Érase una vez una ciudad que salió de la irrelevancia para convertirse en polo de atracción internacional a nivel cultural, innovador, turístico, tecnológico y académico. Érase una vez una ciudad solidaria, emprendedora dentro y fuera de sus fronteras. Érase una vez Málaga.

Cuando esta ciudad empezó a copar espacio en medios de comunicación más allá de sus fronteras, se hizo inevitable preguntarse por qué y cómo. ¿En qué momento la capital de la Costa del Sol dejó de ser zona de paso para convertirse en epicentro?

Las respuestas las tienen, sin duda, las personas que han contribuido a su desarrollo desde diferentes campos, apostando por su ciudad con una visión de futuro, creando oportunidades en su tierra y también fuera de ella. Siendo siempre genuinamente malagueños.

Porque no hay «milagro» en el despegue de Málaga, sino talento a rebosar. Y con tanto talento, sobra el azar.

«Málaga está de moda, es una ciudad inquieta y en constante bullicio. La transformación que ha vivido en las últimas décadas trae oportunidades importantes para sus ciudadanos», destacaba el presidente de Prensa Ibérica, Javier Moll, en el arranque de la gala de los Premios Málaga de La Opinión de Málaga y Prensa Ibérica.

De ese arquetipo que ahora esta ciudad proyecta hacia afuera son grandes ejemplos las cinco personas que recibieron el jueves 20 de octubre la estatuilla diseñada por Juan Vega Ortega, representantes todos ellos de los pilares sobre los que se cimienta Málaga: Empresa, Cultura, Turismo, Deportes, Sociedad y los dos galardones añadidos este año, Innovación y el Honorífico.

El propio alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, reconoció durante su intervención que el trajín diario «nos absorbe» y que nos impide «darnos cuenta de cuánto esfuerzo y cuánta gente brillante y con mérito hay».

Patricia Navarro, Antonio Sanz, José Ramón Mendaza, Javier Moll, Juanma Moreno, Arantza Sarasola, Francisco Salado, Sergi Guillot y Carolina España.

Ese ingenio está en profesionales como Ezequiel Navarro, CEO de Premo, la compañía que recibió el premio Empresa. Esta firma, asentada en el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), supo capear la crisis económica de 2008 y, hoy por hoy, sus componentes electrónicos se encuentran en el 70% de los coches eléctricos del mundo.

«Cuando le dan un premio a uno es un gran honor, pero cuando se lo dan a una empresa es un reconocimiento al esfuerzo de muchísimas personas», compartía Navarro. «Creo que casi todos los errores que he cometido en mi vida, que han sido muchísimos, los he cometido solo, pero los pocos aciertos que he tenido, los he cometido acompañado».

Pero es que esa proyección internacional no solo impacta sobre la capital sino que se multiplica por toda su provincia. Ejemplo de ello es Fuengirola, que ha convertido una idea de hace 17 años en un festival de renombre, el Marenostrum. La alcaldesa Ana Mula resumió el propósito de este festival en el deseo de «ofrecer a nuestros vecinos y a nuestros visitantes, la mejor música con los mejores artistas y en el mejor recinto, que era nuestro Castillo Sohail».

El nombre de Málaga se puede llevar también a lo más alto desde un tatami y en eso es experta María Torres, campeona del Mundo de kumite en 2021 y medalla de plata en los Juegos Mundiales de 2022. Honrada por el premio Deportes de La Opinión, no escatimó en agradecimientos a su familia y a las instituciones que la apoyan en la práctica de su disciplina deportiva, el Ayuntamiento de Málaga, la Diputación de Málaga y la Junta de Andalucía.

«Que reconozcan el trabajo en tu tierra es todo un orgullo y encima con la cantidad de deportistas malagueños que hay de calidad, que el premio se me otorgue a mí es todo un honor». Eso sí, reivindicó esta malagueña más proyección para los deportes minoritarios, en especial, para el karate, que quedó excluido de la próxima cita olímpica en París 2024, lo que supone, además, la supresión de las becas ADO que ofrece la Asociación de Deportes Olímpicos para los deportistas de esta disciplina.

«En tu pitufo migaito con aceite, cultura. En el brindis mirando a los ojos, cultura. En la música que suena de fondo, en la historia que te han contado y que te has creído, cultura. Refugio y recuerdo». Así explicaba la cantautora María Peláe, al recoger su estatuilla que la cultura en Málaga «se entrecuela» sin darse cuenta, esa «mujer en forma de infinito» que representan baluartes como María Zambrano o Simone de Beauvoir.

Gregorio Marrero

Y si alguien podía esclarecer qué ha pasado en Málaga para que Google y Vodafone desembarquen en ella, la persona clave es Felipe Romera, el alma máter del PTA, el Málaga TechPark, y el elegido para el premio Innovación.

«¿Qué pasa en Málaga? Yo tengo las respuestas: 30 años de trabajo en una misma dirección y con una cooperación ejemplar entre las instituciones», indicaba en un discurso en el que también defendió el papel clave de los medios de comunicación locales para impulsar el Parque Tecnológico, también el empuje de la Universidad de Málaga y la cooperación empresarial.

El premio Sociedad recayó en la ONG Bisturí Solidario y la Fundación César Ramírez. Este médico, formado en la Universidad de Málaga, que exporta sus conocimientos allá donde más se necesitan de forma altruista. Así entiende que debe ser la esencia de la profesión que desempeña.

«Quiero apelar por la vocación, por el papel humanista del médico y por un papel de un médico que se preocupa por otra persona, no se debe perder eso nunca. Es la base del compromiso de la solidaridad. Los malagueños son los más solidarios del mundo y la exportamos al continente africano que son los que más lo necesitan».

Gregorio Marrero

Por último, el premio Honorífico, que debía recaer, cómo no, en la Universidad de Málaga por su medio siglo de vida formando a profesionales y a personas, en palabras de su rector, José Ángel Narváez. «Es una escuela, una etapa de formación de ciudadanos que van a ser capaces de transformar la sociedad. Queremos seguir siendo la universidad que Málaga necesita».

Es por eso que, como expresó el director de La Opinión de Málaga, José Ramón Mendaza, aunque hay quien podría decir que los logros de la ciudad son fruto del propio paso del tiempo, «hay razones suficientes para pensar que algo se ha hecho bien».

Una intencionalidad que despunta en cinco talentos de ámbitos completamente opuestos que han situado a Málaga en el mapa internacional, abriendo un camino que las nuevas generaciones siguen recorriendo.

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Los Premios Málaga 2022 de La Opinión, en imágenes Jesús Mérida / Álex Zea / Gregorio Marrero

«Ellos representan lo que es Málaga: fuerza, vitalidad, talento, solidaridad, cultura, turismo... muchos factores que nos han hecho muy grandes», valoró el presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado. «A Málaga no le han regalado nada, lo ha ganado todo con el esfuerzo, el talento y el trabajo de todos vosotros, de la sociedad civil con las instituciones trabajando todos unidos»

«Estamos haciendo de Málaga y de Andalucía una referencia de carácter nacional e internacional. Y tengo que decir que eso no es motivo del azar, el azar pocas veces tiene que ver con el desarrollo y el avance de una sociedad. Tiene que ver con el compromiso colectivo, tiene que ver con el esfuerzo, tiene que ver con el sacrificio, con el trabajo bien orientado con una hoja de ruta muy bien trazada con el resto de instituciones», sintetizó el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, al cierre de la gala.