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La cosecha de miel en Málaga se queda a la mitad por la sequía y el uso de pesticidas

Las 65.000 colmenas de la provincia producen menos de 800 toneladas este año - La asociación de apicultores malagueños ha solicitado a la Unión Europea la Denominación de Origen Protegida (DOP) a escasos meses de la celebración de su 25 aniversario

Apicultor manipulando un panal de abejas en Colmenar, en la provincia de Málaga. | FERNANDO DE MIGUEL

La falta de lluvias se ha convertido en un obstáculo para los apicultores de la provincia de Málaga. La tradición de producir y exportar miel a través del Mediterráneo, que data de la época de los iberos, en el siglo VI a.C., ha sido continuada de generación en generación. A día de hoy la Asociación Malagueña de Apicultores cuenta con alrededor de 350 asociados, que suman en total 65.000 colmenas.

Fernando de Miguel, presidente de la entidad, que celebra el próximo año su 25 aniversario, detalla que el obstáculo para su trabajo no es la escasez de productores, sino que son las consecuencias del cambio climático en los campos.

La crisis en la apicultura no está en que haya pocas colmenas, sino en que los años climatológicos no son como eran hace 15 años

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«La crisis en la apicultura no está en que haya pocas colmenas, sino en que los años climatológicos no son como eran hace 15 años», sentencia el apicultor y presidente de la asociación. De hecho, alerta que en la última temporada el clima «les rompió los esquemas»: «En primavera no llovió, ni en noviembre y enero (...). Las flores estabansin néctar». El condicionante para las abejas es que ‘la reina’ es la única que puede poner huevos en las colmenas.

Según detalla De Miguel en una época normal podría poner, de media, 2.500 huevos al día. «Ahora igual pone 100 huevos al día», señala el apicultor; o lo que es lo mismo, entre el 10 y el 20% de la cría habitual.

La razón de esta nueva situación que ocasiona una menor población en los panales es que, dicho de forma coloquial, «la reina pone según le entra por la puerta». Al estar los campos y cultivos sin la suficiente humedad, lo que provoca que haya menos flores, las abejas no tienen el suficiente alimento para procrear.

Así, este año en Málaga la cosecha podría ser de entre 10 y 12 kilos por colmena, la mitad de lo que debería ser. La suma de la producción de todas las colmenas malagueñas dará lugar a un total de 800.000 kilos. Esta situación se está dando en toda Andalucía. «Dependemos del campo, somos ganaderos en definitiva», justifica el presidente de la asociación de apicultores. Asimismo, a la sequía se suma el uso cada vez más extendido de los pesticidas para sacar más rendimiento a las cosechas y combatir las plagas. Los agroquímicos afectan a la vida de las abejas y por tanto a la polinización. «Estos últimos años el mayor uso de pesticida mata a las abejas, no se pueden criar hortalizas ni frutas sin pesticidas», sostiene Fernando de Miguel.

Y es que, según la revista de ciencia y naturaleza National Geographic, resultan un «factor estresante» que perjudica su sistema nervioso.

Etiquetado de mieles de Málaga. | FERNANDO DE MIGUEL

Denominación de origen

A pesar de la reducción de la producción de miel en Málaga, su calidad no ha dejado de ser apta para conseguir la Denominación de Origen Protegida (DOP). Después de más de 24 años de trabajo de la asociación de apicultores, la Junta de Andalucía y el Gobierno central han dado luz verde a la solicitud de reconocimiento de su valor, que tramitaron los apicultores en febrero.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación lo anunció el pasado mes de julio a través del Boletín Oficial del Estado y ahora solo queda que la Unión Europea dé su visto bueno. «La semana pasada lo mandaron a Bruselas. En seis meses se publicará una resolución transitoria que nos permitirá etiquetar. Para abril o mayo estamos certificados», relata el presidente de la entidad.

Conseguir la DOP supone que «la miel ya está vendida antes de sacarla» y compromete a los agricultores a unos mayores estándares de control y documentación. «En 2001 empezamos a hacer analisis y hay una norma de calidad de la miel a nivel nacional y hemos visto que nuestra miel cumple ampliamente esta norma», explica el apicultor.

Los parámetros que cumplen son, entre todos, la humedad y la acidez, «un indicador evidente de la vejez y de la temperatura (...). Si la miel ha sido recalentada». Una vez que la asociación logre la denominación de origen, comenzarán a vender una «miel certificada, con papeles».

La asociación malagueña se prepara en este contexto para la celebración de una nueva edición del Congreso Nacional de Apicultura que tendrá lugar entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre de 2023 en la UMA.

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