La maquinaria electoral del PSOE de Málaga continúa a pleno rendimiento para ejecutar la orden de Juan Espadas encaminada a tener hechos lo antes posible los 'deberes' para las elecciones municipales, previstas el domingo 28 de mayo de 2023. La burocracia de sus primarias obligaba a recopilar avales -entre los días 21 y 27 de septiembre- incluso a quienes eran precandidatos únicos y no tenían rivales. No obstante, el trámite era asequible para todos ellos al tratarse de una recogida de firmas que representara a un mínimo del 12% y un máximo del 15% de la militancia de la población en cuestión. Así, este paso ya ha sido dado en la capital malagueña por Dani Pérez y por los restantes precandidatos del PSOE en otras ciudades malagueñas. De ahí que los socialistas ya tengan a sus 'alcaldables' oficiales en todos los municipios de la provincia con más de 20.000 habitantes, excepto en Torremolinos y Nerja.

Del mismo modo que Dani Pérez, también se han convertido en candidatos socialistas para los próximos comicios locales David Márquez en Alhaurín de la Torre, Luis Guerrero en Alhaurín el Grande, Francisco José Calderón en Antequera, Salvador Javier Rojas en Coín, Emma Molina en Estepona, Carmen Segura en Fuengirola, José Bernal en Marbella, Antonio Sánchez en Rincón de la Victoria y Francisco Cañestro en Ronda.

Lo habitual en la mayoría de los casos ha sido una recopilación de avales superior a la exigida ante la costumbre de la militancia a prestar su firma. Por ejemplo, en Málaga capital eran necesarios 200 avales y el entorno del también líder provincial del partido, Dani Pérez, cifra en "miles" los apoyos obtenidos para disputarle la alcaldía al incombustible Francisco de la Torre.  

A los candidatos recién oficializados hay que sumar aquellos alcaldes de municipios de más de 20.000 habitantes a los que se les había garantizado que optarían a la reelección sin pasar por el proceso de primarias: los de Benalmádena (Víctor Navas), Mijas (Josele González), Cártama (Jorge Gallardo) y Vélez-Málaga (Antonio Moreno Ferrer).

En los casos de Nerja y Torremolinos, no fue posible materializar la consigna de la dirección provincial orientada a consensuar una única opción y la existencia de más de un candidato obliga a convocar para elegir al 'alcaldable' una votación, que tendrá lugar el próximo 9 de octubre. Desde ahora y hasta el 6 de octubre, los aspirantes darán a conocer sus proyectos y las claves de sus candidaturas en la habitual campaña previa de información a la militancia.

Por ejemplo, en Nerja se comprueba lo poco exigentes que son los requisitos y lo fácil que es llegar a la votación final en el actual reglamento del PSOE sobre las primarias. Allí solo era necesario recoger siete avales y el aspirante 'crítico' Gabriel Broncano ha presentado nueve. Su rival es la actual secretaria general de la agrupación, Patricia Gutiérrez, quien presentó una veintena de firmas y representa la opción 'bendecida' por el aparato provincial y por la dirigente comarcal del partido y única representante malagueña en la Ejecutiva Federal de la madrileña calle Ferraz, la torroxeña Mari Nieves Ramírez.

En Torremolinos, en cambio, la división está adquiriendo una dimensión más enconada. Tanto la actual portavoz municipal, Maribel Tocón, como el concejal Antonio Ruiz Jaime completaron el trámite con un número superior a los avales exigidos. En el caso de Tocón, los avales superaron el centenar. El proceso está ilustrando en la agrupación torremolinense una división interna como la que ya arrojó, el pasado mes de enero, la votación en la que Antonio Navarro se impuso por solo 12 votos de diferencia a Ruiz Jaime y se convirtió -con Maribel Tocón en su núcleo duro- en el secretario general que sustituía a José Ortiz, tras la moción de censura que desalojó al PSOE de la alcaldía.

La inminente elección del candidato de la alcaldía ha ahondado, al mismo tiempo, en la fragmentación existente entre su grupo municipal, que lidera la oposición después de haber gobernado con ocho concejales. De ellos, Tocón cuenta con el apoyo del también secretario general, Antonio Navarro, y de Aida Blanes. Los tres representan, a día de hoy, la cúspide de la cúpula orgánica de la agrupación.

Ahora bien, Ruiz Jaime contaría con el respaldo de todos los demás. Llama la atención el hecho de que la balanza haya sido desequilibrada en días pasados por la edil torremolinense y secretaria de Turismo en la ejecutiva provincial del PSOE, Maribel Baeza, quien hizo pública su apuesta por el representante del sector crítico. Tanto Baeza como el también concejal César Carrasco y Antonio Rodríguez Coronado, que no es edil pero ya secundó a Ruiz Jaime en su aspiración orgánica, figuran como principales exponentes de esta opción alternativa. En la misma línea de apoyo estarían enfocados, pero sin una participación activa en el proyecto, el exalcalde José Ortiz y la edil Carmen García Bernal.

Con este agitado panorama, el duelo está servido entre quienes gozan del control orgánico de la agrupación torremolinense y los exponentes de diversas sensibilidades que aglutina Ruiz Jaime bajo la sensación común de que el PSOE a nivel local "no está en buenas manos".