Ahorrar en la cesta de la compra es casi misión imposible. La subida de precios debido a la inflación que atraviesa el país deja poco margen a los bolsillos de los malagueños, que se ven ahogados a la hora de llegar a final de mes. 

Desde que estallara la Guerra de Ucrania y Rusia, Europa atraviesa por un difícil bache económico, y es que la inflación ha sido la protagonista durante todos estos meses. De hecho, actualmente la inflación avanza en España a pasos agigantados, ya que la brecha entre nuestro país y Alemania, Italia o Francia es notable. 

Mientras estos países están logrando mantenerla por debajo del 8,5%, en España alcanzó en julio el 10,8%, un nuevo récord que no se veía desde septiembre de 1984, según el indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE). 

Ya en junio alcanzó el pico con una tasa anual del 10,2%, el nivel más elevado en 37 años; algo que desató todas las alarmas y precipitó un nuevo plan de medidas del Gobierno, que incluyó un impuesto temporal para los beneficios extraordinarios de bancos y compañías energéticas. 

En el caso de Málaga, el Índice de Precios de Consumo (IPC) alcanzó en el mes de julio su pico más alto: el 10,6%, dos puntos más que el mes pasado, ya que se situaba en el 8,8%.  Unas cifras que se alejan con creces de los datos de la provincia a principios de año, ya que el IPC en enero se situaba en el 6,1%. 

Las consecuencias de esta inflación se refleja en los precios del carburante, en la factura de la luz y sobre todo en el precio de los alimentos. A pesar del descenso de los precios de los carburantes, el IPC se ha vuelto a disparar por los alimentos y bebidas no alcohólicas y el precio de la electricidad , así como por la evolución del vestido y el calzado. Llenar la cesta de la compra es un 15% más caro que el pasado año, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)

Aceite girasol y la harina a la cabeza 

El precio que más sube son el del aceite de girasol (118%) las magdalenas (75,4%) la margarina (75,2%) los plátanos (63,6%) la pasta (59,9%), el aceite de oliva suave (52,6%), la harina de trigo (49,7%), los huevos (45,9%) y la mayonesa (42,9%).  

Por categorías, los productos envasados (15,5%) han subido más que los productos frescos (14,2%), debido a que dentro de la categoría de productos envasados se encuentran algunos de los que han experimentado con diferencia las mayores subidas. Dentro de los productos frescos, destaca la subida de los huevos. 

Entre el resto de las categorías de frescos no hay muchas diferencias (frutas y verduras un 12,4%, los pescados un 13,3% y carnes un 14%). En las carnes en particular se aprecia un comportamiento diferenciado entre el pollo, con un 16,1%, el vacuno, con un 17,8% y el cordero, con un 18%, y el cerdo, con un 7,3%.

La droguería e higiene es la categoría que menos sube, un 8,4%, se trata de un incremento de precios nunca visto en los estudios de OCU.

Las bajadas de precios son la excepción, se centran en algunas frutas y verduras como los aguacates (-9,6%), kiwi (-5,5%), las manzanas (-4,8%), la coliflor (-3,7%), las naranjas (-1,5%), el gallo de ración (-1,1%) y el ajo que mantiene su precio. A estos se suman algunos productos de droguería e higiene (gel, champú, detergente). 

Por su parte, la organización avisa que "en el corto plazo, nada hace pensar que la situación va a cambiar y es probable que suban aún más los precios de algunos productos en los próximos meses",