En los teatros malagueños del último tercio del siglo XX, Pepita Ugarte Barrientos, futura condesa de Parcent, fue una autora de primer orden aclamada y querida por el público.

También apuntó alto el malagueño Carlos Crouseilles, quien en 1906 se transformó en una estrella del periodismo nacional cuando, en compañía de otro colega, narró por entregas su apasionante viaje a París... en burro. Crouseilles, sin embargo, un año más tarde acabaría su papel en esta vida suicidándose tras matar a su mujer, la dramaturga malagueña Aurora Fuster.

Son algunos de los personajes de la novela ‘Los olvidados’, con el que la profesora Lola Clavero, licenciada en Filología Hispánica y colaboradora durante veinte años de La Opinión de Málaga, ha creado un gran fresco histórico, social y cultural del último tercio del XIX y comienzos del XX, entre Málaga, Madrid y París con el propósito de rescatar a literatos, poetas, novelistas y dramaturgos sepultados por el olvido.

«Algunas de las obras de estos autores dejaban mucho que desear -no se me anula el espíritu crítico- pero ellos lo intentaron, pusieron toda la vida en ello y creo que eso hay que reivindicarlo, no sólo a los más brillantes», argumenta Lola Clavero por teléfono desde Madrid.

La dramaturga malagueña Aurora Fuster.

La dramaturga malagueña Aurora Fuster. L.O.

Como destaca, la labor de investigación para su anterior novela, ‘Un Invierno en el Paraíso’, centrada en la vida de los miembros de la Escuela Malagueña de Pintura del XIX, le puso en contacto con estos literatos olvidados, muchos de los cuales coincidieron en las veladas que Bernardo Ferrándiz organizaba en su hacienda de Barcenillas. «Empecé a indagar y tuve ‘la suerte’ de romperme un pie, lo que me permitió leerme la Historia del Teatro Malagueño de Enrique del Pino, un libro divertidísimo con un montón de anécdotas y referencias a la Historia», explica.

Gracias a una documentación ingente, ‘Los olvidados’ sigue la pista a sus protagonistas hasta Madrid e incluso París, las metas de los literatos con ansias de triunfar. Por eso, ha recuperado el ambiente de bohemia y cafetín tan palpable en ‘La novela de un literato’, las memorias de Rafael Cansinos Assens, destaca.

Entre esos personajes bohemios (o golfemios), aparece el sevillano criado en Málaga Alejandro Sawa, que inspiró a Valle-Inclán -presente también en esta novela- para el personaje de Max Estrella en ‘Luces de Bohemia’.

Alejandro Sawa L.O.

Y brillan con luz propia, aunque sean luces fugaces, como la de todos los ‘olvidados’, las mujeres literatas que se enfrentaban a muchos más obstáculos que los hombres para triunfar: «Era muy difícil porque la educación que recibían era muy limitada y los padres tenían que dar el beneplácito si querían estudiar más», comenta la escritora.

El trabajo en las fabricas de Málaga, la visita de Alfonso XII a la ciudad, los corrillos literarios, el ambiente en los periódicos y teatros, los escritores obreros forjados en fábricas... Lola Clavero ha engarzado los personajes, sueños y derrotas de una época para evocar a los que quedaron en el más grande de los olvidos.