Según el informe mensual de precios de venta de www.pisos.com, la vivienda de segunda mano en Andalucía en julio de 2022 tuvo un precio medio de 1.448 euros por metro cuadrado. Esta cifra supuso un ascenso del 0,26% frente al mes de junio, el segundo menos intenso del país. Interanualmente, se produjo una subida del 4,47%. Andalucía fue la octava autonomía más cara del país, por detrás de Baleares (3.507 €/m²), entre otras.

De un mes a otro, la provincia de Málaga (1,22%) fue la novena que más subió de España, mientras que Jaén (-2,72%) fue la que más se devaluó del país. Interanualmente, Málaga (9,62%) fue la tercera en el ranking de provincias españolas que más crecieron, mientras que Jaén (-4,31%) fue la segunda que más retrocedió de España. En cuestión de precios, la provincia andaluza más cara fue Málaga (2.367 €/m²), siendo la séptima en el ranking nacional. Por su parte, Jaén (673 €/m²) fue la segunda más asequible del país.

En cuanto a las capitales andaluzas, Cádiz (1,79%) fue la séptima en el listado de mayores repuntes nacionales de un mes a otro. Por su parte, Almería (-1,69%) fue la tercera capital andaluza que más cayó. Frente al pasado año, Cádiz (7,17%) fue la primera en el cómputo regional de ascensos, mientras que Jaén (-3,46%) fue la séptima que más descendió de España. En el apartado de precios, Cádiz (2.678 €/m²) marcó el octavo precio más alto de España, bastante alejada de Jaén (1.037 €/m²), que fue la más asequible del país.

En cuanto a la vivienda de segunda mano en España, en julio de 2022 registró un precio medio de 1.932 euros por metro cuadrado, arrojando un ascenso mensual del 0,31%. De un año a otro, la cifra registrada marcó una subida del 4,59%.

Según Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, “el mercado inmobiliario va a experimentar cambios debido a la reciente subida del 0,50% de los tipos oficiales operada por el Banco Central Europeo”. El experto indica que la decisión del organismo, dirigida a aplacar el empuje de la inflación, “tendrá como consecuencia el encarecimiento de la financiación. Al no ser las hipotecas tan baratas como antes, es posible que los compradores contengan su entusiasmo por la adquisición de vivienda, retrasando su decisión en aras de elevar su ahorro previo para que, de este modo, el importe prestado sea más reducido”.

En este sentido, Font se muestra prudente respecto a la evolución del precio de la vivienda. “No se van a producir correcciones profundas, más bien asistiremos a un enfriamiento en la trayectoria al alza. La distancia entre oferta y demanda va a estrecharse, sin contracciones bruscas, pero con un producto en venta más ajustado a la realidad económica”. En cualquier caso, el portavoz del portal inmobiliario recuerda que “cuando bajamos a niveles locales y distinguimos por activos, surgen las diferencias. Esta desaceleración pasará de largo por ubicaciones tensionadas y por tipologías consolidadas y escasas”.