Málaga perderá 58 estancos en los próximos ocho años si sale adelante la demanda del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT). Esta es una reclamación al anteproyecto de la nueva Ley del Mercado del Tabaco y productos relacionados en la que actualmente trabaja el Ministerio de Hacienda de María Jesús Montero.

La propuesta realizada por el Comité de Prevención del Tabaquismo, que está integrado por 46 organizaciones entre las que destaca la Asociación Española Contra el Cáncer, ha sido permitida por la apertura por parte de la administración central del plazo de alegaciones el pasado mes de mayo.

La medida supondría reducir a la mitad el número de puntos de venta de tabaco en toda España. En la ciudad de Málaga, y de acuerdo con los datos del Ministerio de Hacienda, hay 105 expendedurías, 58 de los cuales acabaría cerrando si el gobierno tiene en cuenta dicha propuesta.

La explicación al posible cierre masivo es que la proporción entre el número de estancos por el de habitantes pase a ser de un estanco por cada 10.000 personas. Hasta ahora la ratio establecida por la ley es de dos por cada 10.000.

A día de hoy en Málaga, y teniendo en cuenta que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) residen 577.405 personas, hay un estanco para cada 5.499 malagueños.

Negativa a la propuesta

La propuesta no es del gusto de todos. Los dueños de los estancos de la ciudad se muestran inconformes con ella. «Somos un montón de familias que comemos de esto, pues imagínate las que se tengan que ir al paro», critica el dueño de un estanco del centro histórico.

El CNPT también pretende, para reducir el consumo de tabaco en España, que el precio de la cajetilla se duplique. Si actualmente el coste medio es de 4,5 euros, este subiría a los 9 euros. Según los últimos datos disponibles del Ministerio de Hacienda, en el año 2020 se recaudaron, solo en Málaga, más de 335 millones de euros por la venta de cigarrillos.

Teniendo en cuenta los cigarros, el papel de liar y el tabaco para pipas la cifra asciende a los más de 400 millones de euros en el mismo período, primer año de la pandemia de la covid-19.

José, dueño de un estanco en la barriada de Miraflores de los Ángeles valora que esta medida no funcionaría: «Subimos el precio para que sea más inaccesible, quitamos zonas de fumadores y tal. Aquí suben el precio, la gente se indigna y se van al contrabando», argumenta el estanquero. Por su parte, y al respecto de esta consideración, la Asociación Española Contra el Cáncer replica que «la evidencia les dice que es mucho más el impacto en la reducción del consumo que el acceso al mercado negro».

Recaudación por la venta de cigarrillos en Málaga

Los últimos datos del Ministerio de Hacienda muestran que Andalucía es la segunda comunidad en toda España por recaudación económica de la venta de cigarrillos. La cifra asciende a más de mil millones de euros, en concreto, 1.557.635.654 euros, dato que solo se sitúa por detrás del de Cataluña que roza los 1,8 billones. Las ventas en Málaga suponen el 21,5% del total andaluz. Si se suma la comercialización de cigarros, papel de liar y tabaco de pipa el dato incrementa exponencialmente.

203 estancos más

Hace varias semanas, el Gobierno central anunció que se darían 203 nuevas licencias a empresarios para montar estancos. La administración llevaba 20 años sin sacar una oferta pública de este tipo.

La posible confrontación entre la decisión de Hacienda y las propuestas que el comité antitabaco les ha hecho hacen a los estanqueros desconfiar de que estás últimas se vayan a tener realmente en cuenta.

Asimismo, el Ministerio de María Jesús Montero contempla en el borrador de la nueva ley de regulación del tabaco que los cigarrillos electrónicos y vapers solo se puedan vender en los estancos en un plazo de cinco años. Las tiendas especializadas se verían obligadas a cerrar, a no ser que se les concediera una licencia de trabajo como estanco.

De esta forma la cantidad de expendedurías acabaría también incrementándose.

El Comité de Prevención del Tabaquismo critica que, con estas consideraciones, el Gobierno vaya «en dirección contraria a lo que aconsejan las autoridades sanitarias».

Por su parte, los estanqueros de Málaga valoran: «El Gobierno es contradictorio en todo lo que hace. Hace unos días iban a dar licencias nuevas y salió el decreto que llevaban años sin darlas. Las barriadas nuevas necesitan poner unos estancos nuevos».

El tabaco, más inaccesible

El motivo que subyace a las alegaciones de las organizaciones civiles y científicas que componen el CNPT es conseguir que el tabaco sea un producto más inaccesible «por su nocividad para la salud».

El objetivo, según la AECC, es «conseguir en el 2030 una generación libre de humo», como aclara Sebastián del Busto, miembro de la entidad. «El 50% de personas que consumen este producto terminan falleciendo», añade.