Hasta los años 80, el imponente pedestal que sostuvo una Victoria Augusta, del que en el siglo XVII dejó constancia el erudito sevillano Rodrigo Caro en un libro, servía para marcar la linde en un cortijo cercano. Hoy, es la simbólica primera pieza con la que se topan los visitantes del Museo Histórico Provincial de Teba, en los bajos del Ayuntamiento, con unas 800 piezas en exposición desde la Prehistoria hasta el arranque del siglo XX.

«Nuestra idea era llevar el desarrollo local a la gente de Teba. Hoy el museo es un centro que coordina todo el patrimonio municipal y ese modelo lo están intentando imitar otros ayuntamientos», cuenta el arqueólogo malagueño Eduardo García Alfonso, quien en los años 90, junto con Virgilio Martínez Enamorado y Antonio Morgado recogieron el guante que les lanzó el alcalde de entonces, José Moronta, de transformar en un museo la pequeña e itinerante sala arqueológica que funcionaba en el pueblo desde los 70.

Un rincón del Museo Histórico Municipal de Teba. A.V.

El museo nació finalmente en el año 2.000, fue uno de los primeros en inscribirse en el Registro de Museos de Andalucía, es gratuito, está gestionado por tebeños y cuenta con el respaldo imprescindible de la Asociación Hisn Atiba para la Defensa del Patrimonio Histórico de Teba. «En su momento fue un hito a nivel provincial», dice del museo Juan Fuentes, tesorero de la asociación.

A su lado está el vicepresidente de este colectivo y director del museo, José Carlos Escalante, que señala que, en la actualidad, el museo recibe entre 1.500 y 2.000 visitas al año, algo nada desdeñable teniendo en cuenta que Teba tiene unos 3.800 habitantes. En cuanto a la horquilla temporal que muestra, detalla que va desde el Paleolítico al inicio del XX, «unos 500.000 años». 

Además, como curiosidad, Juan Fuentes cuenta que alrededor del 98 por ciento de las piezas expuestas «son hallazgos casuales» y no fruto de excavaciones planificadas, lo que da una idea del potencial patrimonial de Teba, que como recuerda Eduardo García Alfonso, miembro de honor de Hisn Atiba, «fue en el siglo XIV el primer pueblo de Málaga en incorporarse a la Corona de Castilla, de hecho, su castillo es de raíz islámica pero lo que vemos, con esa gran torre del homenaje, es totalmente castellano».

Toro sedente, una pieza funeraria de la Protohistoria, con marcas en la superficie de haberse arado la tierra. A.V.

Evidencia de esos hallazgos causales es, por ejemplo, un hermoso toro sedente de piedra, una pieza funeraria de la Protohistoria con las huellas del arado en el lomo. Muy cerca, tras dejar atrás un enorme recipiente globular del Neolítico, se exhibe un trozo de cerámica griega, correspondiente a una copa del siglo VI antes de Cristo, prueba del comercio fenicio hacia el interior de la provincia. Y entre las piezas más llamativas, el famoso carnero del poblamiento ibérico de Los Castillejos, una escultura funeraria esculpida hace unos 2.400 años, símbolo del museo.

Del mundo romano la pieza más espectacular y quizás la de todo el museo, es un pedestal con figuras aladas, una obra mandada hacer, según reza una hermosa inscripción, por un tal Lucio Fabio Fabiano, de la tribu Galeria, en recuerdo de su hijo Lucio Fabio Gallo. El pedestal de mármol fue localizada en 1980 en el Cortijo del Tajo y como detalla el director, «es la más bonita del museo y apareció tras una tormenta, después de un movimiento de tierra».

Detalle del pedestal romano con figuras aladas, localizado en 1980. A.V.

A pocos metros, encontrada en el mismo cortijo también por casualidad, se exhibe un busto del emperador Tiberio, el sucesor de Augusto, datado hacia el año 4 después de Cristo. «Es de mucha importancia porque te está datando la ciudad romana donde se ha encontrado», explica el director, al tiempo que Eduardo García Alfonso explica que todavía se desconoce su nombre.

Busto del emperador Tiberio, localizado en la ciudad romana del Cortijo del Tajo, de la que se desconoce aún el nombre. A.V.

Amuletos con figuras de pez de los siglos III-IV, posiblemente cristianos; piezas visigodas; pilas de ablución y cerámica del largo periodo islámico... la toma de Teba por los castellanos está también recogida en una vitrina, frente a la maqueta del Castillo de la Estrella, ligado a la figura del famoso cruzado escocés sir James Douglas, que falleció en estas tierras luchando junto al Alfonso XI de Castilla, en 1330.

Maqueta del Castillo de la Estrella en Teba. A.V.

Además de varias armas, de la contienda se conserva un florín franco navarro de oro, datado en al época de la toma de Teba, que seguramente perteneció a uno de los caballeros castellanos.

Florín franco navarro de oro, fechada en durante la toma de Teba, de algún posible conquistador. A.V.

El paseo por la Historia de Teba prosigue con los objetos y documentos ligados con el centenario Condado de Teba y la figura del conde, que residió en el pueblo hasta comienzos del XVII, cuenta Eduardo García Alfonso.

El inicio del siglo XX, fin del recorrido, está simbolizado en una moneda conmemorativa de un joven Alfonso XIII.

El futuro: la ampliación

Para Eduardo García Alfonso, muchas de las piezas que se exponen en este museo son «evidentemente» dignas de un museo provincial, a la vez que subraya que es partidario de la descentralización museística, «con el Museo de Málaga como cabeza visible y coordinador, para colaborar al cien por cien con los museos de la provincia».

La importancia del Museo Histórico Municipal de Teba y el hecho de que haya tantos fondos aún por mostrar -y tanto por excavar en el municipio- ya ha hecho que el Ayuntamiento se plantee una nueva sede, en el solar de una antigua iglesia franciscana.

Juan Fuentes y Eduardo García Alfonso, en una vitrina relacionada con la conquista de Teba. A.V.

«Los réditos han sido muy numerosos, continuamos apostando para que haya un potencial muy grande en este término municipal. Lo ideal es que el museo fuera ahí», cuenta el alcalde de Teba Cristóbal Corral, de IU, que señala que tendría ademas de sus fondos propios, biblioteca, laboratorio y un espacio para exposiciones temporales.

«Un museo así, en un municipio de 3.800 habitantes debe ser «un proyecto a largo plazo, pero se hará. El problema es que todo lo que se ha hecho aquí ha sido un impulso exclusivamente municipal y lamentablemente, debo decirlo, la Junta ha sido un freno: llevamos desde 2017 planteando el proyecto y no hay respuesta», critica aunque confía en que algún día se haga realidad.