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La Opinión de Málaga

Calle Chico del Matadero, 10

El solar de los problemas en Virgen de Belén

Vecinos denuncian que una polémica parcela, al pie de su bloque y reabierta por el Ayuntamiento en 2021, es un refugio de indigentes y se practica botellón bajo una estructura techada. Urbanismo enviará inspectores para comprobar si todo lo levantado en ella es legal

Vecinos de la parcela situada al pie de su bloque, junto a una nave apedreada y con basura acumulada en una esquina, el pasado miércoles. A.V.

Cuando el verano pasado la Gerencia Municipal de Urbanismo retiró la valla de la parcela de la calle Chico del Matadero, 10, en Virgen de Belén, los vecinos que viven en el bloque al pie de este solar respiraron con alivio, porque criticaban que estaba abandonado y las ratas subían por su edificio. 

No en vano, llevaban desde 2004 tratando de dilucidar a quién pertenecía este polémico terreno de 1.076 m2, propiedad original de la disuelta constructora del barrio, dependiente a su vez de la Caja de Ahorros Provincial de Málaga, también desaparecida tras fusionarse para crear Unicaja.

Pero hasta la fecha, ninguna entidad o administración aparece como propietaria en registro alguno. En un informe de 2021 para Urbanismo, la abogada de la comunidad de propietarios del bloque achacaba el «limbo jurídico» a un «error», pues en 1986 la constructora cedió al Ayuntamiento de forma gratuita tres fincas del entorno, salvo esta en cuestión, quizás porque tenía idéntico número que una de ellas y la coletilla ‘Bis’. Ahí podría radicar el error.

Fue en septiembre de 2021 cuando la Gerencia de Urbanismo -que ese mismo verano concluyó que el propietario del solar era la Fundación Unicaja- retiró el vallado y saneó la zona.

Estructura techada abierta este miércoles, con basura y excrementos humanos, según denuncian los vecinos. A.V.

Casi un año más tarde, los vecinos concluyen que la situación ha empeorado: «Antes teníamos la valla, ahora se mete gente dentro y hay de todo», lamenta Juan Álvarez, vecino del bloque.

El problema estriba en que en el solar hay un par de estructuras construidas, una de ellas techada y abierta en la que, critican los vecinos, se refugian indigentes y se practica botellón. De hecho, apuntan, en el momento de la visita el pasado miércoles hay excrementos humanos.

Al lado, en una esquina, un montón de basura monta guardia junto a una nave techada y con el cristal de la puerta destrozado. Dentro hay almacenados muebles.

Estas estructuras conviven con los árboles de la parcela, restos del antiguo jardín de una desaparecida guardería de la Diputación.

Para los vecinos estas estructuras, pertenecientes a la vecina Fundación Prometeo, estarían fuera de ordenación dado que según el PGOU la parcela «está calificada como viario público», reza el informe de la abogada.

En opinión de los vecinos, a la fundación le corresponderían unos 350 m2 en los bajos del bloque pero no estos anexos. En relación con este asunto, en 2014 la Gerencia de Urbanismo ganó un contencioso a la Fundación Prometeo y ordenó demoler dos construcciones de 30 y 25 m2, respectivamente, por considerar que se encontraban en la vía pública.

Un vecino señala un árbol en la esquina de una de las estructuras. A.V.

«Con las temperaturas que está haciendo, como prendan fuego esto es un peligro total», cuenta María Jesús Aliaga, vecina del bloque, mientras Juan Álvarez apunta en la misma dirección: «por la noche aquí se mete muchísima gente, aquí hay indigentes durmiendo y pueden provocar un incendio». En la misma línea, Virginia Rodríguez, expresidenta vecinal, subraya que el riesgo aumenta por la presencia de un transformador eléctrico junto a las construcciones.

Por cierto que en los bajos del transformador, detalla María Jesús Aliaga, hay un nido de ratas.

«Estamos ahora mismo arreglando el bloque y lo que queremos es que esto no se quede a medias, queremos una solución», concluye Juan Álvarez.

Los vecinos temen que la proximidad de un transformador eléctrico pueda causar un incendio que podría alcanzar a su bloque. A.V.

Reacciones

Juan Luis Miñano, de la Fundación Prometeo, declaró ayer a este periódico que la propiedad de los anexos se encuentra registrada «en otro documento», aparte de la escritura en la que constan los metros cuadrados bajo el bloque, aunque precisó que el propietario no es la fundación sino una sociedad mercantil. Por este motivo subrayó que «no hay ningún limbo jurídico, la situación está totalmente definida y clara».

Además, informó a este diario de que personal de la fundación se encarga de limpiar la zona «con periodicidad» y de hecho destacó que estaba previsto finalizar la limpieza este mismo viernes. «Ahora mismo estamos limpiando los interiores», indicó ayer.

La Fundación Prometeo ha limpiado y precintado el acceso a las construcciones este viernes. L.O.

Por su parte el concejal de Urbanismo, Raúl López, declaró a este periódico que la Gerencia enviará inspectores para comprobar si la ordenación de la parcela se ajusta a la legalidad.

Por último, el concejal de la Carretera de Cádiz, Luis Verde, informó ayer de que las actuaciones del distrito en la parcela están siempre «totalmente coordinadas» con la Asociación de Vecinos de Virgen de Belén.

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