Esteban Alcántara pasa las páginas de su histórico cómic, ‘La Ruta de Annual’, sentado en un banco junto al monumento al Comandante Benítez, en el Parque.

Este afable licenciado en Historia y comandante de Infantería retirado cuenta que llevaba desde niño fascinando por los tebeos del Capitán Trueno y el Príncipe Valiente, creados respectivamente por el español Ambrós y el canadiense Harold Foster.

Fue en 1981 cuando el propio Esteban se aproximó a la Guerra de Melilla con una docena de tiras en el periódico Sur que recogieron la defensa de Igueriben por el Comandante Benítez. La experiencia le animó pocos años más tarde a ampliar la trama con todo el Desastre de Annual. Así nació ‘La Ruta de Annual’, un cómic que regaló a la Asociación de Estudios Melillenses cuando en 1989 le invitaron a visitar los escenarios reales de la tragedia, ocurrida entre julio y agosto de 1921 en el antiguo Protectorado Español en Marruecos.

Esteban Alcántara en la posición de Igueriben en 1989 Archivo del autor

«Dos años más tarde, en 1991, la asociación publicó el cómic en blanco y negro y ahora, con motivo del centenario de Annual, lo ha sacado en color», explica.

Entre medias, comenta el dibujante, que también es el alma de la Asociación Histórico-Cultural Torrijos 1831, ‘La Ruta de Annual’ la ha publicado la Legión por fascículos entre 1992 y 1993; el periódico El Telegrama de Melilla en 2004 y la Asociación Turóbriga de El Burgo (pueblo natal del comandante Julio Benítez) en 2015.

Su doble faceta de militar e historiador le sirvió para apuntalar con mucho rigor lo desplegado en las viñetas, desde los uniformes a las armas y el desarrollo paso a paso de los acontecimientos, al tiempo que recuerda que contó con la ayuda de los testimonios de viejos africanistas de la publicación de 1969 ‘España en sus héroes’ y los periódicos de la época.

La nueva edición cuenta con la novedad del color y un apéndice con datos y documentos gráficos. A.V.

En su opinión, «creo que el valor que tiene esta obra es que se publicó en una época en la que nadie tocaba el desastre de Annual en cómic». Además, subraya que su lectura sigue siendo una puerta de entrada «para que los lectores se inicien en la cuestión», aparte de que desde 2009 o 2010 se ha publicado «una bibliografía muy extensa y seria», destaca.

El dibujante se muestra muy agradecido por esta reedición, 31 años después, que aparte de la novedad del color incluye un apéndice con datos y fotografías históricas de la Asociación de Estudios Melillenses (los interesados en conseguir Annual ‘a todo color’ pueden contactar con ella a través de su web).