El Ayuntamiento de Málaga creará una mesa técnica que estudiará los problemas de ruido en el barrio de Huelin, con especial atención a las calles Tomás Echeverría y Río Rocío.

Así se ha acordado en el debate de una moción presentada por el grupo municipal socialista y que ha salido adelante con los votos de Ciudadanos, PSOE y Unidas Podemos, eso sí, tras aceptar una enmienda propuesta por Noelia Losada, en la que se aclara que esa mesa técnica no contará con representación política, solo con perfiles técnicos municipales, así como con las asociaciones de vecinos.

“Los ciudadanos se ven indefensos ante la contaminación acústica que están padeciendo”, ha declarado la concejala socialista, Begoña Medina, durante la defensa de la moción. “Los vecinos no están en contra de la hostelería, solo quieren que se cumplan las ordenanzas municipales”.

Se ha aprobado, además, que las conclusiones de esa mesa técnica “estén encaminadas a la búsqueda de soluciones que hagan compatible la realización de actividades ciudadanas y el cumplimiento de las ordenanzas municipales”.

En esta línea, la portavoz de Ciudadanos, Noelia Losada, ha añadido que tiene que “existir una correcta convivencia entre el derecho al descanso de los vecinos y y el derecho a llevar a cabo una actividad comercial por parte de la hostelería”.

Por último, se ha aprobado un tercer acuerdo de la moción en el que se insta al equipo de gobierno a cumplir lo acordado en la comisión de Sostenibilidad Medioambiental de 2020, donde se instaba, entre otras cosas a realizar mediciones acústicas en las dos calles mencionadas en la barriada de Huelin.

El concejal del distrito de Carretera de Cádiz, Luis Verde, ha recordado que esas mediciones no se desarrollaron ese año debido al impacto que tenían entonces las restricciones por la Covid-19 en la actividad de la restauración y los comercios, por lo que se decidió aplazar esos estudios.

Control “más riguroso”

Desde Unidas Podemos han defendido otra moción relativa al problema del exceso de ruido en las zonas residenciales de Málaga, extendiendo el foco a los barrios del Centro, Teatinos y El Palo, además de Huelin.

De nuevo con el apoyo de Ciudadanos -al aceptarse sus enmiendas-, han salido adelante ocho de los nueve puntos de la moción, entre los que se incluyen “extremar el control, la vigilancia, la inspección” y sancionar “en su caso de forma suficientemente contundente, los incumplimientos de la normativa vigente” con respecto al ruido y a la ocupación de la vía pública por las terrazas. 

Además, se ha aprobado que se inste al equipo de gobierno a que se realice un “control más riguroso de los niveles de ruido”, entre otros acuerdos.

Estamos a favor de los hosteleros que cumplen con la normativa, que cumplen con las ordenanzas municipales y queremos que el equipo de gobierno las haga cumplir”, ha subrayado la edil de Unidas Podemos, Remedios Ramos.

Por parte del Partido Popular, la concejala de Comercio y Vía Pública, Elisa Pérez de Siles, ha defendido el trabajo del equipo de gobierno, asegurando que “se están dejando la piel” en buscar un “necesario equilibrio”.

“Existe el interés legitimo de los vecinos, entiendo que no pueda estar 100% satisfecho, pero no podemos limitar una actividad económica a un sector que representa más del 28% de nuestro PIB y da trabajo a muchísimos malagueños”, ha señalado Pérez de Siles. “Es peligroso que demonicen a un sector que es esencial en la economía local. No podemos ser unos hipócritas, las terrazas están llenas porque hay muchísimos malagueños que las consumen”.