La cruzada de los jóvenes andaluces que viven de alquiler comenzó ayer a las 9:01, justo un minuto después de que la Junta de Andalucía abriese la convocatoria para solicitar la subvención de 250 euros mensuales que les aflojará un poco la soga durante dos años.

Desde las 8 de la mañana ya hubo quien decidió empezar a refrescar la página para ver si, por algún casual, la ventanilla electrónica estaba operativa antes de la hora indicada. Contrato de alquiler, certificado de empadronamiento, extractos bancarios, nóminas, vida laboral, DNI, Anexos... toda la documentación preparada desde hace meses con el único e irrenunciable objetivo de ser uno de los primeros 14.000 solicitantes del bono joven del alquiler.

Esto es así porque aunque la Junta de Andalucía da de plazo hasta el 14 de febrero, en esta primera convocatoria solo recogerá esas primeras 14.000 peticiones. Por orden de llegada, así que más valía ser avispados.

La sorpresa llegó con la primera alerta del servidor "Esta página no funciona" y el sucesivo "ws050.juntadeandalucia.es no ha enviado ningún dato". A estos les siguieron errores de todo tipo advertidos por mensajes emergentes o interfaces que continuaban cargando hasta el infinito.

Esto fue lo que ocurrió en, al menos, 350.000 intentos registrados en las primeras tres horas, entre las 9 y las 12 horas de ayer, lo que causó una frustración generalizada que recorrió las ocho provincias y que se desbordó en las redes sociales, donde se pedían explicaciones a la Junta de Andalucía. El problema, un día después, no se ha solucionado.

"Me consta que estamos resolviendo todas estas dificultades. Lo lamento, entiendo que hay una gran expectación, que estaban esperando esta convocatoria y que querían solicitarla desde el primer minuto", se disculpaba ayer ante la prensa la consejera de Fomento, Marifran Carazo.

Persistencia

Pese a las caídas constantes de la página web, continuaron intentándolo a lo largo del día quienes pudieron dedicarse con exclusividad a ello o después de terminar la jornada laboral aquellos que no. Y durante todas esas horas, la indignación que al principio de la mañana se vertía, por ejemplo en Twitter, se convirtió en peticiones de ayuda para resolver las dudas que surgían al avanzar en el registro, a lo que contestaban los afortunados que habían conseguido completar ese paso concreto. Así empezaba a emerger una sorprendente solidaridad pese a la "competitividad" a la que obliga la convocatoria.

Entre ellos estaba Alejandro, un ingenierio de software gaditano que llevaba todo el día tratando de echar la petición para su pareja mientras seguía trabajando desde casa. El nivel de incertidumbre que se mascaba en las redes sociales y la falta de respuestas por parte de la administración andaluza le llevo a abrir un stream en Twitch en torno a las 11:30 de la noche, donde mostraba cómo él mismo iba avanzando en el proceso hasta que el servidor volvía a colgarse.

Alejandro, durante el directo en Twitch ayer.

Alejandro, durante el directo en Twitch ayer. L.O.

"Nunca streameo, no tengo tiempo, pero en Twitter me lo pidieron para, al menos, llorar en comuna, y lo hice", relata a este periódico Alejandro, que conoció a gente de todas las provincias andaluzas.

Ayuda al resto de jóvenes

Alejandro consiguió echar su solicitud a las tres de la mañana pero mantuvo la conexión hasta las cinco, tratando de ayudar al resto de espectadores, en torno a 350 personas, mientras iba alimentando un hilo de Twitter con preguntas frecuentes. Este ingeniero ha llegado a recibir más de 200 mensajes privados (MD) de personas "desesperadas", entre ellas, por no poder completar el proceso con la firma final o por ni siquiera poder acceder al sistema.

"Cuando yo conseguí firmar a las tres, de repente la página empezó a ir bien durante 15 minutos, que ahí lo echarían por lo menos 1.000 personas porque todos los del streaming lo consiguió en ese momento", rememora Alejandro. "Había errores de todo tipo, en el manual que ha hecho la Junta no aparecían esos errores y la gente no sabía cómo solucionarlo. Según la información que íbamos recopilando, nos íbamos ayudando".

Más de cinco horas después, cuando "le pudo el sueño", según cuenta, decidió cerrar Twitch y abrir un grupo de Telegram para seguir canalizando las dudas del resto de menores de 35 años que seguían batallando con la web de Fomento. En el chat ya hay más de 160 personas.

"Había gente que no lo conseguía, más gente que seguía ayudando y lo puse en Twitter, que nos íbamos a Telegram. Allí estuve media hora más ayudando hasta que ya no pude más".

Grupo de Telegram para echar el Bono Joven del alquiler. L.O.

Este informático opina que no es complicado garantizar que un servidor soportará picos intensos de tráfico en una página web, y pone de ejemplo eventos comerciales como el Black Friday. "Imagínate el volumen de datos de Inditex en el Black Friday para el mundo entero, es mil veces mayor que el de la Junta de Andalucía, e Inditex no se cae".

Los planes de Alejandro son mantener el grupo de Telegram todo el tiempo que sea necesario mientras esté abierta la convocatoria, donde asegura que seguirá entrando en sus huecos libres para seguir guiando a las personas que aún no han logrado completar el registro. "Y haré un hilo de Twitter con todos los errores que hemos encontrado para que la gente pueda encontrar el suyo y ver la solución".

Una ayuda estatal gestionada por las comunidades

El bono joven del alquiler es una subvención estatal que regula el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana aunque la articulan, en última instancia, las comunidades autónomas.

Desde que el Gobierno aprobó la ayuda, Andalucía ha sido la última región española en poner en marcha la convocatoria, según explicó en su momento la consejera de Fomento, Marifran Carazo, porque debido a la "complejidad" del proceso para pedir la subvención, se estaba elaborando un un programa de robotización para "agilizar" la tramitación.

"La aplicación informática que hemos ideado es nuestra forma de desenredar la laboriosa tramitación de las ayudas que nos ha dejado el Gobierno de España, de la que ya advertimos en marzo no sólo desde Andalucía, sino desde otras comunidades autónomas igual de preocupadas en que se simplificaran los procedimientos", declaró en su momento.

Esta ayuda está dirigida a jóvenes menores o igual a 35 años que viven en alquiler y con ingresos menores a tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem) y de cuatro veces éste si se trata de unidad familiar.