La Policía Local de Málaga ha actuado en la calle Veracruz, en el polígono San Luis, con motivo de una concentración de personas consumiendo bebidas alcohólicas y, en algunos casos, sustancias estupefacientes, a lo que se sumaba el hecho de que varios vehículos se encontraban con las puertas abiertas y la música a gran volumen, llegando el sonido a ser notorio incluso en la barriada de Sánchez Blanca pese a la distancia.

Así, en el operativo la Policía Local ha detenido a una pareja por tráfico de drogas, intervenido un arma blanca e interpuesto 20 denuncias por botellón y 16 por consumo de estupefacientes.

Sobre las 00.30 horas del sábado al domingo 18 de septiembre, varias unidades de la zona, del Grupo de Investigación y Protección (GIP), del Grupo Operativo de Apoyo (GOA) y Unidad Canina realizaron un despliegue en el lugar para proceder al desalojo paulatino de la multitud, identificando y cacheando a un total de 69 personas.

Denuncias por botellón

Del total, 20 fueron denunciadas por botellón y 16 por consumo o tenencia de sustancias estupefacientes, además de localizar e intervenir en uno de los cacheos un arma blanca cuyo portador fue igualmente denunciado, han indicado desde la Policía Local en un comunicado.

Asimismo, dos de los propietarios de vehículos fueron denunciados por la Ordenanza de Convivencia con motivo del fuerte volumen de los equipos de música, interviniendo los policías locales en uno de los casos unos altavoces.

Venta ambulante de drogas en un furgón

Durante la actuación, los policías locales procedieron a la detención de una mujer y un hombre de 28 y 32 años, procedentes de la provincia de Córdoba, como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

Agentes del GIP de la Policía Local de Málaga, que prestan su servicio de paisano, comenzaron a sospechar tras observar como la pareja, que se encontraba junto a una furgoneta, se marchaba de modo apresurado tras percatarse de la presencia de agentes uniformados, por lo que procedieron a interceptarlos.

Tras identificarse como policías locales a través de sus placas emblema y carnés profesionales, los agentes comprobaron que la mujer llevaba en una riñonera varias bolsitas termoselladas que contenían distintas drogas en pequeñas dosis, concretamente hachís, cocaína, ketamina, speed y MDMA, así como un llavero con forma de pala como dosificador.

En esos momentos, el hombre que la acompañaba, hizo ademán de intentar marcharse del lugar, siendo interceptado por los agentes junto a otros compañeros uniformados del GOA que acudieron en apoyo, efectuándole un cacheo preventivo de seguridad en el que comprobaron que también portaba una bolsa con gran cantidad de plásticos termosellados en su interior, así como, oculto en su ropaje, un envase de plástico con otros tres envoltorios de mayor volumen que los anteriores y algunos billetes.

Hasta el lugar se desplazó una componente femenina para efectuar un cacheo superficial a la mujer, localizando oculto bajo su sujetador otra bolsa con otros cuatro envoltorios, además de una cucharilla dosificadora y varios billetes.

Posteriormente, los policías locales procedieron a inspeccionar la furgoneta en la que se desplazaba la pareja, localizando en la parte delantera un bote marrón que contenía éxtasis líquido y una bolsa de plástico con recortes utilizados para realizar los envoltorios termosellados.

En todo momento, a lo largo de la intervención, la mujer no cesaba de recibir llamadas entrantes de diferentes números a su teléfono móvil. Ante la posibilidad de que pudiera haber más sustancias estupefacientes ocultas en el interior del vehículo, una dotación de la Unidad Canina se desplazó hasta el lugar, realizando un registro más exhaustivo en el que la perra policía Kira localizó bajo el asiento del copiloto un bolso con restos de sustancia estupefaciente y un total de 270 euros fraccionados en billetes.

A raíz de la gran cantidad de dosis de drogas incautadas y el total de 310 euros intervenidos por su presunta procedencia ilícita, los policías locales procedieron a la detención de ambos y a su traslado a dependencias policiales, para, posteriormente, ser puestos a disposición judicial.