El nuevo fiscal jefe de Málaga ha tomado posesión de su cargo esta mañana en la Ciudad de la Justicia. Es Juan Calvo Rubio, que cuenta con una trayectoria profesional que roza los 37 años y que sucede, desde hoy, a Juan Carlos López Caballero, que ha sido la cabeza de la fiscalía durante una década. Su deseo, tal y como ha hecho saber en su discurso, es reivindicar las necesidades que tiene el Ministerio Fiscal: "Tenemos que dar una respuesta ágil y adecuada al ciudadano y ello solo se puede hacer teniendo los medios necesarios", ha sentenciado.

El nuevo responsable de la Fiscalía General de Málaga ha defendido que los trabajadores de la justicia "intentan siempre solventar la carencia de medios con su esfuerzo" y que "eso está bien", pero que también es necesario, ha dicho, "reivindicar que son un papel fundamental en el Estado de Derecho".

Es por eso que ha expuesto que será "un Pepito Grillo" cuando tenga que hacer peticiones de más recursos económicos o funcionarios para la fiscalía a otras administraciones públicas: "En mi van a tener siempre un colaborador, pero también a un Pepito Grillo que va a estar detrás diciendo 'necesito esto'. No para mi, no para la comodidad de los fiscales, para que los fiscales puedan realizar su trabajo con la dignidad que merecen", ha señalado.

Toma de posesión del nuevo fiscal jefe de Málaga, Juan Calvo Rubio Álex Zea

"Experiencia e ilusión"

Juan Calvo Rubio cuenta con casi 37 años de recorrido profesional en el Ministerio Fiscal. Estuvo cinco años en la Jefatura de la Fiscalía Provincial de Córdoba y en Málaga ha estado al frente, como coordinador, de las áreas de delitos contra la Salud Pública y Medio ambiente, Urbanismo y Patrimonio Histórico (en los que llevó casos como 'Malaya'), así como en la sección de delitos sobre la Ordenación del Territorio.

Calvo Rubio conoce las necesidades del órgano que, en Málaga, se encarga de investigar y acusar ante los tribunales a quienes se presuma que hayan cometido un delito. Así lo ha expuesto Lourdes García, presidenta de la Audiencia Provincial esta mañana: "Tiene una gran preparación (...). Esta es una provincia muy compleja, en la que a menudo son objeto de investigación complejos entramados delictivos, también en el marco de la delincuencia organizada, que exigen un difícil enjuiciamiento".

Por su parte, el nuevo fiscal jefe de Málaga asume su nuevo puesto precisamente con experiencia, pero también "con ilusión" y así lo ha explicado en la toma de posesión de su cargo: "Una vez que terminó mi etapa como fiscal jefe de Córdoba, se han dado las circunstancias para que me vuelva a vestir de fiscal jefe y ello me hace muchísima ilusión (...). Culminar esta carrera larga en Málaga me supone un gran reto".

Una de sus intenciones, además de garantizar los recursos necesarios para desarrollar el trabajo de la entidad, una carencia que dice "es una generalidad en todas las fiscalías" del país, es recuperar el reconocimiento social de los fiscales, a los que define como "unos profesionales dedicados": "No tienen posibilidad de abarcar tanto, pues el Ministerio de Justicia no nos permite crecer tanto como deberíamos".

Juan Calvo, en un momento de su intervención. Álex Zea

Confianza del fiscal general del Estado

La toma de posesión en la Ciudad de la Justicia de Málaga ha estado presidida por el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, quien ha asumido que tenía una "deuda personal con la comunidad autónoma y con Juan". Al acto ha acudido la fiscal superior de Andalucía, Ana Tárrago, que ha actuado como madrina del nuevo fiscal jefe.

García Ortiz ha depositado su confianza en Calvo Rubio, quien ha dicho que "encarna esa visión de un fiscal con capacidad de adaptación y de hacerlo todo", un retrato "perfecto" del trabajo diario de los 2.600 fiscales de toda España, según ha expuesto. Por eso ha defendido que la Fiscalía General de Málaga "es el lugar donde mejor va a poder servir", donde además, "va a continuar el legado" del antiguo fiscal jefe, Juan Carlos López Caballero.