¿Qué supone para usted recibir el Premio Deporte 2022 que le otorga La Opinión de Málaga?

Para mí siempre es un orgullo que se reconozca mi trabajo y si es un medio de comunicación de mi ciudad, todavía siento más orgullo.

Cuénteme cómo fue el proceso, cómo fue su preparación hasta llegar a la consecución del campeonato del mundo después de la decepción de no poder estar en Tokio 2020. Me imagino que aparte de la cuestión técnica hubo mucho trabajo psicológico.

Desde que empecé el ciclo olímpico con 18 años, el objetivo era estar en Tokio, y a esa cita le dediqué mucho trabajo, esfuerzo, estudio de rivales y un montón de competiciones por todo el mundo (Liga Mundial y otros campeonatos). En este periodo aprendí y crecí mucho como karateca tanto de las victorias como de las derrotas. He trabajado duro en todas las facetas físicas, en las específicas del karate y en el terreno psicológico porque mi idea original siempre ha sido ir a los campeonatos a ganar. En el Preolímpico las cosas no salieron como deseaba pero esa derrota me hizo más fuerte y me permitió madurar para conseguir el título mundial en Kumite (68 kg.).

El hecho de ser campeona del mundo ¿le supone más presión cuando está compitiendo? Todas las rivales anhelan derrotar a la número uno.

No, porque he trabajado mucho ese aspecto con mi psicóloga y con mi padre, que es mi entrenador. Compito sin presión. Esto es deporte y a veces ganas y otras no. Al final lo que me hizo ganar el campeonato del mundo fue mi convencimiento de que podía ganar a cualquier rival y cualquier campeonato. Esa fue mi motivación.

Su campeonato mundial de Kumite es otro techo que ha roto el deporte femenino español ¿lo siente así? ¿cree que servirá para que muchas chicas se inicien en este arte marcial?

Ojalá sea así. Sí que noto que muchas niñas a las que estoy dando clase me dicen que quieren seguir más en serio con el karate. De hecho, tengo más alumnas que alumnos en estos momentos.

No pudo estar en los JJOO de Tokio 2020 por una polémica decisión de los jueces en el combate decisivo. Estando prácticamente a año y medio de los JJOO de París. ¿Qué reflexión hace una karateca de la ausencia de su deporte del programa olímpico de los juegos de 2024? ¿Cree que estará el karate en Los Ángeles 28? Sandra Sánchez y Damián Quintero, los dos referentes españoles de este deporte, ya se expresaron criticando la injusticia de la ausencia de París 24.

Fue duro saber que no participaríamos en París 2024. Lo digo por el aspecto deportivo y también por las ayudas y las becas que dejamos de recibir. Si un deporte no está en el programa olímpico parece que no existe. Yo, a pesar de esto, me sigo empleando y sigo trabajando de la misma manera que si fuera a ir a París. Ojalá que antes de finales de este año nos notifiquen que Los Ángeles 2028 incorpora el karate a su programa. Si esto es así, tendré 31 años y haré todo lo que esté en mi mano para competir y ser olímpica porque es una pequeña espina que todavía tengo clavada. Por edad, los JJOO de París 2024 me hubieran pillado en un momento inmejorable, pero si voy a Los Ángeles, lo haré con una gran madurez deportiva y competitiva.

Una campeona del mundo como es usted ¿puede actualmente vivir del karate? Se ha quedado sin la beca del CSD.

Actualmente, gracias al Ayuntamiento y a la Diputación de Málaga puedo costearme los gastos derivados de ser deportista de élite, pero no puedo vivir como tal, no vivo de ello.

¿Cómo cree que hay que apoyar a los deportistas que practican deportes minoritarios como el karate?

En mi caso, las administraciones me han apoyado, pero necesitamos que las empresas privadas se involucren más. Ha habido empresas que, al quedarse el karate fuera del programa olímpico, no nos quieren esponsorizar porque no les interesa.

En cierto modo, usted juega con ventaja, tiene a Eugenio Torres, su padre y su entrenador, toda una leyenda en el karate español. ¿Cómo es el trabajo diario con él?

Es mucho más fácil trabajar con él. Además siempre ha separado muy bien la casa del tatami. Lo que pasa en el tatami, allí se queda, suele decirme. Me siento muy orgullosa y me encanta compartir con él toda esta aventura deportiva. Él ahora tiene la perspectiva diferente y ve desde fuera todo lo que me pasa en los entrenos y en las diferentes competiciones, me lo transmite y me ayuda siempre a la hora de encarar todos los combates.

Da clases en colegios. ¿Tiene intención de ser entrenadora?

Me gustaría, sí. En el futuro tengo la intención de ser profesora de Educación Física en un instituto o dedicarme a la gestión deportiva.

¿Cuáles son las próximas competiciones a las que asistirá?

Hasta final de año tenemos la final de la Liga Nacional, en enero iniciamos la Liga Mundial para luego seguir con los Campeonatos de España, de Europa y del Mundo. El 2023 viene completo.