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La Opinión de Málaga

Sequía

El consumo de agua sube un 14% en julio en Málaga tras la recuperación del turismo

El máximo de visitantes del mes pasado, por encima de 2019 en localidades como Nerja o Torremolinos, va acompañado de unas mayores necesidades de suministro justo cuando más aprieta la sequía - La Viñuela tiene el menor porcentaje de agua embalsada desde su creación

El embalse de La Viñuela se encuentra bajo mínimos históricos desde que fuese inaugurado en 1986. | F. E.

La provincia de Málaga se ha bebido en julio un 14% más de agua que en junio. Es un dato que parte de una recuperación turística confirmada por la patronal hotelera y numerosos ayuntamientos del litoral, al regresar los visitantes internacionales hasta arrojar cifras superiores a 2019.

Los mayores registros de población flotante, confirmados en localidades como Nerja o Torremolinos, que han rozado el 100% de ocupación en julio, contrastan con unos rigores veraniegos que han acentuado la sequía estructural que empieza a padecer de manera acusada la provincia. De hecho, el embalse de mayor capacidad de todos, el de La Viñuela, está hoy por debajo del 13% y ha alcanzado de esa forma su mínimo histórico.

No se encontraba el pantano axárquico a un nivel tan bajo desde su inauguración en 1986. La preocupación se ha extendido entre los agricultores de la Costa del Sol más oriental, que miran de reojo las previsiones para septiembre, que ciertos expertos califican de esperanzadoras con multitud de frentes lluviosos.

El turismo es motor económico de Málaga, pero también lo es el sector agrícola. Las patronales hoteleras y los sindicatos agrarios coinciden en que las administraciones deben intensificar sus esfuerzos en infraestructuras. Sobre todo piden que se planteen medidas a medio y largo plazo.

En los informes mensuales que facilita la Junta de Andalucía, un dato significativo es el que depara la cuota de consumo humano que necesita la provincia malagueña. Está por encima del 40%, casi el triple de lo que destinan a esta parte provincias como Sevilla. Esa alta población flotante, el rellenado masivo de piscinas en determinadas épocas del año y otros consumos domésticos multiplican el consumo por familia, como certifican también municipios del interior como Archidona o Fuente de Piedra, con planes de concienciación para reducirlo.

Esas mayores necesidades también propician que Málaga lidere asimismo el porcentaje de agua regenerada o desalada que termina en los canales de suministro. Hasta un 8% del agua que se consume en la provincia procede de esos aportes de enorme interés en cuanto a la tan ansiada sostenibilidad. Es el doble de lo que supone esa cuota en Almería.

Pero es que el resto de provincias andaluzas apenas aportan a sus caudales alrededor de un 1% de agua regenerada o desalada, como señalan las propias autoridades encargadas de regular las distintas cuencas andaluzas. La Junta certifica en este sentido que después de la pandemia la recuperación turística también se refleja en ese gasto que, igualmente, va camino de situarse por encima de los números de 2019 (aquel que ya fue de récord).

En julio la provincia malagueña ha consumido un total de 19,5 hectómetros cúbicos de los embalsados en el conjunto de sus pantanos. Son 2,3 hectómetros más que junio. En este momento restan 283 hectómetros almacenados, de forma que los expertos hablan de recursos hídricos para casi un año. No obstante, a esas cifras habrá que añadirle las que deparen las precipitaciones habituales del inicio del año hidrológico, a partir del próximo mes de septiembre.

Mientras tanto los diferentes ayuntamientos han empezado a tomar medidas alternativas a los cortes de suministro en horario nocturno o, en el litoral axárquico, en las duchas de la playa. Este último recurso lo han tomado para estas semanas de mayor afluencia de visitantes localidades como Vélez-Málaga, Rincón de la Victoria y Algarrobo.

Cabe recordar que esta situación contrasta con la vivida allá por el mes de marzo, cuando a raíz de las precipitaciones intensas del inicio de primavera incluso tuvo que desembalsarse agua y conducirla hasta el mar en instalaciones como el embalse de La Concepción, en la costa malagueña más occidental.

Justo en el mes de abril se culminaba, sin embargo, la red que actualmente permite llevar el agua de La Concepción hasta las conducciones del embalse de la Viñuela, en la comarca de la Axarquía. Esta nueva infraestructura ha permitido mantener este verano el riego de las fincas agrícolas.

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