El mensaje que más repite el profesor José Martín Pinto, licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Filosofía y Letras es que «las cosas no deben sacarse de contexto».

Con este propósito, el de contextualizar siempre los acontecimientos, ha abordado su nueva obra ‘El ocaso del Imperio Español. La pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto’, un libro de divulgación histórica al que le ha añadido el subtítulo: ‘Un alegato contra la actual leyenda negra’.

Porque para este afable experto, antiguo profesor de Lengua e Historia de España de los hijos de inmigrantes españoles en Suiza, pese al conocimiento cada vez mayor que se tiene del imperio español, persisten los tópicos y exageraciones de la leyenda negra, «un revisionismo histórico que hay dentro y fuera de España en contra de nosotros», lamenta.

El actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en una intervención pública este año. Efe

El profesor pone el ejemplo del presidente mexicano López Obrador, cuando reclamó a España que pidiera perdón por la conquista y colonización americana, una reclamación que le parece ajena al contexto histórico, «porque entonces los españoles tendríamos que reclamar a Italia que pidiera perdón porque los romanos nos conquistaron».

En su opinión, sobre la conquista española cayeron todas las críticas, cuando los verdaderos perjudicados, al quedar «en vías de extinción», fueron los indios bajo el dominio inglés y luego estadounidense. «Desde el primer momento, la Corona de Castilla consideró a los indios como vasallos libres. El hecho de que algunos aventureros cometieran injusticias no puede empequeñecer la ardua labor civilizadora realizada por España», subraya.

Infantería española en Filipinas Wikipedia

Partidario del término Hispanoamérica -o Iberoamérica si incluye Brasil- en lugar de Latinoamérica, una palabra con intencionalidad política de origen francés, recuerda que España trasladó a América «sus instituciones, su religión, su idioma y su sangre con el mestizaje».

A su juicio, el fin del imperio español en 1898, con la Guerra hispano-estadounidense, supuso para España un golpe mucho mayor que la independencia de los distintos territorios en la década de 1820.

Con el apoyo de una extensa bibliografía, José Martín narra el ocaso del imperio, en el que no faltan personajes malagueños como Ruy López de Villalobos, el explorador que puso el nombre a las islas Filipinas o el militar José Lachambre Domínguez (1846-1903), gobernador militar de varias provincias de la isla de Cuba y que también combatió en las Filipinas.