Las enfermedades vasculares representan un grave problema de salud pública en España, de manera que se considera que en torno el 50% de la población mayor de 50 años podría sufrir alguna patología vascular en arterias y venas, por lo que la cifra en la provincia de Málaga alcanzaría las 320.000 personas.

Este porcentaje se prevé que vaya "en aumento en los próximos años conforme avance la esperanza de vida de la población en un país como España, que cuenta con una de las más altas tasas de esperanza de vida a nivel mundial", según han indicado desde la Sociedad Andaluza de Angiología y Cirugía Vascular a través de un comunicado.

Asimismo, han señalado que este viernes y sábado se abordarán las controversias y los principales avances técnicos para el abordaje de estas patologías en Punta Umbría (Huelva), lugar que acoge la celebración del 37 Congreso de la Sociedad Andaluza de Angiología y Cirugía Vascular, el principal encuentro científico de esta especialidad médica en el sur de España.

Además, el foro servirá para poner en común las principales novedades quirúrgicas generadas en este ámbito, especialmente en el manejo de las técnicas de cirugía endovascular, que son "mínimamente invasivas y que favorecen una pronta recuperación de los pacientes intervenidos", han detallado.

Los especialistas participantes, procedentes en su mayoría de Andalucía aunque con presencia también de expertos de otros puntos del país, "tendrán oportunidad de actualizar sus destrezas profesionales a través del completo programa científico del congreso, que incluye la celebración de mesas redondas, foros de debate, simposios o talleres".

Creciente incidencia en la población joven

Asimismo, han destacado que, pese a que la incidencia de este tipo de patologías siempre ha sido mayor en la población de edad más avanzada, los expertos también alertan de un incremento entre personas cada vez más jóvenes como consecuencia de estilos de vida poco saludables ligados a otras patologías como la diabetes, el colesterol o la hipertensión y el consumo de tabaco.

"A pesar de ello, sigue existiendo un notable desconocimiento por buena parte de nuestra sociedad sobre la importancia de las enfermedades vasculares", han puntualizado, por lo que reivindican la importancia de dar una mayor visibilidad y concienciación para su prevención.

Junto con la cardiopatía, en Andalucía las enfermedades vasculares son la segunda causa de muerte en las personas entre 30 y 64 años, entre las que se encuentran la enfermedad arterial periférica (EAP) y el aneurisma de aorta abdominal (AAA).

La EAP, conocida como 'síndrome del escaparate' "porque obliga a quien la padece a pararse continuamente al andar", afecta hasta al 8,5% de la población mayor de 55 años, siendo el 10,2% hombres y el 6,3% mujeres, con un infradiagnóstico superior al 20% "que viene favorecido por ese desconocimiento social".

Por su parte, el AAA es un ensanchamiento anómalo de alguna región de la principal arteria del cuerpo humano. Se calcula que el 5% de los varones mayores 50 años padece un aneurisma de aorta y que entre un 2 y un 4% de la población mayor de 60 años padece un aneurisma de aorta abdominal, uno de los más complejos de tratar, porcentaje que aumenta en el grupo de los fumadores.

Uno de los mayores riesgos que genera esta anomalía es la rotura de dicho ensanchamiento de la arteria, lo que puede tener un pronóstico fatal para el paciente. Las cifras de supervivencia hace diez años eran del 5%, aunque actualmente con las técnicas endovasculares alcanzan el 80%.

Avances en las técnicas

De este modo, las técnicas endovasculares han supuesto un gran avance para esta especialidad médica. Se estima que la cirugía endovascular representa ya aproximadamente el 60% de toda la cirugía de venas y arterias que se realiza en España.

En el ámbito de los AAA, estas técnicas han reemplazado casi completamente a la cirugía abierta, por sus mejores resultados operatorios y postoperatorios precoces y sus plazos más rápidos de recuperación.

La mortalidad de la cirugía abierta podía oscilar entre un 4 y un 15%, con una importante morbilidad postoperatoria, que abarcaba desde paraplejias hasta insuficiencia renal o complicaciones cardiorrespiratorias, pero las técnicas endovasculares han permitido rebajar estas tasas de morbimortalidad hasta el 6%.