El ejercicio físico es uno de los recursos habituales de las residencias de mayores para mejorar las capacidades funcionales de los residentes y su autonomía. Lo innovador es que, en algunos centros de España, los mayores pueden llevar a cabo este ejercicio dentro del agua. Las piscinas y spas son un atractivo recurso para el ocio, pero también para la promoción de la salud. Por esta razón, las residencias de Orpea en la provincia de Málaga son pioneras en incorporar estos recursos a sus instalaciones para desarrollar innovadoras terapias acuáticas.

Los centros malagueños que cuentan con piscina (Orpea El Limonar, Orpea Puerto Banús y Oropea Puente Romano) y spa (Orpea Puente Romano y Orpea Málaga) permiten a los equipos de ORPEA realizar terapias, como el aquagym, con efectos muy positivos en la salud y el bienestar de los mayores. Entre los beneficios demostrados de la terapia acuática se encuentran la mejora de la agilidad, la motricidad y fuerza física de los mayores. Las actividades en medio acuático fortalecen la musculatura, disminuyen el dolor muscular y articular y mejoran el equilibrio.

Minimizar el riesgo de caídas y terapia de rehabilitación

Aproximadamente el 30% de los mayores de 65 años se cae una vez al año, y este porcentaje aumenta al 50% en quienes superan los 80. El equipo de ORPEA señala que una gran ventaja de la terapia en el agua es que “retrasa el deterioro físico que va implícito al envejecimiento, por lo que es un gran aliado evita el riesgo de caídas”.

Terapia acuática en ORPEA Málaga MANU LOZANO

Además, la terapia acuática no sólo se emplea como ejercicio tonificante o preventivo, sino en rehabilitación de patologías físicas o neurológicas. Desde las residencias Orpea señalan que “es muy útil para residentes con alzhéimer o párkinson”. Para estos mayores, los equipos de Orpea establecen un plan de actuación adaptado y determinan las actividades a desarrollar en cada caso.

En general, practicar actividad física en el agua resulta más motivante y fácil para los mayores que hacerlo en el gimnasio. “Por un lado, los movimientos en el medio acuático son más sencillos, pero, por otro lado, el agua ofrece mayor resistencia, lo que permite ejercitar y tonificar la musculatura. Las articulaciones y extremidades trabajan de manera efectiva, pero sufren menos, reduciendo o evitando el dolor en caso de traumas, artrosis, artritis, fibromialgia, etc.”, explican desde los centros de Orpea en Málaga. Por otra parte, las personas mayores se sienten más seguras a la hora de realizar cualquier movimiento porque, debido a la flotación, no existe el riesgo de caídas.

Beneficios psicológicos

Los beneficios de la terapia acuática no solo son físicos, sino también psicológicos y cognitivos. Trabajar en el agua ayuda a la relajación y contribuyen a la conciliación del sueño de los residentes. Además, las personas mayores pueden gozar de todas las ventajas de practicar ejercicio, mientras se divierten en el agua. El equipo de Orpea destaca “la mejora de la autoestima y el ánimo” en los mayores los días de terapia en el agua, ya que “es una actividad que los sacan de su rutina y les permiten socializar y relacionarse con otros compañeros en un entorno relajado y lúdico, siendo un eficaz antídoto contra posibles sensaciones de soledad”.

ORPEA Málaga cuenta con vistas al mar

Mar y piscina, ingrediente clave para el turismo sénior

El clima de Málaga sin duda favorece el empleo de las terapias acuáticas en residencias de mayores. La costa malagueña es uno de los lugares favoritos para jubilarse por parte de los mayores de todas partes del mundo, como señala el listado de Forbes ‘Best places to retire abroad (Mejores lugares para retirarse). Hoy día es habitual el ingreso en centros cercanos a la costa de mayores de otros países europeos, pero también de otras comunidades autónomas, ejemplo de una creciente movilidad sénior.

El clima, la gastronomía y la cercanía a la costa son algunas de las razones por las que los mayores deciden retirarse a la costa o pasar estancias temporales en verano. Las residencias son la opción lógica para muchos de estos turistas sénior, temporales o permanentes, especialmente si cuentan con piscinas, actividades veraniegas o cocina propia como los centros Orpea, donde además de veranear y descansar, pueden despreocuparse de las comidas y de las necesidades asistenciales, del control de la medicación, etc.