El Parque Tecnológico de Málaga, más conocido en los últimos tiempos como Málaga Tech Park (PTA), ha rendido homenaje este viernes a la memoria de uno de sus más ilustres pioneros, el entrañable Pepe Pérez Palmis, que falleció en 2018 y que desde hoy da nombre al edificio The Green Lemon, uno de los más visibles de la tecnópolis. Al emotivo acto de recuerdo, durante el cual se ha descubierto un cuadro con la figura de Pérez Palmis, han acudido su viuda, Hannelore Benz, y sus dos hijos, Tomás y Cristina, junto a un nutrido grupo de representantes empresariales e institucionales de la Málaga tecnológica.

Pérez Palmis, uno de los precursores en la concepción y desarrollo inicial del PTA, ejerció una labor desinteresada en favor del impulso del parque desde sus orígenes, en diferentes funciones directivas en organismos de peso y con una notable influencia socio-económica. Fue presidente el primer presidente del Consejo Social de la Universidad de Málaga (UMA) y durante casi tres décadas estuvo también al frente de la Asociación al Servicio de la Investigación y la Tecnología (ASIT), una entidad sin ánimo de lucro fundada por él mismo y que desarrolla numerosos proyectos de fomento de las tecnologías en zonas deprimidas como la Palmilla. También fue uno de los impulsores de que Málaga acogiera la sede de la Asociación Internacional de Parques Científicos y Tecnológicos (IASP).

La tecnópolis ha querido reconocer así su agradecimiento a una de las personas que han hecho posible que el recinto, 30 años después de su inauguración, sea una referencia a nivel nacional e internacional, con más de 22.200 empleados, 624 empresas instaladas y 2.300 millones de euros de facturación conjunta. También se ha destacado la participación que tuvo en la llegada de importantes empresas y entidades, y su apoyo decidido al emprendimiento de jóvenes innovadores. Así, el edificio del antiguo Centro de Ciencia y Tecnología (CCT) pasa a llamarse "Edificio Pepe Pérez Palmis" en su honor, un acuerdo que alcanzó en su momento el consejo de administración del PTA en 2019.

En el acto han estado presentes, entre otros, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; el director general de Málaga TechPark (PTA), Felipe Romera; el ex director general de AT4 Wireless (hoy Dekra), Luis Fernando Martinez; el ex director general de Ingenia (hoy Grupo Babel); el ex director general de la Asociación Internacional de Parques Tecnológicos (IASP), Luis Sanz; y el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Málaga, Daniel Pérez.

Pérez Palmis nació en Murcia en 1932. Estudió Derecho y su trayectoria profesional estuvo vinculada a la banca. Vivió unos años en Gandía y en Lorca, y finalmente llegó a Málaga en 1975 como director de la delegación del Banco Exterior. "Tecnólogo" de vocación a pesar de no tener conocimientos técnicos, como han recordado algunos de los asistentes al homenaje, Pérez Palmis dirigió sus miras a la innovación, entendiendo que este ámbito era capital para el desarrollo futuro de Málaga. 

"Éste es un día muy emocionante. Hablar de Pepe es muy difícil. Fue uno de los pioneros que creyó, junto al alcalde Pedro Aparicio, que el proyecto del PTA de Málaga era posible. Además, fue el primero que vio que el parque debía tener una vocación internacional. Sin él, el PTA no hubiera cogido el rumbo que tomó", ha comentado Felipe Romera quien ha revelado además una curiosa anécdota de aquellos orígenes.

"Se empeñó en que yo fuera el director del parque, aunque yo no quería. Pero convenció a Aparicio y habló también con los japoneses (porque yo estaba entonces en Fujitsu). Y dijeron que sí", ha explicado. Para Romera, Pérez Palmis, fue "un protagonista fundamental" en el nacimiento del PTA, "aunque no sea tan conocido".

"Un gran visionario, generoso y con una fuerza tremenda", recuerdan en Cetecom o Ingenia

El homenajeado fue también el impulsor de dos de las empresas malagueñas que inauguraron el PTA hace ahora 30 años: Cetecom e Ingenia. Sus antiguos responsables han alabado la calidad humana de Pérez Palmis, su visión de futuro y su optimismo.

"Era una persona indestructible, con un empuje y una fuerza tremenda", ha afirmado Luis Fernando Martínez, ex director general de Cetecom, empresa que luego pasó a ser AT4 Wireless y hoy es Dekra. Martínez ha recordado cómo Pérez Palmis lo impulsó a presentar un proyecto con el que logaron 400 millones de las antiguas pesetas para poner en marcha en 1991 lo que se denominó el Centro de Tecnología de las Comunicaciones (Cetecom). En su memoria quedan los innumerables viajes que realizo a Sevilla en compañía de Pérez Palmis para que se autorizara esta iniciativa, que contaba con cierto recelo de la Junta de Andalucía, ya que por aquel entonces manejaba otro proyecto alternativo. "Parecía imposible, pero al final Cetecom salió adelante. Y recuerdo una frase que me decía: 'De derrota en derrota seguimos avanzando'", ha relatado Martínez, que es además el autor del cuadro del homenajeado.

Por su parte, José Blanco, exdirector de Ingenia, ha destacado el enorme apoyo de Pérez Palmis en los inicios de la compañía. "Era un gran visionario, generoso con los demás y que no daba nada por perdido. Él te enseñaba el camino pero la escalada la tenías que hacer tú. Era una persona exigente, que busca una excelencia que tuviera retorno para la sociedad", ha asegurado. Uno de los primeros proyectos de Ingenia en los años 90, auspiciado por Pérez Palmis, fue que la empresa llevara una primigenia conexión de internet a todas las compañías del parque.

La figura de Pérez Palmis ha sido también glosada por Luis Sanz, ex director general de la Asociación Internacional de Parques Tecnológicos (IASP). "Era un generador de alegría. Conseguía entenderse en reuniones donde sólo se hablaba en inglés, aunque él no sabía ni 'papa' del idioma. La gente no le entendía pero por la forma de expresarse, sabían que tenía que ser importante", ha recordado con una sonrisa.

"Era un humanista y decía que si la tecnología no servía a la persona, no servía para nada"

Hannelore Benz, viuda de Pérez Palmis, ha agradecido muy emocionada el homenaje a su marido. "Pepe estaría orgulloso de esto, aunque él no hacía las cosas para tener reconocimiento sino porque pensaba que eran necesarias y justas. Le gustaba mejorar las capacidades de la gente. De tecnología entendía poco pero era un humanista y decía que si la tecnología no servía a la persona, no servía para nada", ha narrado. 

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha destacado la personalidad de Pérez Palmis, su implicación en la génesis de Cetecom e Ingenia, y también el papel de fomento tecnológico que ASIT desarrolla en la Palmilla. "Trabajamos para que la visión de Pepe pueda proyectarse cada vez con más fuerza", ha asegurado.