Nada más entrar en el camposanto primitivo del Cementerio Inglés, el que está rodeado por una tapia blanca dentro de los actuales terrenos de este BIC, a la izquierda el visitante se topa con algo diferente en este recinto de sencillas tumbas recubiertas de conchas marinas.

Se trata de un llamativo monumento funerario, un obelisco que en su base tiene un escudo, con el brazo de un guerrero sosteniendo una espada y el lema ‘Suceath’, un nombre propio que según la Enciclopedia Británica significa «valiente en la guerra».

Detalle del escudo heráldico de George Hodgson. A.V.

Adornado con bajorrelieves de coronas mortuorias y el reloj de sol alado, símbolo del ‘Tempus Fugit’, del tiempo que se va, la inscripción central de la base informa de que se erigió en recuerdo de George Hodgson, nacido en Londres en 1812 -igual que el escritor Charles Dickens- y fallecido en Málaga en 1884. 

¿Quién fue este personaje? Compaginando los datos de la prensa de la época en la Hemeroteca Nacional, el Ministerio de Cultura y el Archivo Díaz de Escovar, más algunas guías locales y la información pública recogida en la web Ancestry, ofrecemos un esbozo de quien en Málaga era conocido como el señor Jorge Hodgson, pues pasó la mitad de su vida en nuestra ciudad y se casó con una malagueña.

Hijo de Jeremiah Hodgson y Sarah Baylis, en febrero de 1847 ya lo encontramos en Málaga por un hecho crucial: contrajo matrimonio con la malagueña María Celestina Guerrero Pacheco.

La pareja se casó a bordo de un barco inglés en aguas cercanas a Málaga. Arciniega

Las circunstancias de la boda son dignas de reseñar porque se casó a bordo del barco inglés 'Amazon' y ofició la ceremonia el capellán del buque «de acuerdo con los ritos de la Iglesia de Inglaterra». Además, la ceremonia tuvo lugar «off Málaga» es decir, que es muy probable que se celebrara en aguas próximas a la capital, para no hacerlo en la católica, apostólica y romana ciudad de entonces.

Testigos de la boda fueron Teresa Pacheco, la madre de la novia y Enrique Guerrero, posiblemente el hermano adolescente de la novia en cuyo caso, muchos años después se casó en segundas nupcias con Remedios Strachan y fueron padres del futuro arquitecto Fernando Guerrero Strachan, nacido en 1880. En ese caso, es más que seguro que el señor Hodgson, ya en su vejez, conociera a su sobrino político.

Puerta del Mar a finales del XIX, con el número 20 a la izquierda, en la esquina con la Alameda. La Opinión

Según el dato que amablemente aporta a esta sección el historiador Víctor Manuel Heredia, en el padrón municipal de 1850 George Hodgson vive en el 20 de Puerta del Mar con su mujer María Guerrero, con quien tiene un hijo llamado Jorge de un año. Lo que difiere del padrón es su edad, 33 años, cuando en 1850 debería tener 37 o 38; una posible errata.

La fonda de la Alameda

En cuanto a la profesión, aparece como «fondista». Es decir, que tenía a su cargo el número 20 de Puerta del Mar, en la esquina con la Alameda Principal, la famosa Fonda de la Alameda, luego Hotel Roma, Hotel Regina y hoy el edificio Edipsa.

Unos años después, en la Guía del Viajero en Málaga de 1861, como propietario de la misma fonda consta Carlos Brunetti y se informa de que también es conocida como la Fonda Inglesa, porque los viajeros británicos solían parar en ella. Sin duda el señor Hodgson no desentonó en este negocio cuando fue su dueño.

Entrada de la antigua fonda y hotel, hoy el edificio Edipsa en Puerta del Mar. Arciniega

Lo curioso es que en esa misma guía del 61, en la sección de ‘Mercaderes de perfumerías’ aparece Jorge Hodgson, con sede en Puerta del Mar. En las guías de años siguientes se aporta el número: el 24 de Puerta del Mar, así que sería una tienda o almacén muy próximo al hotel.

Lo que sí parece claro, a menos que hubiera otro Jorge Hodgson afincado en Puerta del Mar, es que se trató de un comerciante inquieto, que hizo evolucionar su negocio, atento a las novedades. Así, un año después, en el diario ‘El Clamor Público’, nuestro personaje consta como agente en Málaga de La Revalente Arábiga, un «delicioso alimento reparador» creado en Londres, ideal para combatir «todas las enfermedades de los intestinos, las toses, catarros, asmas, tisis, ácidos y dolores...». Como agente de esta maravilla medicinal se publicitó durante toda la década de 1860 en periódicos locales y nacionales.

El establecimiento Hodgson

En la siguiente década, en 1875, la revista malagueña de ciencias, literatura y teatros ‘El Folletín’ dedicará un amplio artículo a lo «hermoseado» que está el «elegante establecimiento del señor Hodgson e hijo».

La publicación menciona que en la década de 1850 «don Jorge Hodgson fue el primero que introdujo en Málaga la ‘soda-water’ o sea el agua de soda». Las fondas también vendían bebidas, así que no es extraño que ofreciera soda a sus clientes ingleses.

El autor de la información comentaba que visitó la tienda por vez primera en 1856, siendo un niño y hoy (1875) «aquella pequeña salita de Puerta del Mar es un elegante establecimiento lleno de especialidades y de lo más selecto en su clase».

Tienda gourmet en nuestros días. Carlos Criado

Se trataba de una auténtica ‘tienda gourmet’ a dos pasos de la elegante Alameda en la que podían encontrarse las mejores marcas de champagne francés; vinos de Burdeos, del Rin y de Johanesburgo; oporto; madeira; jerez; cerveza inglesa; Málaga seco y dulce... pero también perfumes de Londres y París, cuchillos y bizcochos ingleses, así como conservas francesas y británicas. Y por último, «multitud de objetos de gastronomía y tocador».

Sin duda, el establecimiento nutrió las casas de la pujante burguesía malagueña. «Sirva de estímulo este proceder a los que la fortuna combate en sus primeros tiempos», concluye el artículo, evidencia de que los inicios fueron duros.

Detalle del monumento funerario, con la fecha de nacimiento y defunción de George Hodgson. A.V.

En el anuario del comercio de Málaga de 1884, el último año de vida de nuestro personaje, el número 24 de Puerta del Mar, con don Jorge al frente, consta como fábrica de bebidas gaseosas.

Y en la guía de Málaga de 1896, en los bajos de un edificio junto al entonces Hotel Roma de Puerta del Mar se menciona «el establecimiento de D. Jorge Hodgson», seguramente Jorge Hodgson Guerrero, hijo del comerciante recordado con todo lujo en el Cementerio Inglés... a tono con su afamada tienda.