La Noche de los Fuegos, el pistoletazo de salida de la Feria de Málaga que tuvo lugar el pasado 12 de agosto, la Policía Nacional detectó dos drones que volaban sin autorización. Los agentes los localizaron durante el despliegue que se realizó con motivo de los festejos en las playas de la Misericordia, La Malagueta y Huelin.

Una vez que detectaron estos dispositivos, los agentes procedieron a su inmediata inhibición. Asimismo, impusieron una sanción económica a los propietarios de los dos drones, según ha podido conocer este periódico.

Las multas para aquellos que no realizan una actividad comercial y no tienen conocimientos aeronáuticos oscilan entre los 60 y los 225.000 euros. Mientras que entre los profesionales y expertos en aeronáutica, la horquilla va de los 4.500 euros a los 225.000 euros, según explicó a La Opinión uno de los agentes.

Dichos datos son parte del balance que ha hecho el dispositivo especial de la Policía Nacional que se creó con motivo de la celebración de la Feria. Este año, el equipo contó con la incorporación de ocho agentes del servicio de Medios Aéreo.

En concreto se unieron dos pilotos de helicóptero, dos pilotos de drones, un operador de cámara y dos encargados del sistema anti-dron, para detectar aquellos vuelos sin permiso para manejar estos dispositivos. Asimismo, el equipo contó con un mecánico para posibles averías de los dispositivos.

Medios aéreos

El uso de drones como herramienta para vigilar y mantener la seguridad tanto del recinto ferial del Real Cortijo de Torres como de la Feria de Día en el centro de la ciudad ha sido una novedad este año.

Se ha sumado al uso de un helicóptero, que ya venía siendo habitual en ediciones pasadas, éste dotado con dos cámaras, una térmica y otra diurna, que realizó ‘vuelos patrulla’ durante los festejos.

La vigilancia en el Real y el Centro se focalizó, sobre todo, en las áreas de consumo de alcohol y zonas de aparcamientos, según fuentes policiales. Asimismo, los agentes sobrevolaron los polígonos industriales del alrededor del Cortijo de Torres para tratar de prevenir los posibles robos con fuerza.

Al helicóptero se sumaron tres drones equipados también con cámaras, cuyo objetivo era la prevención de delitos de robos con violencia, el tráfico de drogas y los delitos contra la libertad sexual.

Por su parte, los agentes de policía también emplearon un sistema móvil de detección de drones no autorizados, basado en un equipo de inhibición y anulación de los mismos. 

Drones sin autorización

Varios agentes de la Policía Nacional de Málaga explicaron a La Opinión de Málaga que es el sistema Contra-UAS la herramienta que les permite detectar, en tiempo real y en un radio de entre 8 y 9 kilómetros, los vuelos de drones que supongan un peligro, de manera que puedan anularlos si fuera necesario.

La Policía Nacional aclara que lo que hace este mecanismo es captar la radiofrecuencia del dispositivo sospechoso. Después, les aporta en la pantalla prácticamente toda la información disponible entre el piloto y su máquina: La posición de ambos en el mapa, el punto de salida, recorrido, velocidad, etc.

Uno de los drones de la Policía Nacional en el Cortijo de Torres. POLICÍA NACIONAL

En el caso de que suponga un riesgo para la seguridad ciudadana, los agentes utilizan un inhibidor con forma de rifle que perturba la frecuencia del aparato y hace que su piloto pierda la señal.

Algunos de los principales delitos que pueden cometer los drones son la vulneración de la Ley de Protección de Datos o el derecho al honor de alguien al que se ha grabado sin permiso. Asimismo, pueden ser otros muy graves como su uso para fines terroristas o para actividades de narcotráfico.