La responsable en Andalucía occidental de Inmobiliaria Espacio repasa toda la actividad del sector de cara a la celebración del Inmoforum.

En la provincia de Málaga avanzan con los proyectos de Calma Village y Nova Marina. ¿Tienen previsto seguir trabajando en la provincia malagueña?

Efectivamente, estamos en el trabajo de desarrollo de las promociones de Espacio Calma Village y Nova Marina. Esta primera, la de Cala Golf, en Mijas, está en fase de comercialización. Se tratan de 14 viviendas unifamiliares adosadas, de 2 y 3 dormitorios, con vistas a los mejores campos de golf de la Costa del Sol. Por otra parte, Nova Marina está ya en fase de construcción, estando ubicada en el céntrico Paseo Marítimo de Fuengirola, y preveemos que las obras finalicen a finales de 2024. La promoción se compone de 127 viviendas de de 1, 2 y 3 dormitorios.

Estamos inmersos en otros proyectos estratégicos y vertebradores en Málaga. Por un lado, cerca del centro de Málaga, en el barrio de Martiricos, desarrollamos completamente el proyecto de rehabilitación, dotación de infraestructuras, y construcción de 224 viviendas. También actuamos como dirección de ejecución a través de nuestra filial Espacio Project Management, del ambicioso proyecto y construcción de los dos rascacielos más altos de Málaga, Aq Urban sky.

¿Qué análisis en general hace del sector inmobiliario en Málaga y en la Costa del Sol?

Málaga ocupa una posición privilegiada como foco de atracción para la inversión inmobiliaria y para el crecimiento del parque inmobiliario con mejores expectativas en el sur del país. La remontada de Málaga post-Covid ha sido extraordinaria, no ha llegado a perder su potencial y se ha mantenido en una de las principales plazas y modelo a seguir por otras áreas de costa de España. En ello ha contribuido la implicación del ámbito público y privado que conforman el sector en la zona.

¿Podemos considerar en la actualidad a Málaga como zona prioritaria de inversión inmobiliaria?

Por supuesto, sin duda. Málaga se ha consolidado como polo tecnológico y de actividad. El año pasado se instalaron 27 firmas extranjeras aquí, que se espera generen casi 3.000 puestos de trabajo, y este año sigue esa expansión con la llegada de nuevas sedes de compañías que se fijan en Málaga para ampliar su negocio o instalarse en España.

¿Cómo hay que incentivar al cliente nacional para que invierta en inmobiliario?

El comprador tanto de aquí como del extranjero se ha tenido que adaptar a cambios bruscos en su día a día, al confinamiento y al trabajo en remoto que vinieron como consecuencia de la pandemia y busca ahora más prestaciones en su vivienda, se ha hecho más exigente, precisa más seguridad y confortabilidad para su familia. Además, prioriza los espacios amplios y abiertos, la conexión con una red de transportes y carretera o la proximidad a áreas de ocio y práctica deportiva. El usuario ya no necesita que su residencia esté en el centro de la gran ciudad. Con la extensión del teletrabajo se han reducido los desplazamientos a la sede de las empresas y se puede hacer vida en los extrarradios.

Debido a la oferta limitada de vivienda, la inversión en inmobiliario se sitúa como un activo refugio, más aún en estos momentos de incertidumbre económica, a causa de la guerra en Ucrania o la subida del precio de los suministros. La solidez del sector, su resiliencia, resulta una inversión a futuro, pues su cotización se mantendrá e irá a más a medio y a largo plazo.

¿Cree que el living puede ser el sector estrella en el mundo inmobiliario? ¿Qué oportunidades de crecimiento tiene el sector del Living en Málaga y la Costa del Sol? ¿Cuáles serían las claves del éxito del concepto living en el mercado inmobiliario de la Costa del Sol?

El living nunca ha dejado de ser un sector estrella en Málaga y su perspectiva de crecimiento se mantiene. Puede que hace un lustro se concebía Málaga como un sitio para veranear y no tanto para asentar la vida y comprar una vivienda. Gracias a sus condiciones climáticas, su costa, su coste de vida menor que en otras grandes capitales, o las oportunidades laborales que están surgiendo, ya está calificada como la sexta mejor ciudad para vivir, según los consumidores de la OCU. Este imán que tiene nuestra tierra puede todavía ganar aún más fama en la esfera global si la candidatura a Expo2027 prospera.

Nosotros, como promotora, tenemos la responsabilidad de desarrollar proyectos urbanísticos que atiendan las necesidades de la población local, nacional e internacional. Sí que notamos que, respecto al resto de Andalucía, en Málaga destaca el interés que genera entre las personas de fuera, principalmente del Reino Unido y países nórdicos, que buscan una vivienda para quedarse a vivir o pasar temporadas durante el año. Incluso ha crecido la demanda de vivienda por parte de países del otro lado del atlántico. Las claves del éxito de las construcciones de ahora y que del futuro más inmediato se basan, principalmente, en la sostenibilidad y concienciación medioambiental en el uso de los recursos para la construcción. A esto hay que añadir una mayor demanda de zonas comunes amplias y dotadas de piscina, jardín, gimnasio o spa donde disfrutar de la familia y los amigos de forma distendida.

¿Cree que se hace necesaria una agilización de los trámites administrativos urbanísticos para una mejor marcha del sector a nivel general?

Una agilización de estos trámites por parte de la Administración sería positiva para el sector en general. Ajustar los plazos a la realidad actual, contar con más recursos para ello y dar un paso más en la digitalización de los procesos son prioridades que se debe marcar el sector. Los fondos europeos vienen a respaldar estas iniciativas y pretenden impulsar esa modernización que simplifique las cargas burocráticas y facilite la relación con los stakeholders y el avance y resolución de los trámites y licencias de obra. Lógicamente es imprescindible que la comunicación entre los organismos municipales, autonómicos y estatales no entienda de política sino de conveniencia para los ciudadanos y las ciudades.

¿Qué futuro cree que van a tener el denominado Co-living (Residencias de Estudiantes, Senior Housing, etc?

Estos nuevos desarrollos de activos son una muestra clara de cómo el mercado va diversificando su oferta para atender las peticiones de la sociedad actual.

Estas modalidades de alojamiento están muy en relación con la sostenibilidad en la que estamos virando. Edificios eficientes en términos energéticos, equipados en términos tecnológicos, con zonas de uso común tanto interior como exterior y donde convivimos con personas de nuestra franja edad, con gustos y costumbres similares. Una superficie amplia donde nos relacionamos, y un espacio propio donde mantener nuestra privacidad.

Entre otros beneficios, está demostrado que las personas senior envejecen de forma más saludable al compartir y mantenerse activos, mientras que los estudiantes crean lazos de unión con sus “vecinos” de residencia, que, en ocasiones, son también compañeros en clase. En ambos casos, son fórmulas más económicas de habitabilidad y en línea con la mentalidad de «compartir» y aprovechar los recursos, y dar a las personas mayores servicios que permitan que no abandonen sus hogares y se sientan más autónomos. Nos parece fundamental esta idea.

Las distintas entidades que componemos el sector inmobiliario tenemos que fijarnos en estos desarrollos y ser los primeros en apostar por ellos, incentivarlos y especializarnos para que los futuros compradores se habitúen a estos espacios y valoren sus beneficios. Hay un margen amplio e interesante de desarrollo y de oportunidades para crecer en grandes y medianas urbes con estas nuevas modalidades, especialmente en un entorno de tipos de interés en crecimiento.