Oliver, el pequeño malagueño que vive en México "está evolucionando favorablemente", tras su operación. Así lo han afirmado el equipo médico del Hospital Sant Joan de Déu en Barcelona, que han hecho un balance de los resultados de la intervención que se le hizo y también han dado a conocer el tratamiento que seguirá a partir de ahora.

El pequeño de dos años se ha sometido a dos intervenciones, la primera  realizada el pasado 28 de octubre, concluyó con un resultado "satisfactorio", eliminando la hidrocefalia que sufría el menor. Y la segunda el pasado 2 de noviembre, cuando los neurocirujanos que le tratan culminaron con éxito la primera intervención

Ahora, el equipo médico que lo operó ha asegurado que "su alta será inminente".  Miquel Pons, director médico del Hospital Sant Joan de Déu ha recordado cómo llegó Oliver: "Llegó hace dos semanas a nuestro centro en una situación próxima al colapso sistémico, con una afectación neurológica y de movilidad". 

Oliver tenía un "extenso tumor de fosa superior", cuya peculiaridad era su enorme volumen y su agresividad: "Era un tumor del tamaño de una mandarina", asegura Pons. 

Al pequeño se le ha extirpado el 98% del tumor. Una operación exitosa ya que "no ha tenido secuelas añadidas": "Nuestra obligación era quitar la mayor parte del tumor", dice. 

Tras la operación, tanto los médicos como los padres de Oliver han notado "una gran mejoría" de la funciones neurológicas: "Oliver está muy bien, se está recuperando. Cada día hace un gesto, una mirada o un pequeño pasito, llevaba sin caminar desde octubre", asegura Alejandro, padre del pequeño. 

Por su parte, el equipo médico esperan "que esté en situación de casi normalidad en unos pocos días". Alejandro no ha querido olvidar que el caso de su hijo no es el único: "El caso de Oliver es particular pero no es el único, hay muchos niños. Estas semanas he hablado con muchas familias. Es un caso más, pero tenemos que reconocer a todos los profesionales que tenemos. Quiero dar las gracias a todos y sobre todo al donante anónimo", recalca. 

Tratamiento 

Ahora Oliver comienza otro largo camino: iniciar con el tratamiento. El pequeño comenzará una rehabilitación e iniciará un tratamiento oncológico en Madrid. 

Este tratamiento consiste en radioterapia y quimioterapia: "Este tipo de tumor necesita cirugía y radioterapia. Ahora se va a hacer una resonancia y luego la radioterapia y quimioterapia, que durará de cinco a seis semanas y se hará en Madrid. Lo ideal es que sea se hubiese extirpado todo, pero ha sido una operación casi completa", afirma Ofelia Cruz, oncóloga del Hospital

Por otra parte, Cruz asegura que "la curación alcanza a dos de cada tres niños": "La radioterapia en niños pequeños preocupa porque son seres en desarrollo, pero se ha desarrollado el haz de protones que curan igual pero evitan la afectación de tejidos", dice Cruz.

"Hemos pasado de un diagnostico muy malo a un camino por recorrer. Esto es el comienzo", asegura el padre de Oliver.

Posteriormente, entrará en un ensayo clínico que debe tratar su cáncer, un Ependimoma, con quimioterapia en Madrid. 

El paciente viajó a Barcelona el miércoles pasado después de que los médicos de Cancún le dijeran que el tumor no era tratable y no le dieran esperanzas a la familia. Sant Joan de Déu se puso en contacto con la familia y le ofreció tratarlo en su hospital. Un empresario anónimo pagó el avión medicalizado que el niño necesitaba para poder volar a Barcelona. Costó 200.000 euros.

Un tumor común en niños

El tipo de tumor que tiene Oliver, llamado Ependimoma es común en niños. 

Por ello, Pons recuerda que se debe hacer en centros especializados, tanto por el equipo como por sus conocimientos y experiencias: "En España unos 1.200 niños y adolescentes con cáncer, no es elevada pero sí significativa, alrededor de 400 se atienden aquí y alrededor de 100 son tumores cerebrales como el que ha tenido Oliver", recalca.