Martiricos o La Térmica, lo cual, junto a los usos previstos y los años de vida media de esos edificios, seguramente superará el millón de toneladas de CO2».

Rehabilitación de viviendas

Por este motivo, abogó como única salida para el sector de la construcción actividades como la rehabilitación de viviendas, «imprescindibles para adaptarlas al cambio climático, acabar con la pobreza energética y como alternativa al empleo verde».

Para Verdes Equo Málaga, los «megaproyectos» son una «vuelta atrás a los 90 promovida por De la Torre». Por último, la coportavoz de la formación, Rosa Galindo, criticó al Ayuntamiento porque «desprecia no sólo a la comunidad científica sino a las miles de personas que desde 2019 exigen medidas reales y urgentes frente a la emergencia climática».

Por este motivo anunció que convocarán en septiembre a un equipo técnico de personas expertas como Maria José Márquez «para debatir y plantear medidas y propuestas alternativas que hagan de Málaga esa ciudad del futuro, viva e inclusiva que necesitamos y no el parque temático gris y elitista que promueve nuestro alcalde».

Los ecologistas recordaron por último que el Plan del Clima ALICIA establece el objetivo normativo de pasar de los aproximadamente 3 millones de toneladas de CO2 anuales actuales a no más de 0,25 para 2050. Esto supone una reducción anual de un 7% durante los próximos 30 años, «lo que teniendo en cuenta que la tendencia desde principios de este siglo es a aumentar, salvo el paréntesis del confinamiento, dibuja, para Verdes Equo, un panorama sombrío y muy preocupante».

El documento plantea medidas que el partido verde apoya como aceptar solo proyectos de edificación de nivel energético A o impulsar la rehabilitación y renovación de edificios y viviendas ya existentes, de sus equipamientos y de las instalaciones industriales o una medida específica como la reducción a la mitad de las 800 mil toneladas al año que genera la cementera-incineradora de La Araña.